PLAN EN MARCHA. En Tucumán ya están vacunando a personas mayores de 70 años, pero aún no comenzaron con la franja de entre 60 y 69. LA GACETA / FOTO DE ANALÍA JARAMILLO
“Uno sale a la calle y parece que no existe la Covid. Ya no hay medidas de prevención. Para los argentinos es todo o nada, o nos encierran o nos damos absoluta libertad, que pasa a ser libertinaje. No tenemos término medio. Ni una pandemia nos pudo unir, y algunos aprovechan esta coyuntura para sacar ganancia propia y desestabilizar a un gobierno que hizo muy bien las cosas, aunque con errores. Está mal lo que se hizo con los vacunatorios VIP, pero no seamos hipócritas, cualquier gobierno hubiera hecho lo mismo. Aquí el problema es estructural, transversal a la Argentina, donde el político se considera un privilegiado y más que el ciudadano común, pero todos hacen gala de la avivada criolla”. Adrián Díaz es biólogo, becario del Conicet e investigador del Instituto de Investigaciones Biológicas y Tecnológicas de la Universidad Nacional de Córdoba. Y no tiene problemas en desglosar cuestiones científicas sobre la pandemia, pero también su mirada crítica sobre la forma en la que se hacen las cosas en el país.
Según explicó en una entrevista con LA GACETA, Argentina tiene muchos problemas. “Hay estados sanitarios deplorables y desigualdad. No tenemos acceso a muchas vacunas como sí lo tienen los países ricos. Tenemos la rusa, la china y la de Oxford, pero esas no son las únicas herramientas contra el coronavirus. Las herramientas fundamentales son la prevención, el aislamiento, el distanciamiento. Es la realidad que nos toca a nosotros. Tenemos que apostar por la prevención. A Estados Unidos no le importa la prevención, ellos van a producir vacunas solo para ellos y listo. Nosotros no podemos”, aseguró. Y agregó: “me parece vergonzoso lo que pasó en Argentina, con la campaña contra la vacuna Sputnik. Hay gente que piensa y dice que lo único bueno es Europa y Estados Unidos y que Rusia y China hacen desastres, y no es así. Cada país tiene intereses, el apolítico no existe. Lo que hizo la oposición fue una ridiculez y es nefasto. Utilizaron el miedo de la gente para desestabilizar durante una situación de emergencia sanitaria. Si quieren, jueguen políticamente, pero no con el miedo de la gente”.
“Necesitamos estudios”
“Me gusta ver las cuestiones de manera integral -explicó Díaz-. Soy provacuna, pero no es lo único que controla la epidemia. Tenemos que saber qué son los virus, las bacterias, cómo funcionan, qué necesitan para generar epidemia. Necesitamos estudiarlo. Hay países que pueden quedarse con millones de vacunas, y otros no. Este es un virus nuevo donde no teníamos otro mecanismo que acudir al sanitarismo: jabón, alcohol, lavandina. La vacuna es una buena herramienta, pero una más poderosa es el conocimiento. Debemos saber en qué invertir el dinero y después delinear políticas al respecto”.
El investigador afirmó que los argentinos no saben qué hacer con su libertad. “Somos un país de histéricos. Cuando nos dan libertad, queremos dictaduras, y viceversa. No sabemos convivir. Entendemos mal la libertad y la transformamos en libertinaje. Uno puede hacer lo que quiere, pero tenés que ser consciente de que tus acciones influyen en las mías. El Estado necesita poner reglamentaciones”, razonó.
Según Díaz, el desarrollo de las vacunas es maravilloso, y se vio sobre todo en un año muy complicado. “La respuesta inmune es muy compleja, el resultado de protección se desencadena por varias vías y está determinada genéticamente. Nadie es igual al otro, tenemos composiciones genéticas diferentes, y tenemos personas que para cada virus reaccionan diferente. Algunas son más susceptibles que otras. No se sabe qué factores pueden predecir el desarrollo de una enfermedad, pero todos nos podemos infectar. Uno ya sabe cómo puede prevenir el encuentro físico con el virus, pero una vez que ingresa nadie sabe qué le va a desarrollar”, explicó.
Vacunas apolíticas
Al consultársele sobre las polémicas que se desataron en Argentina por el uso de distintas vacunas también dio su punto de vista. “Las vacunas, en sí, son apolíticas, pero el uso que uno hace de la vacuna no está exento de una ideología. Si como Estado se decidió que una vacuna se la van a aplicar solo los que la pueden comprar es una cuestión política Y si dicen que es gratuita, también. Pero en este caso estamos hablando de salud pública. Esto es como una guerra fría. Es una situación de distribución desigualitaria e injusta en la producción. Es un juego perverso y es inocente decir que la vacuna no está impregnada por cuestiones políticas y económicas. Las vacunas reportan ganancias extraordinarias”, agregó.
Las otras cepas
Díaz analizó la situación sanitaria que se está viviendo en Argentina. “La sensación es como que parece vida normal, pero hay un incremento de casos y la preocupación aumenta. Aquí en Córdoba la vacunación está funcionando bastante bien. La mala noticia es que ya están circulando la cepa de Manaos y la del Reino Unido. Vamos a tener circulación comunitaria en esa cepa, que tiene mayor contagio que la cepa original”, dijo. Y finalizó: “la gente parece estar muy tranquila. No es consciente del peligro de la segunda ola. Es medio irónico. Como humanos decimos que generamos conocimiento, pero los políticos hacen lo que los empresarios quieren que hagan. Con el conocimiento podemos evitar la segunda ola, pero con el paradigma existente de que no se puede cerrar o restringir es imposible evitarla, pero al menos sí disminuirla. Por lo menos un buen porcentaje de la población en riesgo ya fue vacunada, eso es muy importante”.
Informe oficial: 123 nuevas muertes
El Ministerio de Salud de la Nación informó ayer que un total de 123 personas fallecieron y 8.300 dieron positivo para covid-19 durante las últimas 24 horas en el país. De esta manera, se registra un total de 2.269.877 contagios y 54.946 muertes. Asimismo, las autoridades sanitarias notificaron que 3.574 pacientes permanecen internados en Unidades de Terapia Intensiva (UTI), donde el porcentaje de ocupación de camas de adultos es de 55,7% en el país y del 59,2% en el área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). En tanto, el total de casos activos asciende a 165.896, mientras que 2.049.035 personas se han recuperado de la enfermedad. En Tucumán el Ministerio de Salud informó que se sumaron 316 nuevos casos de covid-19, totalizando 81.055 desde que comenzó la pandemia. Ayer, además falleció un hombre de 55 años con comorbilidades que estaba internado en el sector público con neumonía.








