AL RESCATE. La hostería registra los estragos de años de abandono, falta de mantenimiento y conflictos. la gaceta / fotos de Rodolfo Casen
Don René Correa, de 78 años, cuenta que fue uno de los obreros que a principio de la década de los 60 trabajó en la construcción de la hostería de Escaba. El albergue, de unos 60 años, está enclavado en una ladera que tiene como vista privilegiada el dique del lugar, de 580 hectáreas de extensión. Desde hace unos cinco años está sin funcionar. Es una de las cuatro hosterías que pertenecen al Estado provincial.
“Al terreno se lo rellenó y compactó bastante. Fue un trabajo duro al que yo mismo le puse mucha garra. De Amaicha del Valle vino un hombre que se dedicó especialmente a las labores con piedras. Cuando se la terminó quedó muy linda. Aquí todos los vecinos nos alegramos mucho. Era un avance para el pueblo” dice el hombre.
Pasado de conflictos
Correa vive detrás de la hostería, un poco más arriba de la ladera. Desde ahí se lamenta de los estragos que acusó la construcción a causa de los años de abandono, de falta de mantenimiento y de concesiones conflictivas. El último encargado del inmueble tuvo que ser desalojado por la policía hace tres años. La comuna local también la tuvo a cargo durante un largo tiempo. Pero tampoco logró consolidar un servicio esencial para los visitantes que llegan a la zona y se dan con que no disponen ni de sanitarios.
“Este terreno lo donó a la provincia doña María Alcoba Alvarez. Ella tenía su propio hospedaje, por aquí cerca. Vio la importancia de que haya un albergue para recibir a la gente que siempre vienen aquí” observó don René. La casa de la mujer, que se fue del lugar, hoy está desmantelada y cubierta por los matorrales. La gente teme el mismo destino para la hostería. Y nadie entiende esta realidad en una comunidad con un relieve colorido, atractivo y de un enorme potencial turístico. También trae a la memoria la extinción de la hostería de Amaicha del Valle.
Escaba está rodeada de montañas y una espesa vegetación. En el embalse son comunes las prácticas de los deportes náuticos y la pesca. También es ideal para el ciclismo, la cabalgata y el trekking. A Escaba se llega por la ruta 308 que nace en Alberdi y que se extiende a través de 25 km, de los cuales 10 están pavimentados y el resto es de tierra.
Esperanzas
En principio parece que no todo está perdido. El Ente Tucumán Turismo, que dirige Sebastián Giobellina, lleva adelante trabajos que entusiasman a los lugareños y que encienden expectativas de una reapertura. “Aquí tenemos un teléfono a través del cual siempre llaman personas interesadas en pasar una noche. Pero por ahora el servicio no está habilitado. En vista a la reapertura ya se trabajó en la refacción de un ala con cuatro habitaciones y otra para discapacitados” comentó Andrés Gómez, cuidador del inmueble. Según Elena Colombres Garmendia, vicepresidenta del Ente de Turismo provincial, el alojamiento se encuentra en un proceso de revalorización “para volver a recibir turistas”, se consigna en la página oficial del organismo estatal. Además de la recuperación de las habitaciones, el proyecto contempla la remodelación del frente del edificio y del comedor. “La intención de la revalorización apunta a una propuesta distinta, aún más para aquellos turistas que disfrutan de la pesca” precisa la funcionaria. Natalia Acotto, de la dirección de Obras e infraestructuras del Ente, además de explicar que se están remodelando por completo cuatro de las ocho habitaciones de la hostería, advierte que “la finalidad del proyecto es generar una nueva estética en todo el inmueble, logrando que los espacios sean más funcionales y amplios”. “Esta es una primera etapa en la intervención” aclara. Y añade: “luego las obras continuarán”. “Estas acciones le van a introducir mejoras invaluables”, adelanta.
La Comuna
El comisionado comunal local, José Aguilar, remarcó que desde que comenzó su primera gestión en el 2015 está en el afán de lograr la reapertura de la hostería. “Su funcionamiento es vital para desarrollar el turismo y el crecimiento de este pueblo” apuntó el funcionario. El letrado Carlos Ayuza, del área de Turismo de la comuna, explicó que la dependencia estatal en que se desempeña entabló un convenio con el Ente de Turismo que duró un año. “El acuerdo firmado, bien iniciada nuestra gestión, apuntó a la reapertura del hospedaje. Pero duró poco. Se hicieron algunos trabajos, como la construcción de un nuevo pozo ciego, la recuperación de la comunicación telefónica y otros. Aunque los gastos iban a ser compartidos, solo lo hicimos nosotros. Después el Ente nos pidió el edificio porque había accedido a un crédito de la Nación para encarar la refacción del inmueble”, precisó. “La hostería tiene que funcionar porque representa un gran aporte al movimiento turístico. Nosotros ahora estamos abocados a lograr la renovación de la red de agua potable. Es una obra que nos va a permitir mejorar la prestación y construir sanitarios para los que hacen turismo al aire libre” anunció.
Recorriendo el terreno del albergue se advierten construcciones inconclusas, semiderruidas y abandonadas. “Son edificaciones de anteriores gestiones que apuntaron a ampliar las instalaciones. Pero quedaron en la nada”, aseguraron los vecinos. “Puede ser que ahora Turismo logre recuperar la hostería. De lo contrario en poco tiempo es posible que desaparezca” concluyeron.








