
El gobierno de San Pablo anunció este viernes dos nuevos posibles contagios de la nueva cepa de coronavirus, detectada inicialmente en Inglaterra, lo que suma un total de cuatro casos sospechosos.
Pese a desafiar la decisión del presidente Jair Bolsonaro de no imponer restricciones y medidas preventivas para disminuir los contagios, este estado brasileño es uno de los más golpeados por la pandemia.
Jean Gorynchtein, secretario de Salud de San Pablo, anunció que las muestras extraídas a los dos nuevos pacientes sospechados de haberse contagiado de la nueva cepa serán analizados por el Instituto Adolfo Lutz, un laboratorio estatal de referencia. El funcionario señaló también que están en “alerta” por la posibilidad de que la nueva cepa exista en esa región brasileña e, incluso, se haya extendido, informó la agencia de noticias ANSA.
La cepa B.1.1.7, detectada a mediados del mes pasado en el Reino Unido y luego en otros países, entre ellos Chile, es resultado de la mutación del virus y su capacidad de contagio es superior a la variante que afectó al mundo entero durante 2020.
Mientras las cifras no dejan de crecer y Brasil es el tercer país del mundo con mayor cantidad de casos detectados y el segundo con más fallecidos, el presidente brasilero provocó una aglomeración de personas en una playa paulista. El mandatario realizó un viaje en bote a Praia Grande y nadó hacia los bañistas que lo rodearon para tratar de saludarlo.
Así, Bolsonaro pasó unos minutos en el mar entre decenas de personas sin distanciamiento social.







