
La soja afianzó ayer su tendencia alcista en el mercado de Chicago: estuvo por encima de los U$S 500, aunque cerró a U$S 494,93. De esta manera, subió U$S 12,49 respecto del lunes. Así se mantiene dentro de los mayores niveles desde 2014. Los futuros de la oleaginosa exponen aumentos desde hace varias semanas en medio de temores sobre una menor oferta que la prevista en los países sudamericanos, incluida la Argentina. El clima seco y las interrupciones de las exportaciones de los países de la región inquietan a inversores, en momentos en que China sostiene su demanda y hay una lenta cosecha en Brasil.
La Argentina se encuentra afectado por una escasez de lluvias y con pronósticos que prevén menor humedad de la necesaria para recuperar los ya afectados cultivos de soja y maíz, dijeron expertos en clima el martes. Según las estimaciones privadas la escasez de lluvias rondarían entre los 30 y los 150 milímetros, lo que mantiene la preocupación por las pérdidas en los rendimientos de los granos. Meses de clima cálido y seco han puesto en riesgo a los dos principales cultivos comerciales del país. Según estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) la cosecha de maíz 2020/21 en Argentina sería de 48 millones de toneladas, mientras que para Federico Di Yenno, analista de la BCR, el clima seco podría afectar ese objetivo.
Por otra parte, la BCR estima una cosecha de soja de 50 millones de toneladas para 2021, la que también podría verse afectada por la falta de humedad. La cosecha de soja en Argentina comienza en marzo, mientras que la recolección de la cosecha de maíz inicia en abril. Para Di Yenno en los últimos 15 días, las temperaturas superiores a lo normal y las lluvias insuficientes empeoraron el perfil de humedad del suelo en muchas partes del principal cinturón agrícola de Argentina.







