Hoy las campanas doblan por vos

20 Diciembre 2020

Natalia zanotta

Poeta y dramaturga, Miembro de “Animarse a gritar”

Fui a decirte chau y a llorarte de cerca. Necesitaba cumplir con el ritual que me permita dejarte en mi vida como la primera vez que te vi. Radiante. Inteligente. Generosa. Apalabrada. Avasallante y unos cuantos adjetivos más, que no tendré tiempo de mencionar. Lo logré. Te dije chau con el barbijo puesto y llorando a mares, como corresponde, pero levantando mi mano derecha como lo hacías vos. Bien en alto y "erguida frente a todo". Lo logré. Vi dibujada la paz en tu semblante. Vi la serenidad de los que aceptan las tragedias de su vida y aún así avanzan, y no se quedan enredados en ellas. Vi a la Mercedes que "coqueteaba" con Galeano, con Cortázar, con Fresán, con Jordorowsky, Mastretta, Gioconda y Lacan, pero que mantenía una lealtad de animal doméstico con Jorge Luis. Una lealtad y un amor que me traspasaste un día lejano, en una ceremonia dónde ambas fuimos Ariadna esperando a Teseo y al (*) "sol de la mañana reverberar en la espada". Una ceremonia donde las dos fuimos (*) "Ulrica" y hubiésemos querido "que ese momento dure un poco más". Una ceremonia que fueron miles. Que dejaron marcas indelebles en mis nudillos y en mi voz. Vi a la Mercedes con sus perlas, sus gafas, su foulard y parecido a Geraldine Chaplin. Vi a la Mercedes que me animó a gritar, a no traicionarme, a ser yo. Voy a echarte de menos y a extrañar tus indicaciones y consejos de maestra, a pesar de que hace rato me decías: colega. Recuerdo el día que volviste de Cuba y me hablaste de Hemingway, y yo te escuchaba sin pestañear. Ahora voy a citarlo, a llorarte un rato más y te aseguro que: (*) "La muerte de cualquier hombre me debilita, porque me encuentro unido a la humanidad; por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas: doblan por ti”. Hoy doblan por vos: querida Mercedes. Hasta siempre y gracias otra vez. (Los asteriscos corresponden a fragmentos de “La Casa de Asterión”, de Jorge Luis Borges, de un cuento de Borges y de "Por quien doblan las campanas", de Ernest Hemingway)

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