Necesito vacaciones: ¿mito o realidad?

Una consultora especializada en recursos humanos destaca la importancia del descanso.

06 Febrero 2021

Hace ya 37 días que empezó 2021, pero mucha gente que siguió trabajando siente que el “atroz 2020” no terminó todavía y “delira” con sus vacaciones. En contraposición, hay también muchos que, a pesar de lo especialmente duro que fue el año de pandemia, deciden no tomárselas, porque no tienen posibilidades de viajar, ni siquiera cerquita.

Es lo que puso de relieve un relevamiento llevado a cabo a fines del año pasado por Adecco Argentina, filial de la empresa líder en el mundo en consultoría integral en Recursos Humanos: el ”efecto cuarentena” hizo que el 58% expresara que tiene muchas más ganas de tomarse vacaciones que en años anteriores. Pese a ello, más de la mitad consultados (53%) remarcó que prefiere no hacerlo si esto implica quedarse en su casa. ¿Es una buena decisión?

El informe de Adecco Argentina explica por qué es importante tomarse vacaciones, tanto para los empleados como para las empresas donde trabajan; y cuáles pueden ser los riesgos de no hacer una pausa, especialmente después de un año que potenció el agotamiento intenso, la falta de energía, la ausencia de realización personal...

Quemados

Para algunas personas, las vacaciones no son sinónimo de descanso y relajación; su adicción al trabajo o la obsesión por cumplir obligaciones hace que no las anhelen, como la mayoría. Pero eso los vuelve más vulnerables a lo que se conoce como el “burnout” o “estar quemado”, que es mucho más preocupante de lo que parece. Y en el período actual, los problemas de adaptación de los equipos al no poder trabajar bajo el mismo techo, la soledad, los chicos encerrados, tener que usar tapabocas, el miedo a contraer el virus y no salir, por sólo nombrar algunos factores, se transformaron en un cóctel ideal para el “burnout”.

No tomar un descanso -destaca el informe- puede traer consecuencias graves a nivel físico y mental, y también puede afectar el ámbito social del trabajador, y enumera los principales riesgos:

- La mente: cuando el cerebro se acostumbra a la rutina, la motivación personal y la laboral bajan considerablemente; por eso las vacaciones son necesarias, ya que permiten concentrarse en sensaciones, lugares y personas nuevos, y así regresar motivados y con una actitud positiva hacia la actividad laboral.

- La salud: a medida que el nivel de estrés se incrementa, el cuerpo identifica que algo anda mal y las probabilidades de enfermarse aumentan. Las defensas no son las mismas cuando se acumulan largos períodos de trabajo sin receso.

- La vida social en la empresa: no tomar vacaciones potencia la ansiedad y el malestar del trabajador, por lo que los compañeros de equipo percibirán que no está dispuesto al 100% al trabajo; ello alterará el entorno laboral y la productividad.

Organizarse

Para que todos quienes trabajan pueden realmente descansar y renovarse, las empresas deben organizarse y dejar todo en orden, resalta también el informe. Para eso se utilizan diferentes procesos.

Probablemente sean más complejos en las que haya equipos de muchos integrantes, pero estas son algunas pistas:

- Definir las funciones y los relevos: para que la organización pueda mantener sus obligaciones diarias y el equilibrio sin alterar la productividad, es necesario que se planifique y se establezcan las funciones pertinentes a cada puesto de trabajo en los distintos equipos. Será importante priorizar y cubrir los puestos que requieran de mayor atención.

- Elaborar un manual de procedimientos: ante cualquier eventualidad resulta útil contar con un manual donde estén plasmados tareas y procedimientos; ello ayudará a responder a las inquietudes que puedan surgir en el transcurso del horario laboral. Los empleados podrán recurrir al material para esclarecer cualquier duda y así cumplir con las tareas asignadas de manera proactiva y exitosa.

Desconexión total

Resulta paradójico que muchos trabajadores pasen sus vacaciones respondiendo correos o mensajes de la compañía, atendiendo llamados y resolviendo problemas.

Para que realmente funcionen los puntos mencionados anteriormente, los empleados necesitan desconectarse totalmente de sus tareas. Porque la ecuación es simple -resalta el informe-: sólo un trabajador bien descansado podrá retomar sus ocupaciones de manera eficiente.

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