
Complicaciones de una cirugía de bypass causaron ayer el deceso del actor estadounidense George Seagal, candidato al Oscar en 1996 por su papel en “¿Quien le teme a Virginia Woolf?”, de Mike Nichols, y con un Globo de Oro y cuatro nominaciones más a esos premios (lo obtuvo en 1966 como Nueva Estrella del Año por “The interns”, de John Rich, y fue postulado por “¿Quién le teme...” y las comedias musicales “Un toque de distinción”, de Malvin Frank, “Just shoot me!”, de Steven Levitan, en dos oportunidadades).
Con una larga trayectoria en cine, que comenzó en los 60 y se extendió hasta principios de este siglo, Seagal participó en más de 50 producciones como “El zorro y la duquesa” y “Terror en la montaña rusa”. Sus camaleónicas interpretaciones le valieron papeles en dramas, suspensos, terror y hasta en comedias livianas y familiares como “¿Y mirá quién habla ahora?”. Ya en los 90, el intérprete extendió su carrera a un gran número de series y telefilmes, los cuales, en su mayoría, fueron transmitidos sólo en Estados Unidos. Habitualmente en personajes secundarios importantes, una de sus últimas apariciones en la pantalla fue hace siete años, en la remake norteamericana del filme argentino “Elsa y Fred”.
Su comienzo en el mundo artístico no fue en la actuación sino en la música, cuando fundó un exitoso grupo en la secundaria. Después estudió artes dramáticas en la Universidad de Columbia, en Nueva York, donde también incursionó en bandas de country (tocada el banjo), jazz y ragtime hasta que debutó en el teatro en 1955 con la obra “Don Juan”, de Molière.







