
El precio de la soja escaló casi U$S7 en el mercado de Chicago y alcanzó valores máximos desde mediados de 2014. Esto se debe la incertidumbre que genera el clima seco en Sudamérica que podría generar recortes en las estimaciones de producción.
El contrato de enero de la oleaginosa avanzó 1,6% (U$S6,89) hasta los U$S448,27 la tonelada, a la vez que el contrato de marzo se incrementó 1,5% (U$S6,80) para concluir la jornada a U$S449,74 la tonelada.
Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), los operadores consideran “inciertas” las lluvias pronosticadas para la región para el corto plazo, lo que “amenaza la cosecha en tiempos en lo que la demanda mundial se mantiene robusta”.
Asimismo, los pronósticos de bajos stocks estadounidenses en medio de una creciente demanda tanto interna por parte de los procesadores, como así también para la exportación sumaron a las presiones alcistas.







