La resistencia de las malezas, el eterno problema - LA GACETA Tucumán

La resistencia de las malezas, el eterno problema

Nuevos biotipos de malezas aparecen cada año en el país, lo que vuelve más difícil la tarea para controlarlas. Además, esto hace que las instituciones de investigación estén permanentemente estudiándolas, ya que presentan resistencia y tolerancia a los herbicidas.

20 Feb 2021 Por Gustavo Frías Silva
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En nuestra provincia y en nuestra región las lluvias que se dieron desde fines de enero a la fecha ayudaron a que los cultivos en general pudieran seguir creciendo y desarrollándose, por lo que se pueden ver cultivos de granos, caña de azúcar, cítricos, pasturas y hortalizas bastante buenos.

Las precipitaciones no solo ayudaron a que los cultivos se expresen mejor, sino que también influyeron mucho en el crecimiento y desarrollo de las malezas, que en el caso de los cultivos que arrancaron mal en cuanto a su control, hoy presentan una situación más difícil y complicada.

Las malezas siempre son un tema muy especial al que los productores en general tienen presente y saben perfectamente que su manejo y control es fundamental para el éxito de cualquier emprendimiento productivo.

Esta problemática siempre está presente, desde el momento mismo en que el productor toma la decisión de sembrar. El interrogante pasa por saber qué es lo que pasa en un determinado lote con las malezas y cómo se deberá trabajar para solucionar ese problema que se agrava día a día.

La problemática de las malezas resistentes es hoy uno de los temas que más se discuten y a la vez se buscan las alternativas de solución en todos los eventos técnicos relacionados a esta temática en diferentes partes del país.

El uso permanente y mal realizado del glifosato produjo en el individuo “controlado” que este busque la forma de ir adaptándose a un ataque permanente y logró después de cierto tiempo generar tolerancia o resistencia a la aplicación de este herbicida.

Esto logró que se produzca la pérdida del glifosato como herramienta de enorme flexibilidad contra las malezas, lo que obliga a regresar a manejos más precisos en los que recobra importancia el factor tiempo: para ser eficiente un herbicida debe emplearse dentro de una determinada “ventana de aplicación” (el momento adecuado).

En diferentes oportunidades, este suplemento Rural publicó interesantes artículos relacionados con las malezas, de distintos técnicos e investigadores que trabajan en la provincia y en la región, y hoy se lo puede leer en la página 4.

Actualmente los productores y técnicos están ávidos de información sobre esta problemática, queriendo saber, primero, cuál es la situación actual sobre las malezas y segundo, conocer qué es lo que se viene haciendo desde las diferentes instituciones de investigación y empresas de agroquímicos para enfrentar esta realidad.

En busca de alternativas

Lo cierto es que la resistencia obliga a trabajar con herbicidas alternativos, sumándolos al glifosato o usándolos en reemplazo de aquel.

Siempre se debe trabajar para la siguiente campaña, atento al momento en que emergen las malezas. Este factor constituye uno de los principales inconvenientes debido a la variabilidad climática que venimos experimentando.

Año tras año, nuevos biotipos de malezas resistentes van apareciendo en el país. Es este permanente movimiento de apariciones de resistencia y tolerancia lo que lleva a las instituciones de investigación a que trabajen e investiguen qué es lo que pasa con una nueva maleza resistente a herbicidas.

Hace un tiempo atrás se escuchaba en diferentes reuniones técnicas al desaparecido investigador malezólogo, Ignacio Olea, quien decía que “el futuro es promisorio porque se espera la llegada de nuevos productos selectivos para soja y maíz, así como la incorporación de variedades resistentes a herbicidas a los cuales actualmente no lo son”.

También sostenía que “es de prever que tengamos un buen desarrollo de los cultivos de cobertura”, así como de “nuevas maquinarias para labranzas” y de “las técnicas para la siembra de los cultivos”.

Cualquier herramienta que se investigue y luego se utilice para evitar la generación de tolerancia y/o resistencia de malezas será bienvenida, solo debemos usar la cabeza y hacer las cosas como técnicamente corresponde.

En esto el productor debe ser consciente de la importancia que tienen los técnicos y las instituciones en las cuales trabajan investigando en pos de encontrar nuevas herramientas que hagan su aporte al control de las malezas, un enemigo permanente, que siempre está al acecho de cualquier cultivo.

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