Viven y sienten al handball - LA GACETA Tucumán

Viven y sienten al handball

Jugadores y entrenadores de Tucumán comparten su perspectiva sobre los esfuerzos que hacen para vivir la pasión de este deporte.

18 Feb 2021

Vivir de lo que a uno le gusta es un sueño que cualquiera quiere cumplir. El problema está cuando el camino es largo y hay grandes dificultades a través de él. Tener que trabajar, estudiar o buscar cualquier forma de subsistir mientras, paralelamente, se trata llegar al objetivo ansiado es una mochila muy pesada que no cualquiera puede cargar. Muchos son los atletas que corren hacia esa meta. Los que practican handball representan uno de los ejemplos más claros. Sin embargo, las dificultades económicas que hay en el deporte no impiden que pierdan la pasión rápidamente, dejándolo de lado.

Año a año el handball crece en el país. Cada vez son más los que comienzan a practicarlo. Y una motivación es lo que hace la selección en los mundiales, como el que se jugó hace pocos días en Egipto. Allí, Argentina quedó a un paso de quedar entre los ocho mejores. Trazando un paralelismo, el mismo resultado que tuvo la Selección de fútbol en Rusia 2018. Pero la visibilidad que hay entre ambos deportes, y la ayuda por parte de los clubes, no tiene comparación. “Falta apoyo y ese es un deporte caro. Sumando cosas, poder comprar una pelota, unas zapatillas para los chicos o pagar una inscripción o a un árbitro se torna caro, difícil”, explicó Álvaro Toledo, entrenador de Centro Pro Adelanto Ciudadela, sobre los diversos gastos que tiene que afrontar alguien que quiere hacer jugar. “Si el chico tiene que viajar se tiene que pagar el viaje, si tiene que entrenar se tiene que pagar el gimnasio, el club, el calzado, las pelotas y demás. Entonces es bastante complejo en ese sentido” continuó, dejando claro que la mayoría termina tomando al handball como una actividad más bien recreativa. “Lo que pasa es que, si no toma relevancia nacional y al menos se lo semiprofesionaliza, es muy difícil que alguien se lo tome en serio porque de eso no va a vivir”.

TODOS. Los torneos se organizan según la edad, desde los más pequeños (menores) hasta los mayores de edad (primera).

Más que un deporte

A pesar de todo lo planteado, los torneos se siguen realizando, exceptuando el año pasado por razones de pandemia. Los clubes aun cuentan con planteles de primera ¿Por qué? Simplemente porque hay gente dispuesta a realizar un esfuerzo extra con el fin de hacer al final del día lo que le apasiona. Es el caso de la mayoría de los jugadores de los equipos que hay en la provincia. Sin alejarnos de Cpac, Nahuel García, estudia educación física además de desempeñarse como profesor de las divisiones menores del mismo lugar donde juega, sin contar que debe atender el quiosco de un colegio. Facundo Aguirre, otro ejemplo dentro del mismo plantel, trabaja en la Universidad Tecnológica Nacional, luego de haberse recibido hace un par de meses de licenciado en higiene y seguridad. En Club de Amigos Handball (Caih), su entrenadora Adriana Cruz estudia educación física mientras trabaja medio tiempo en un call center para luego ir al club de forma voluntaria por el simple cariño que hay hacia el deporte.

SEDE. El complejo Belgrano fue el lugar donde se disputaron los últimos torneos oficiales de la provincia.

No todos están en la misma situación. No siempre son personas que están en plena formación profesional. Hay veces en las que cuentan con una familia que alimentar, un negocio que atender, hijos que criar. Y se aferran igual a la pasión de jugar, tomando una pelota con la mano. Amado Nelson tiene 41 años y aun tiene el mismo sentimiento de alegría que sentía cuando comenzó a jugar, a principios de los 90, al hacer los tres pasos antes de tirar. “Yo amo el handball, es mi pasión y tengo la dicha de que esa pasión se las trasmití a mis hijos”, expresó lo que siente por el deporte. Aunque Amado se gana la vida en el ámbito de la construcción (posee dos ferreterías), siempre anheló la posibilidad de llegar a ser profesional en lo que ama. “Es el sueño de cualquier jugador, pero bueno creo que en nuestro deporte se hace muy cuesta arriba porque realmente tenés que ser muy bueno”, dice. Y remarca que la ayuda que recibe alguien que quiere lograr la autonomía dedicándose a esto es muy poca. “En ese proceso hay que hacerse cargo de un departamento, conseguir trabajo para tratar de mantenerse. Los clubes digamos que ayudan, pero muy poco para mantenerse y vivir”, dijo expresando las dificultades que tiene alguien de nuestra provincia cuando viaja a Buenos Aires, ventana de acceso hacia otros países, para buscar un club que funcione de trampolín hacia otro extranjero, que sea de nivel profesional.

HOBBY. El handball no deja de ser un pasatiempo para los jóvenes, por no ser una forma segura de ganarse la vida.

De todos modos, el no llegar ni ganar dinero no es sinónimo en el handball de no tomárselo en serio. “No es un hobby para mí, porque este deporte es mi casa, es todo. Se vive handball, se ve handball, se come handball y así todo el tiempo. Tomamos la responsabilidad de los entrenamientos, la de tratar de alimentarse lo mejor posible para estar bien, para no lesionarse. Si lo veo así, ya supera el concepto de hobby para tomarlo como una práctica que no sería profesional, sino totalmente amateur, pero que se hace con total responsabilidad” reitera enfático el handbolero-ferretero . Son palabras que reflejan que para él, y para todos los que comparten vivienda con él, el handball es más que una simple actividad que se hace día de por medio y que sirve para mantenerse en buen estado físico.

FAMILIA. Amado (derecha) sueña con dejar el handball luego de compartir equipo con su hijo (izquierda).

La pasión tal vez no tenga final, pero el cuerpo en algún momento pide parar. Para Nelson y sus más de 40 años, las agujas del reloj giran cada vez más rápido. Un día, le marcarán la hora de pisar la cancha por última vez, aunque él parece estar con cuatro o cinco años más para seguir jugando torneos en Tucumán. Pero antes de aquel día, un sueño por cumplir: “terminar mi carrera jugando con mi hijo -hoy en cadetes-, en primera”. Sería esa una perla en su carrera. (Producción periodística de Joaquín Mariné)

Números en Tucumán

6 clubes

Suelen inscribirse seis equipos a los torneos de primera.

16 jugadores

Dos arqueros y 14 jugadores de campo integran los planteles.

4 categorías

juegan según la edad: menores, cadetes, juveniles y primera.

2 ramas

Las categorías se dividen en femeninas y masculinas.

2 campeonatos

Cada año se realizan los  torneos Apertura y Clausura.

1 sede

El complejo Belgrano es donde se disputan los partidos oficiales

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