Ganancias, un disparador para una reforma tributaria integral

Punto por punto, el análisis de la medida que beneficiará a más de 1.267.000 personas.

Ganancias, un disparador para una reforma tributaria integral
Marcelo Aguaysol
Por Marcelo Aguaysol 09 Abril 2021

Las modificaciones en el impuesto a las Ganancias comenzarán a observarse a fines de este mes, cuando los asalariados de la cuarta categoría reciban sus boletas de sueldos. Sin embargo, tras la sanción de la norma que eleva el sueldo mínimo a partir del cual se paga a $ 150.000 brutos mensuales y en el que el aguinaldo no computará a ese monto mensual, se espera que el Poder Ejecutivo la promulgue para su entrada en vigencia. Las empresas aguardan que ese proceso concluya hasta dentro de una semana, cuando los departamentos contables y administrativos cierran las liquidaciones. Paralelamente, al ser retroactiva al 1 de enero, la medida implicará también la devolución de lo retenido por la AFIP desde entonces. Un dato a tener en cuenta es que aquellos trabajadores y trabajadoras que perciben entre $ 150.000 y $ 173.000 tendrán una "deducción especial de transición" para que no sean alcanzados con más dinero aquellos que resulten eximidos de pagar el gravámen y por efecto de las paritarias.

El debate de Ganancias es una oportunidad para revisar su participación en la estructura tributaria argentina, su composición, y su significancia interna y en relación con los demás países del mundo. En los últimos años, el máximo de presión tributaria se alcanzó en 2015, con la recaudación argentina llegando al 31,5% del PBI nacional. Luego, de 2016 a 2019, hubo una baja de 3 puntos del PBI (lo que es una baja relativa de 10% en la presión impositiva), para volver a crecer a partir de 2020, dice un reporte de la Fundación Iniciativa de Pensamiento Colectivo (ipec).  Respecto del impuesto a las Ganancias, se ve que creció de 2004 a 2015, para luego bajar de 2016 a 2019, y volver a aumentar en 2020. Ganancias representó en 2004 el 4,6% del PBI, y el 6,4% en 2015. "Si tenemos en cuenta el crecimiento de la economía en ese período (cerca de un 50% acumulado) podemos concluir que el peso de ganancias se duplicó en términos reales. Coloquialmente: por cada $ 100 de poder adquisitivo constante que se pagaban por ese impuesto en 2004, en 2015 se pagaron $ 200. Además, Ganancias aumentó más que el promedio de los impuestos: en 2004 representaba el 22% de los recursos de nacionales, y el 24,4% en 2015", indica el reporte de la usina de políticas públicas.

Tomando como guía a la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), que está formada por 37 Estados, esta entidad tiene en promedio un nivel de impuestos un poco más elevado que la Argentina. "En la OCDE, Ganancias pesa relativamente el doble que en Argentina, mientras que los impuestos a los bienes y servicios son más bajos en OCDE que en nuestro país", indica el diagnóstico. Los 37 estados miembros de la OCDE, entonces, priorizan la recaudación de impuestos directos (como Ganancias), que transparentan la relación Estado-Contribuyente, antes que los impuestos indirectos que quedan ocultos en el precio de los bienes y servicios (como IVA o Ingresos Brutos).

Respecto de cuánto es la carga de Ganancias sobre las personas, y cuánto sobre las empresas, se observa que los países de la OCDE cargan mucho más fuertemente a las personas (reguladas como “cuarta categoría” en nuestro país), que a las empresas. De hecho, el peso de ganancias sobre las personas es casi cuatro veces más grande en los estados de la OCDE que en Argentina. El peso del Ganancias sobre las empresas es similar para ambas zonas, cerca del 3% del PBI.

Según el economista del ipec Pablo Pero, para acercarnos a la estructura tributaria de los países desarrollados, con servicios cubiertos por el pago de los impuestos, la Argentina deberían bajar impuestos indirectos a la producción y consumo de bienes y servicios y subir los directos al ingreso de las personas.

Este cambio mejoraría la distribución del ingreso, ya que las personas de menores ingresos gastan mayor porcentaje de su haber en consumo. Así también, aumentar la base de contribuyentes de los impuestos directos genera una mejora en la relación Estado-Contribuyente, ya que transparenta y pone un “precio claro” a la provisión de servicios por parte del Estado. Es decir, ayudan a generar una ciudadanía consciente, expresa el economista.

Tomando las últimas modificaciones de la ley sancionada en el Congreso, el costo fiscal neto por los cambios en Ganancias llegaría a $ 75.000 millones, un poco menos de 1% de la recaudación total estimada para 2021. Como Ganancias es coparticipable, la menor recaudación afectará a la provincia, que perdería este año cerca de $ 1.700 millones. Eso es aproximadamente lo que se recaudará en la provincia con el impuesto a la nómina salarial (salud pública) este año, puntualiza Pablo Pero. "Así -acota-, sustituyendo la baja de Ganancias por la baja de impuestos provinciales (como se había acordado originalmente en el consenso fiscal 2018), podría fácilmente eliminarse impuestos provinciales que son fuertemente distorsivos en la generación de empleo privado".

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios