Disforia poscoital: luego de tener sexo siento tristeza - LA GACETA Tucumán

Disforia poscoital: luego de tener sexo siento tristeza

Luego de la relación sexual hay quienes sienten angustia, culpa u emociones negativas. Causas y la importancia del “después”.

17 Ene 2021 Por Guadalupe Norte
1

DIFERENTE. La disforia poscoital nos lleva a reflexionar sobre nuestra visión de las relaciones y gustos.

El encuentro sexual estuvo bien, él/ella te gusta y en esa relación hay mucho más que “solo piel”. No obstante, luego de arrugar las sábanas un extraño (y a primera vista injustificado) sentimiento de angustia o tristeza aparece.

¿Qué nos está pasando? para los especialistas en sexualidad esta clase de situaciones aluden a una disforia poscoital. “La condición se caracteriza por el impacto de diferentes sentimientos negativos después de concluir una relación sexual, estos pueden ser -por ejemplo- una especie de vacío interno, frustración, angustia o congoja”, comenta el sexólogo Gabriel Boschetti.

Además, esta sensación de malestar, irritabilidad o inquietud puede repetirse durante la masturbación. “La verdad es que la disforia poscoital en sí misma (y no como consecuencia de algún mal momento que hemos vivenciado) es un tema poco estudiado y sobre el cuál aún no existe un consenso generalizado en lo referente a sus circunstancias”, agrega.

Entre sus causas hay quienes aluden a una alteración neuroquímica o un desarreglo hormonal luego de experimentar el clímax. Otros especialistas, en cambio, argumentan que el foco central va de la mano de factores psicológicos.

“Uno puede disfrutar del acto erótico y responder al encuentro desde lo físico pero, por dentro, sentirse inseguro. En el consultorio, la mayoría de los casos de disforia postcoital se deben a una falta de autoexploración corporal y de desconocimiento de las propias preferencias sexuales”, explica.

En esta línea: quien no conoce sus gustos, a cualquier santo le reza. Lo que nos lleva a aceptar prácticas que nos resultan incómodas (con la clásica y estereotípica referencia de las feminas y el sexo anal) o sentir grandes dosis de nerviosismo al estar desnudos.

“Junto al desconocimiento de la fisiología o de nuestra respuesta erótica también juega en contra la educación sexual restrictiva, ya que se ve al placer como algo negativo y luego nos invade el sentimiento de vergüenza por lo que hicimos o la culpa de ir en contra de las creencias que nos enseñaron”, agrega Boschetti.

En otras ocasiones, lo que dificulta el Nirvana luego de la petite mort es la falta de comunicación y las dificultades vinculares con nuestra pareja. “Suele pasar que, en una relación, alguno de los dos aspira a una dinámica romántica-afectiva diferente o está disconforme con su estado actual. El sentir que no existe correspondencia y que se trata solo de sexo puede afectarnos”, describe la sexóloga Maira Lencina.

En el punto medio, Lencina afirma que el cansancio y el estrés de la rutina produce en las parejas de larga data un efecto parecido. “Estamos condicionados por nuestras emociones y hay días en el malestar se impone a cualquier anhelo. Además, cuando el sexo pasa a tener una fecha exacta en el calendario y lo vemos como una obligación brotan muchas dudas y disconformidad. Es demasiada la gente que satisface sexualmente a su compañero sin tener del todo ganas”, reflexiona.

Tercer tiempo

Las construcciones socioculturales que hacemos sobre las previas, el sexo y lo que debe pasar luego forman parte del meollo.

“Al acabar el coito queda una especie de agujero negro en la jugada de muchas parejas: hay quienes se van a dormir, se quedan recostados sin conversar ni mirarse o se visten y luego parten al mejor estilo touch and go. Si bien hay encuentros casuales con sus propias reglas, el valor del tercer tiempo es importante”, advierte Lencina.

Para evitar los silencios, ella recomienda hacer consultas básicas desde un “¿te gustó?”, “¿te querés quedar?” o “¿qué vas a hacer después?” a temas que evidencien la escucha activa. “También podemos aprovechar para besarnos, abrazarnos o adquirir alguna posición corporal que implique acercamiento”, aconseja.

Comentarios