
Desde la medianoche de 1 de enero, Reino Unido dejó de ser miembro de la Unión Europea, una vez expirado el periodo de transición durante el que se ha seguido aplicando la legislación europea y tras haberse pactado el 24 de diciembre un acuerdo sobre la relación futura entre el país y el bloque comunitario.
Esta salida ocasionará algunos cambios para ciudadanos de otros estados europeo que residen en Reino Unido, para los británicos que viven en países de la UE, así como para los turistas de ambas partes.
En lo que se refiere a los europeos residentes en Reino Unido, aquellos que se encontraran en el país antes del 31 de diciembre de 2020 tendrán sus derechos de residencia, trabajo y acceso a la sanidad garantizados conforme al Acuerdo de Retirada.
No obstante, tendrán que registrarse como residente en el Sistema de Asentamiento antes del 30 de junio de 2021. Quienes ya lleven más de cinco años residiendo en suelo británico recibirán el estatus de asentado. Los que no hayan cumplido ese plazo recibirán el estatus de pre-asentado a la espera de completar los cinco años y solicitar el estatus de asentado.
Quienes deseen instalarse para vivir o trabajar en Reino Unido a partir de ahora, el país va a poner en marcha un sistema migratorio por puntos (PBS, por sus siglas en inglés) en el que se dará prioridad a las habilidades y talento de las personas por encima de su país de procedencia, igualando así a los ciudadanos de países de la UE con los del resto del mundo.
Para recibir el visado de trabajador cualificado habrá que sumar 70 puntos que se podrán sumar al cumplir con los requisitos como contar con una oferta de trabajo de una empresa autorizada (20 puntos) para un nivel de capacitación adecuado (20 puntos), con un salario por encima de 26.500 libras (20 puntos) y tener un B1 de nivel de inglés (10 puntos).
Además, también se podrá solicitar un visado de salud y asistencia en el caso de que se haya recibido una oferta de empleo del Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés), de un proveedor del NHS o del sector de asistencia social. Igualmente, habrá que cumplir una serie de requisitos, pero este visado tiene una vía rápida, tasas reducidas y apoyo específico durante el proceso de solicitud. Por último, existe una modalidad de visado por talento global, abierto a mayores de 18 años que puedan demostrar un talento excepcional en campos como ciencias, ingeniería, medicina, humanidades o tecnología digital.
Con su salida de la UE, Reino Unido abandona el programa Erasmus+, pero el Gobierno británico anunció que va a crear su propio programa, llamado Turing (en honor del matemático Alan Turing), que con una dotación presupuestaria de 100 millones de libras financiará a unos 35.000 estudiantes para estudiar en el extranjero a partir de septiembre de 2021.
Por último, se podrá visitar Reino Unido durante un periodo máximo de 6 meses sin visado para hacer turismo, ver a familiares o amigos, realizar estudios de corta duración y actividades empresariales como conferencias.
Hasta el 30 de septiembre, será posible viajar al país con el DNI, pero desde el 1 de octubre hará falta el pasaporte, salvo quienes estén registrados como residentes, que podrán usar el carné de identidad al menos hasta 2025. El roaming ha dejado ya de ser efectivo y las compañías de telefonía británicas pueden aplicar cargos por itinerancia.
Así las cosas, para ayudar a resolver eventuales dudas tanto a ciudadanos como a empresas, el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación ha puesto en marcha una Ventanilla Única a través de la Embajada en Londres y los Consulados en Londres, Manchester y Edimburgo.
El Reino Unido también ha afirmado que está listo para acometer cambios significativos, que incluyen detener vehículos y poner multas en la frontera con la Unión Europea, vigentes a partir de la primera hora del nuevo año, cuando abandonó el mercado único y la unión aduanera con los Veintisiete.
A partir de esa hora, las empresas debieron presentar declaraciones de aduanas cuando trasladen productos a la UE y los conductores de camiones podrían recibir una multa de 300 libras esterlinas (336 euros) si ingresan al condado de Kent, donde se encuentra el puerto de Dover, sin los documentos indicados.
Los sistemas fronterizos y la infraestructura correspondiente están ya implantados y los funcionarios ya han sido preparados para detener vehículos no conformes e imponer multas, según ha indicado un portavoz del Gobierno británico.
El Gobierno utilizará cámaras de reconocimiento automático de matrículas para detectar aquellos camiones sin las autorizaciones adecuadas.
La posible interrupción en la frontera entre el Reino Unido y la UE es una de las mayores preocupaciones del Gobierno sobre el Brexit, y los secretarios temen largas filas en los puertos debido a que los operadores no están preparados para la burocracia adicional que causa la división.
En septiembre, un análisis interno de la Oficina del Gabinete advirtió de que en el peor de los casos se podrían registrar filas de unos 7.000 camiones y en ese escenario que interrumpiría el suministro de alimentos y perjudicaría los procesos de fabricación.
La situación del Peñón de Gibraltar, territorio español ocupado por Gran Bretaña, fue un punto caliente de las negociaciones. El ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo, celebró que las partes hayan logrado fijar un marco de trabajo que permita "trazar la relación de Gibraltar y la UE" a partir de ahora y que lleve a la firma de un acuerdo, para lidiar con el flujo de personas entre Gibraltar y el espacio Schengen, sin que para ello se imponga ningún tipo de restricciones.
“España, como puerta de entrada a este espacio, será el responsable ante la UE a la hora de implementar el espacio Schengen. Esto se llevará a cabo mediante la puesta en marcha de una operación de Frontex, que permitirá controlar las entradas y salidas hacia y desde el espacio Schengen en Gibraltar", aclaró. (DPA-Reuters-Europa Press)
Comercio
Supera los recientes acuerdos de libre comercio de la UE con terceros países, como Canadá o Japón, no establece aranceles y cuotas para todas las mercancías. Esto es importante para bienes “sensibles”, como productos agrícolas o pesqueros. Los bienes tendrán que cumplir con las “reglas de origen”, para impedir que los productos de países que no tienen acuerdo de libre comercio entren al bloque a través de Reino Unido para evadir aranceles y cuotas. Simplifica trámites aduaneros pero los controles se aplicarán a todos los bienes. El acuerdo no cubre los servicios financieros, por lo que la City de Londres pierde el pasaporte para operar en la UE con acceso privilegiado.
Normas laborales
En el acuerdo final, ninguna de las dos partes está obligada por las normas de la otra a imponer normas medioambientales o sociales, pero ambas se han comprometido a respetar los principios generales de igualdad de condiciones. Si una de las partes considera que la otra tiene ventaja o qque está socavando las normas, puede apelar a un panel de arbitraje independiente. En el caso concreto de los trabajadores, el Gobierno británico ha detallado que las dos partes llegaron a un acuerdo para no rebajarán las normas laborales para la protección de los obreros y empleados, para evitar que esto “tenga un efecto sobre el comercio”.
Viajes
Unos 210 millones de pasajeros y 230 millones de toneladas de carga se transportan entre la UE y Reino Unido anualmente. El acuerdo asegura la conectividad aérea, vial y marítima. Las aerolíneas británicas dejarán de operar vuelos comerciales intraeuropeos aunque podrán mantener las rutas que unan Reino Unido con destinos en la UE. La competencia entre los operadores debe asegurar altos niveles de seguridad en el transporte, los derechos de los trabajadores y los pasajeros y la protección al medio ambiente. Reino Unido determinará si los ciudadanos de la UE que visitan el país tendrán que conseguir un visado. Los viajeros de corta duración desde Reino Unido pueden visitar el bloque durante 90 días en cualquier período de 180 días.
Subvenciones
Ambos socios comerciales tendrán sus normas independientes sobre las subvenciones, pero si una de las partes considera que estas distorsionan o son perjudiciales para sus propias industrias, puede impugnar esas medidas ante un mecanismo de arbitraje independiente, con la posibilidad de que se imponga una compensación. Este ha sido un punto crucial para la UE, que estaba preocupada de que si concedía a Reino Unido el libre acceso al mercado del bloque, podría socavar la competencia si no se imponían normas estrictas a las subvenciones.
Pesca
La pesca, un asunto crucial durante la negociación, sobre todo con Francia, con quien las Islas Británicas comparten el Canal de la Mancha y parte del Mar del Norte, se convirtió en uno de los mayores escollos para lograr un acuerdo. Durante un periodo de transición de cinco años y medio, hasta junio de 2026, la Unión Europea “transferirá un 25% del valor total de las capturas” hechas en aguas compartidas y después las partes pasarán a fijar cuáles son las posibilidades de pesca en negociaciones que se llevarán a cabo cada año. Es decir, no se alcanzaron acuerdos a largo plazo, sino que se ajustarán los términos a medida que avance el tiempo.
Irlanda del Norte
Irlanda del Norte se mantendrá alineada con muchas normas de la UE y la Unión Aduanera con el resto de Reino Unido. Este compromiso elimina la necesidad de muchos controles en la frontera irlandesa y se elaboró mucho antes del acuerdo comercial. La mayoría de los políticos norirlandeses acogieron con satisfacción el acuerdo, pero dijeron que necesitarían tiempo para estudiarlo y evaluar todas sus ramificaciones. El nuevo marco de relaciones también sienta los cimientos para la cooperación en cuestiones de interés común como la seguridad, la lucha contra el cambio climático o la energía. Reino Unido no participará del programa de intercambio de estudiantes Erasmus ni hay un marco de cooperación en política exterior.







