EL PRINCIPIO DEL FIN. Mónica Mabel Costilla (de espalda) en el momento en que fue detenida con 119 de kilos de marihuana.
1- Cómo comenzó a escribirse este caso
El 26 de octubre, Busto pasó a buscar a Mónica Mabel Costilla de una estación de servicio de Banda del Río Salí. Según declaró la mujer, la había involucrado en este caso mediante un engaño. Nunca le había dicho que se trataba de un viaje narco. De acuerdo al testimonio de la detenida, se dirigieron hasta un campo de Quimilí, provincia de Santiago del Estero, donde tres desconocidos cargaron en su Chevrolet Onix varias cajas con la droga.
Costilla comenzó a sospechar que estaba llegando algo ilegal y por eso, cuando pasó por el primer puesto de control policial, terminó entregándose a las autoridades. Esa versión fue confirmada por las actas realizadas por los efectivos santiagueños y por las imágenes de las cámaras de seguridad.
De ahí en más comenzó en los tribunales federales de Santiago una extraña pelea, porque Busto, si declara, podría acusar a su compañera de viaje de ser la responsable de la carga. Los investigadores están atentos al cruce de acusaciones, aunque todas las sospechas apuntan a Busto.
2- El polémico perfil del sospechoso
Busto, de 35 años, tuvo un rápido ascenso en la administración pública de la provincia. Comenzó a trabajar para el Estado a fines de 2016 o principios de 2017. Comenzó como empleado de la comuna de Delfín Gallo, su localidad natal. Luego, a través de una adscripción, trabajó como empleado administrativo en el hospital de esa ciudad. En 2019, ingresó al programa “Tucumán te Cuida” que tenía como finalidad realizar tareas sociales en el interior de la provincia.
En el marco de esa tarea, fue denunciado por sus propios compañeros de cometer irregularidades, por lo que fue separado a fines de 2019. Pero al declararse la pandemia, fue recontratado nuevamente y formó parte del equipo que tenía como función atender las personas que llegaban a la provincia al aeropuerto Benjamín Matienzo y a la Terminal de Ómnibus. LA GACETA pudo establecer que fue enviado a Las Cejas por una sanción disciplinaria. Y después de ese cambio, sus compañeros lo habrían señalado como una persona conflictiva, ya que a varios de ellos les habría pedido dinero y no se los devolvió. Los familiares prefirieron no hacer declaraciones a nuestro diario sobre este tema.
Hasta el momento la fiscala federal Indiana Garzón no pudo establecer cómo hizo Busto para cambiar tantas veces de puesto dentro del mismo organismo y, mucho menos, por qué se designó a una persona que habría generado problemas en un puesto fronterizo.
EN EL CADILLAL. Jesús Busto aparece con José Luis Coronel. El concejal dijo que fue una foto casual.
La investigadora requirió un informe al Siprosa para indagar sobre esta situación, pero hasta el momento no habría sido respondido, según explicaron fuentes judiciales.
En un primer momento, se señaló al concejal oficialista José Luis Coronel como responsable de haber conseguido los sucesivos nombramientos del detenido en reparticiones públicas. Pero en diálogo con LA GACETA desmintió esa versión. También cuestionó que la oposición haya utilizado una foto en la que aparece con Busto en El Cadillal para perjudicarlo políticamente.
3- Una causa que generó temores
“Les pido a los opositores que dejen en paz a mi hijo, que no tiene nada que ver con todo esto. ¿Qué quieren que me lo devuelvan en un cajón?”, reclamó Celia Susana Sánchez, la madre de Busto, que en un principio hizo un raid mediático para clamar por la inocencia de su hijo, pero después se llamó al silencio.
LA GACETA, además de reconstruir la carrera laboral del detenido, también pudo establecer que el joven de 35 años habría tenido cierta militancia en el gremio de ATSA, que es dirigido por el legislador oficialista Reneé Ramírez, y del que también forma parte el concejal Coronel. Pero todos negaron conocerlo y desmintieron públicamente que haya trabajado para el sindicato.
Busto entró en desgracia cuando fue atrapado con la droga. Se lo sancionó cuando sospecharon que habría cometido dos irregularidades y, pese a ello, siguió trabajando en el Siprosa. “Evidentemente tuvo un padrino que lo siguió protegiendo. Es alguien pesado, porque a otro contratado lo hubieran fletado en el acto”, comentó un ex compañero de trabajo.
La primera, fue señalado por sus compañeros como que podría haber cobrado dinero a habitantes del interior para favorecerlos con la entrega de anteojos que el Gobierno repartía de manera gratuita en un trailer sanitario.
La otra, aprovechando su rol de cuidador de los puestos fronterizos, habría recibido dinero para hacer ingresar a la provincia personas en medio de la pandemia. La misma detenida Costilla relató que el detenido le había ofrecido pagarle $20.000 y pagarle el combustible para traer una persona desde Santa Fe. “Él me había dicho que ya había traído una persona desde Buenos Aires”, agregó la mujer.
El ex empleado del Siprosa, además de la causa por transporte de droga, debe afrontar un proceso penal por haber violado el decreto presidencial por el que se impedía el traslado de personas durante la cuarentena.
4- Catarata de sospechas
A los días de haberse producido la detención de Busto y de Costilla, la provincia se sacudía por otra causa narco. En la Justicia Federal estaba frenada una investigación en la que se involucraba a empleados del Departamento de Operativo Móvil del Siprosa y en la que aparecía mencionado el concejal Coronel, que estuvo al frente de esa repartición durante varios meses.
LA DETENIDA. Mónica Mabel Costilla fue la única que declaró en la causa.
Según esa causa, que fue dirigida por el fiscal federal Carlos Brito, esa repartición pública podría haber funcionado como centro de acopio y distribución de marihuana que llegaba desde el Litoral y cocaína, que podrían haber adquirido en el norte del país. Por esa causa, los investigadores solicitaron realizar más de 50 allanamientos y la detención de unas 50 personas, planteo que fue rechazado por el ex juez federal Daniel Bejas.
Los pesquisas sospechan que el cargamento que traía la pareja podría pertenecer a esa organización, pero hasta el momento nada se sabe si se encontraron pruebas para demostrar que la droga que traía la pareja era para esa organización.
5- Momento de definiciones
Busto, en estos meses, cambió de abogado. Javier Lobo Aragón y Aníbal Paz asumieron su defensa y ya comenzaron a movilizar su causa. En una entrevista con LA GACETA, confirmaron que el detenido está dispuesto a contar todo lo que sabe.
“Si lo quieren llamar como testigo arrepentido, está bien. Él no tiene nada que ver en esto y tiene pruebas para demostrarlo”, aseguró Lobo Aragón.
¿Por qué no declaró antes?, se le consultó al profesional. “Porque la fiscala no le había dado las garantías necesarias para hacerlo. En estos días volveremos a Santiago para pedir una audiencia y, de lo que surja de allí, evaluaremos los pasos a seguir”, respondió Lobo Aragón.
En el ambiente narco tucumano esta versión corre desde hace varias semanas. Ese dato, y el pedido formal del diputado José Cano para que se investigue por qué se encuentra paralizada la causa en la que están mencionados los empleados del Siprosa genera nerviosismo entre los que se dedican a esta actividad ilícita.








