ESPECIALISTA. Aliaga, investigador del Conicet, asegura que deberemos seguir cuidándonos hasta julio al menos y cambiar varias costumbres.
Hombre de números, Jorge Aliaga es palabra autorizada a la hora de analizar lo que está pasando en Argentina con la pandemia. Ex Decano de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la U.B.A. y doctor en Física, el experto se muestra alarmado por el nuevo aumento de casos y la relajación que se está viendo en los últimos días en el país, lo que se suma a que, a pesar de que la llegada de la vacuna está cada vez más cerca, no dan los tiempos como para pensar que no tendremos un nuevo brote con consecuencias trágicas. “Una segunda ola nos va a pegar sin ninguna duda”, advierte.
¿Cómo analiza usted la situación en general de la pandemia?
- En Argentina ahora nos está ayudando el clima, pero no es un factor determinante. Por eso Chile, Brasil, Uruguay y Paraguay están teniendo rebrotes muy fuertes. Todavía tenemos promedios semanales de 5.000 casos por día, y aunque habíamos llegado a tener 15.0000, igual es un número muy alto. Vamos a tener 150 fallecidos por día, no se va a poder bajar mucho. Lo que deberíamos hacer es aprovechar las condiciones climáticas para bajar de acá a marzo lo más posible la cantidad de casos. Para marzo se supone que muchos ya van a estar vacunados. Ahora vienen las fiestas y las vacaciones. Lo importante no es qué actividad se hace, sino cómo se hace. No es lo mismo estar al aire libre con barbijo, que estar encerrados. Si vamos a pensar en reunirnos el 24, hasta ese día no hagamos reuniones con gente que no convivimos, si lo evitamos es menos probable que justo para el 24 contagiemos.
¿Cómo se convence a la gente de esta situación?
- Hay una fuerte correlación con posicionamientos políticos. No es de acá, es de todo el mundo. A (Angela) Merkel le dijeron que encabezaba una dictadura. Si uno va a pensar que quiere echarle la culpa a alguien por lo que nos pasó es infantil. El gobierno pudo haber hecho cosas mal, pero la oposición mete más ruido que ayuda. Hablaban de testeos masivos, como si hacerle análisis a 40 millones de personas cada dos días fuera tan fácil. No se puede buscar contagiados a tontas y a locas. Hay que identificar a los que tienen síntomas y aislar a los contactos. Lo más importante no es testear sino rastrear y aislar. Lo único que no se retomó en Argentina fueron las clases y fue una decisión acertada. En todo el mundo cuando hubo aperturas de escuelas aparecieron contagios. Los chicos no la sufren, pero la contagian, y llegan a los adultos mayores. Los chicos tienen tiempo de recuperar los estudios, pero la vida es otra cosa.
¿Y cómo ve usted estos próximos meses?
- Si ahora los mayores de 60 reciben el mensaje equivocado de que esto ya pasó sería un desastre. El virus sigue circulando si hay descontrol. Ir a lugares cerrados es peligroso. Si no hay renovación de aire hay contagios. La relajación es absoluta. Vamos a tener una segunda ola fuerte. Dentro de 20 días se van a empezar a juntar la gente del AMBA con la del interior en las vacaciones en la costa. Hace meses que las decisiones no se toman solo por el tema de salud. Como apareció el tema de la vacuna, la gente cree que el problema ya desapareció, y eso es falso. La inmunidad de los que se vacunen se da a las dos semanas de la segunda dosis. Entonces habrá 12 millones de personas que van tener inmunidad para abril, y ojalá que lleguemos a ese mes con 300 casos, pero si llegamos con 5.000 como ahora vamos a tener muchos problemas.
Una de las grandes controversias a lo largo de la pandemia tuvo que ver con los números que se informaban. Usted los analizó. ¿A qué conclusión llegó?
- A que se informaba todo lo que se cargaba, por provincia y por Nación. No hubo datos adulterados en la información. Pero muchas provincias cargaban sus números con semanas de demora. Es para tener en cuenta. Por ejemplo, pareciera que en Inglaterra por cada caso había 50 más. En Argentina, ese número entre es 8, 9 o 10 más casos que ese 1,4 millón que ya vimos. No se oculta nada. Por eso digo que una persona de 70 años tiene 100 veces más posibilidades de fallecer que una de 30, que son las personas que contagian. Prioricemos eso. Que ese mismo joven no haga una reunión con los amigos y después vaya a ver a sus abuelos, que espere hasta el 24 para pasar en familia y el 25 se junte con los amigos.
Todos esperamos la vacuna como la gran solución...
El proceso de la vacuna es la solución, pero de acá a cuatro o cinco o seis meses. Volver a la normalidad nos va a llevar buena parte del año que viene. Es un buen momento para aprender cosas: ponerse un barbijo cuando nos sentimos mal, no compartir el mate, saber si un ambiente está bien o mal ventilado. Esta no va a ser la última pandemia, si logramos hacer que donde podemos tener más riesgos haya medidas de control vamos a estar mejor. No digo dejar de hacer todo, pero si tener costumbres que sean menos riesgosas.
Cuatro fallecidos: Tucumán alcanzó los 65.903 casos confirmados de coronavirus
Tucumán sumó 166 nuevos contagios de covid- 19 en las últimas 24 horas y llegó a los 65.903 casos de coronavirus confirmados, informó en forma oficial el Ministerio de Salud de la Provincia. Además se informa el fallecimiento de cuatro personas. En el reporte diario difundido durante el mediodía se dieron a conocer 154 positivos para coronavirus. En el parte de la tarde se sumaron 12 pacientes más. Tucumán llegó así a 65.903 contagios de coronavirus, de los cuales 62.137 se recuperaron, 1.362 fallecieron y el resto sigue como casos activos.








