Los cartoneros plantean que tienen poca basura para juntar en las calles

Los recicladores dicen que la empresa 9 de Julio se queda con los materiales que antes los grandes comercios les daban a ellos.

PIDEN SER ESCUCHADOS. Cartoneros realizan una jornada de recolección frente a la Municipalidad. PIDEN SER ESCUCHADOS. Cartoneros realizan una jornada de recolección frente a la Municipalidad. LA GACETA / MAGENA VALENTIÉ
Por Magena Valentié 29 Enero 2021

Aunque parezca insólito a los oídos de los tucumanos, los “recicladores urbanos”- los clásicos “cartoneros”- se quejan de que en las calles de San Miguel de Tucumán haya poca basura para juntar. Ayer por la mañana protestaron en la puerta de la Municipalidad con una jornada de recolección de residuos reciclables como botellas PET, latitas y cartón, de la que los vecinos participaron gustosos con abundante material. Pedían sin éxito ser atendidos en forma urgente por las autoridades municipales y se fueron con la promesa de que hoy serán recibidos a las 9.

Pero ¿quién recoge los materiales reciclables antes que los carritos? “La propia empresa 9 de Julio, la que hace la recolección domiciliaria” contestan ellos. “Los hemos visto, tenemos fotos. Se nos adelantan y se llevan el material de los comercios que antes nos daban a nosotros” reniega Vanesa Carrizo, una joven viuda, de 26 años, con tres niños pequeños que la acompañan en su largo peregrinar por las calles.

“Yo soy sola, no tengo más que el salario de los chicos (de siete, seis y un año de edad). Salgo a la mañana junto latitas, botellas y cartones que me da la gente y de ahí me vuelvo a cocinar. A la tarde vuelvo a salir con el carrito. Antes yo traía 10 bolsones, ahora apenas dos o tres. Hay muchas mamás como yo que se las rebuscan así. La gente es buena, nos da agua y comida”, cuenta.

Gabriel Puntano (32 años) pasó su corta infancia con sus hermanos subidos al carro tirado por un caballo. “Mi madre así nos ha criado y no nos ha hecho faltar nada. A los 10 años ya he salido yo solo con unos amigos a ponerle el pecho a la calle. Toda la vida hemos hecho esto. No digo que nos damos lujos, pero nos permite llevar un plato de comida. Antes en cuatro horas sacábamos para comer, ahora tengo que andar hasta las 11 de la noche para hacer una carguita”, dice.

Liderados por Merry Anastasio de la fundación Mujeres de la Patria Grande, de la que depende la cooperativa de recuperadores “Aquí nadie se rinde”, los recolectores piden a la municipalidad que convoque a “una mesa de diálogo” para ser incluidos en proyectos que les permitan seguir trabajando en reciclado. Aunque el secretario de Gobierno, Rodolfo Ocaranza, contesta a LA GACETA (ver nota aparte) que “ya hay una comisión que analiza el tema”.

Según Anastasio “el malestar de los recuperadores viene desde 2016, cuando la municipalidad le empezó a quitarles los carros por el programa Basurales Cero. Después volvieron a empeorar con la pandemia. Además de reducirse el material reciclable por la baja del consumo, nos damos con que había gente que no era del sector de recicladores urbanos que estaba retirando el material de los grandes generadores. En ese momento nos reunimos con la Municipalidad y nos dijeron que no era una orden de ellos a los comercios. Investigamos y descubrimos que son personas de la Empresa de Transporte 9 de Julio que retiran el material, reduciendo el trabajo de los compañeros y compañeras que se ven perjudicados a la hora de llevar un plato de comida a su hogar”.

“Por eso pedimos una nueva reunión con la municipalidad para ver la forma de lograr un reciclado con inclusión. Ante reiteradas negativas por parte de ellos decidimos hacer esta jornada de reciclado con el trabajo que sabemos hacer hasta que seamos escuchados y recibidos”, dice Anastasio rodeada de grandes bolsones donde los vecinos se acercan para llevar bolsas con botellas y latitas de aluminio.

Anastasio calcula que en la provincia debe haber unas 12.000 personas que viven de lo que otros tiran. “En la capital somos la única cooperativa pero la mayoría trabaja en forma independiente en las calles y en los basurales. Además de los de ‘Aquí nadie se rinde’ están hoy con nosotros recuperadores de la comuna de San Andrés. La problemática de ellos es peor porque ahora la comuna hace el retiro de residuos y le prohíbe a los vecinos que le entreguen material a los recuperadores. En vez de generar con esto una fuente genuina de trabajo la terminan quemando y contaminando el ambiente”, denuncia.

“Los políticos se llenan la boca hablando de reciclado porque queda lindo, pero en la práctica todos los proyectos quedan en la nada. Y esta gente necesita comer hoy. Es fácil hablar desde una oficina. Vení parate aquí en la calle y laburá junto con la gente”, desafía.

Los precios de la basura reciclable

Cartón
$ 9 el kilo enfardado.

PET
(botellas de gaseosa) $ 15 el kilo enfardado.

Aluminio
$ 20 el kilo.

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