
GINEBRA, Suiza.- La pandemia hizo retroceder los esfuerzos para crear sociedades más equitativas y la desigualdad entre ricos y pobres empeoró durante la crisis de la covid-19 y aumentó la pobreza, por primera vez en décadas, según la agencia de la ONU encargada de los asuntos laborales, la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
En los últimos 12 meses, la covid-19 ha profundizado esas desigualdades, una realidad que destaca la OIT, la cual afirma que 2.000 millones de trabajadores del sector informal son especialmente vulnerables.
A lo largo del año, la OIT fue publicando una serie de proyecciones que alertaban de que millones de personas perderían su trabajo o quedarían subempleadas. “Esto ya no es sólo una crisis de salud mundial, también es una crisis mayúscula económica y del mercado laboral que tiene un gran impacto en las personas”, dijo el director general de la OIT, Guy Ryder.
El organismo emitió recomendaciones para mitigar el daño a los medios de vida, como la protección de los empleados en el lugar de trabajo, programas de estímulo económico y laboral y apoyo a los ingresos y al empleo.
Entre la población vulnerable, las mujeres son las que llevan la carga más pesada.
“Las mujeres son las más afectadas por la crisis de la covid-19, ya que tienen más probabilidades de perder su fuente de ingresos y menos probabilidades de estar cubiertas por medidas de protección social”, aseveró Achim Steiner, titular del Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD).
Explicó además el efecto de la pandemia en las mujeres y subrayó los datos divulgados en septiembre.
Esos números revelaron que la tasa de pobreza entre las mujeres aumentó más de un 9%, lo que equivale a unos 47 millones de mujeres. El dato representa un retroceso de décadas de avance hacia la erradicación de la pobreza extrema.
Phumzile Mlambo-Ngcuka, directora ejecutiva de ONU Mujeres, apuntó que el aumento de la pobreza extrema de las mujeres es una “acusación grave de fallas profundas” en la estructura social y económica. (Especial)







