
El Papa Francisco instó a los países, en su mensaje de Pascua, a acelerar la distribución de las vacunas contra la covid-19, en particular a los pobres del mundo, y calificó de "escandalosos" los conflictos armados y el gasto militar durante una pandemia. El coronavirus hizo que este sea el segundo año consecutivo en que los servicios papales de Pascua hayan sido pequeñas reuniones en un altar secundario de la Basílica de San Pedro, en lugar de ceremonias multitudinarias en la iglesia o en la plaza exterior. Tras la misa, leyó su mensaje "Urbi et Orbi" (a la ciudad y al mundo), en el que tradicionalmente repasa los problemas mundiales y hace un llamamiento a la paz.
La plaza estaba vacía, salvo por unos pocos policías que resguardaban un estricto confinamiento nacional de tres días.
El Papa pidió a Dios que consuele a los enfermos, a los que han perdido a un ser querido y a los desempleados, e instó a las autoridades a dar a las familias más necesitadas un "sustento digno". (Reuters)







