
La Unión Cañeros del Sur (UCS) expresó su profunda preocupación ante el fuerte impacto que tuvo la última sequía en los cañaverales. Una amplia área de cultivo se vio severamente afectada en el interior tucumano y, por esa razón, se prevé una considerable caída de la producción de azúcar en la campaña 2021. Los productores recibieron en las últimas semanas un pormenorizado informe sobre la situación de las plantaciones por parte de técnicos del INTA y de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc). La sequía, que se extendió desde abril hasta octubre, causó un atraso de crecimiento de las cañas de entre 30 a 45 días, se aseguró. Esta situación se agrava por otra razón: “el cañaveral está envejecido al no haberse cumplido los planes o programas de renovación desde hace varios años”, expuso la institución. Los dirigentes Agustín Guillén (presidente) y José Zappula, a través de un parte de prensa, precisaron también que “el efecto perjudicial de la quema, tanto en caña en pie como en residuos de cosechas, se refleja en el hecho de que el área afectada abarca un 50% del total de las plantaciones existentes, de acuerdo a los monitoreos satelitales”. “En el marco de estos inconvenientes irrumpió el insecto Elasmopalpus que está asestando severos daños a las plantas”, advirtió la entidad. “Los técnicos también observaron que el envejecimiento clonal de la variedad más plantada en la provincia, que es la LCP 85/384 (ocupa el 68% de la superficie), acusa quiebre a la resistencia al carbón de caña de azúcar, con impacto en los rindes”, añadió. Se precisó, por otro lado, que la poca superficie bajo riego en la provincia, a pesar de los numerosos cursos de agua existentes en gran parte del área cañera, también ha incidido en el desarrollo de los cañaverales. La Unión Cañeros del Sur se refirió además al impacto que tuvo contra la longevidad de la cepa, la falta de control en la calidad de la cosecha mecánica, sobre todo en el corte y en la velocidad de avance. La UCS observó que la caña plantada desde agosto en adelante es la más afectada por la sequía y la aparición del Elasmopalpus. “Todo este escenario da como resultado que una cantidad importante de lotes están siendo descepados y tendrán que ser plantados nuevamente en el próximo año”, observó. Las mismas consecuencias adversas acusan las cañas socas (de dos o más años) que también deberán ser renovadas en forma anticipada. “El precio de los insumos (fertilizantes, herbicidas, gas oil, etc), frente al bajo precio de la moneda de cambio del productor (el azúcar) va a incidir en la calidad de los cañaverales”, acotó. “Todo este panorama conforma un panorama que va a afectar en forma negativa la producción. Queda aún por considerar el comportamiento climático hasta marzo y la ocurrencia de heladas en el período mayo-agosto 2021”, dijo la UCS. Consideró que, frente al panorama expuesto, todo indica que a nivel de mercado interno habrá una disminución en la oferta de materia prima a los ingenios y una tonificación en el precio del azúcar. Los dirigentes Guillén y Zappula reconocieron la labor que vienen desplegando los técnicos investigadores del INTA y la Eeaoc que, en el marco de los problemas que generó la sequía, vienen brindando información y asistencia a todos los productores del sector.







