
En las últimas semanas, Tafí del Valle fue el centro de las miradas a raíz de las denuncias por usurpaciones de terrenos privados y fiscales en la villa turística. El problema no es nuevo pero la llegada de la temporada de verano caldeo los ánimos y motivó a los veraneantes y propietarios a pedir la intervención del Estado ante el avance de la comunidad indígena en zonas no permitidas.
El conflicto está latente y no parece encontrar una solución inmediata. De hecho, esta semana que comienza será clave para abordar la situación. La Fiscalía de Estado, Catastro, Turismo y el Ministerio de Seguridad diagraman operativos de trabajo en la zona de la Quebradita.
Sin embargo, hay otro problema en puerta y es la llegada de turistas al Valle. El inconveniente es que en medio de la pandemia, el verano en Tafí será casi incontrolable. Porque los turistas serán muchos y llegan con ganas de descansar, lejos de las restricciones de un año pandémico aunque las autoridades sanitarias insisten periódicamente en no relajarse con los cuidados.
Con la apertura del turismo regional, la intendencia tafinista firmó una resolución mediante la cual se enumeran las actividades que estarán permitidas y aquellas que no durante la época de las vacaciones. “El municipio se va a abstener de hacer eventos multitudinarios y nocturnos. Todas las propuestas que tiendan a contener al público se realizarán durante el día y en espacios abiertos, sea una plaza o algún paisaje natural”, explicó en una entrevista a LA GACETA Play Andrea Tolaba, directora de Turismo del municipio.
La funcionaria remarcó que en la villa “sigue vigente el distanciamiento social, el uso del barbijo y el lavado de manos”, entre otras medidas de prevención contra el coronavirus. No obstante, los últimos fines de semana largos hubo denuncias por escasos controles en la vía pública y fiestas clandestinas en viviendas privadas.
Uno de los puntos que seguramente traerá cuestionamientos es la decisión de la Municipalidad de disponer días y horarios de ingresos a la villa para las empresas de transporte que quieran brindar servicios especiales. Solamente podrán hacerlo los lunes, martes y miércoles, de 7 a 12. La unificación de criterios a la hora de viajar será necesaria para ordenar la temporada y es una cuestión que viene generando muchos interrogantes entre los tucumanos que planean un descanso en los meses de enero y febrero en los valles.
En la resolución que lleva la firma de la secretaría de Gobierno de la ciudad, Beatriz Centeno, se aclara que el Valle no cuenta con la infraestructura sanitaria suficiente por lo cual será responsabilidad de cada visitante cumplir con el aislamiento ante una eventual detección de casos de covid-19. En otro párrafo, la nota especifica que la cobertura de gastos de estadía y pensión en tal caso correrán por cuenta del visitante. De lo contrario, “se procederá al retiro de la ciudad”, dice el documento.
El desafío será mayúsculo para la intendencia de Tafí del Valle, que además, tiene a su jefe comunal de licencia por coronavirus y es la presidenta del Concejo Deliberante quien está a cargo de la gestión. Será necesario normalizar los asuntos institucionales pendientes y garantizar un inicio de año con algo más de calma que el 2020.







