Hojeando el Diario: un curioso accidente en un circo en Villa Alem - LA GACETA Tucumán

Hojeando el Diario: un curioso accidente en un circo en Villa Alem

Se cayó la carpa sobre el públio presente. Un caballo desbocado corrió por calle Muñecas.

12 Abr 2021 Por Manuel Riva

El público tenía su atención puesta en la pista. Los actores brindaban lo mejor de ellos como todas las noches, La primera parte del espectáculo del circo Lupo transcurrió sin sobresaltos. Los espectadores aplaudieron a rabiar a los payasos, los acróbatas y malabaristas fueron observados con respetuoso silencio. Llegó el descanso y el público salió para tomar algo y otras necesidades. Pasado los 15 minutos del descanso la gente volvió a ingresar para volver a ocupar sus asientos. Todo estaba dispuesto para el inicio de la segunda parte del espectáculo.

La carpa estaba en la esquina noroeste de La Plata y Chacabuco, poco después de las 23 de aquel 18 de noviembre de 1931, cuando "en medio de un ruido ensordecedor, se venía todo abajo, aunque lentamente, circunstancia que favoreció el instintivo movimiento de defensa del público. Primero se cortó uno de los tres cables que sostienen las instalaciones y luego, debido a este origen la carpa, tribunas, maderamen, postes, etc, se convertían en un solo montón. Es de imaginar la sorpresa y el miedo dominó a la concurrencia en los primeros momentos".

Cuando el público comenzó a salir desordenadamente, los que pudieron se quedaron a presta ayuda. Solo un menor con traumatismos de importancia fue llevado a la posta sanitaria de Villa Alem. Hubo pocos contusos: en el lugar había unas 70 personas.

El comentario de los espectadores que habían visto parte de la función, hasta que se produjo el percance, hacía referencia a que había "ciertas actitudes llamativas de miembros del elenco que parecían haber estado poseídos de un excesivo buen humor".

EN LA DÉCADA DE 1920. Esta es la calle Muñecas por donde pasó al galope el caballo con su carro en horas de la siesta.

Efectivos de la seccional segunda acudieron al lugar para las investigaciones del caso. Nuestro diario relata que "según el dueño del circo, manos criminales limaron uno de los cables provocando el ruidoso accidente que desmanteló el lugar de recreo y puso en riesgo a tantas personas. Pero, cabe destacarlo, el público se dio por satisfecho con esas explicaciones". Tras un día sin función, el circo volvió a abrir sus puertas. Nunca se supo si la acusación del propietario del circo llevó a encontrar al presunto culpable. Tampoco se determinó si el hecho fue un accidente ocurrido por alguna falla al ser levantada la carpa. Imaginemos que los protagonistas del evento deben haber comentado el hecho por varios días. Además debe haber sido el comentario en bares y oficinas. Como vemos nuestro Tucumán tiene historias que dejaron huellas en las noticias y la mente de varias generaciones de tucumanos.

Accidentes de tránsito

La tarde se presentaba tranquila en la esquina de avenida Sarmiento y Monteagudo, cuando se produjo un choque entre un automóvil y una jardinera cargada con sifones de soda. El ruido debe haber sido portentoso, por la solidez de ambos vehículos. Además, al volcar el carro tirado por caballos, los sifones salieron despedidos explotando varios de ellos al caer sobre el pavimento. Tras protegerse de aquella lluvia de vidrios, los vecinos se acercaron a ayudar a los accidentados.

EN 1931. El público sale de la carpa derrumbada entre sorprendido y sin poder creer que se salvaron de milagro del accidente.

Sin embargo, el espectacular accidente no causó víctimas de consideración, pero si algunos sustos. La multitud se agolpó alrededor de ambos transportes para curiosear. Según la crónica de LA GACETA del seis de marzo de 1936: "la jardinera 1348 utilizada por su propietario Alberto Bogiatto para el reparto de soda, corría como a las 15:20, por avenida Sarmiento en dirección al este, conducida por Ricardo Moreno. El vehículo, que marchaba contra la fijada al tráfico, al pretender doblar hacia el norte por Monteagudo, fue embestido por el automóvil 1369, cuyo conductor, Ramón Acosta, venía distraído en momentos de producirse el choque que ocasionó el vuelco de la jardinera".

Caballo desbocado

En pleno centro de nuestra ciudad, Muñecas al 200, hace 80 años y siendo "las 14.40, frente a un café ubicado a mitad de cuadra se detuvo el coche de plaza 201, de donde descendió el conductor Cipriani Vigil. Al ingresar éste al café el caballo que tiraba del coche se desbocó, corriendo a galope tendido hacia el sud. A la altura del 52, dicho vehículo chocó contra un carro de transporte, resultando con diversos destrozos. Cuando se produjo la colisión, el enfurecido animal se desprendió de los arreos y continuó su carrera hasta llegar a calle San Lorenzo, donde fue detenido".

La loca carrera sólo produjo destrozos y ningún lesionado, pese a pasar frente a las puertas de la escuela Normal. Quizás como era la siesta, el tránsito peatonal era acotado, por lo que no se produjo ningún hecho grave. Debemos tener en cuenta que por entonces la calle no era peatonal. El tránsito imaginemos que por aquellos años al igual que en la actualidad era bastante intenso y complicado.

La fotografía tomada hacia finales de la década de 1920 es de la segunda cuadra de calle Muñecas al 100, llegando a Las Heras (hoy San Martín). Ninguna de las construcciones que allí se ven ha perdurado, ni siquiera ese suntuoso edificio de altos de la tienda "La Esperanza", que resalta en el solar de la esquina, donde luego se edificó la Caja Nacional de Ahorro y Seguro. Sobre la derecha, los autos estacionados alternan con los coches de plaza. Los peatones que cruzan por cualquier parte de la calle visten trajes, y se calzan sombreros.

Ebrio accidentado

En la misma jornada del choque entre la jardinera y el auto, un hombre en estado de ebriedad pretendió cruzar por la esquina de General Paz y avenida Sáenz Peña, cuando fue embestido por el automóvil chapa 776, que guiaba Augusto Etienner. La noticia informaba que "como consecuencia del golpe, el hombre sufrió una herida contusa en la región frontal, un golpe en la rodilla y otras contusiones. Para su atención fue internado en el hospital Padilla". En los días posteriores no se informó que el accidentado haya tenido complicaciones pero no se informó cuando fue dado de alta.

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