
CATASTRO Y AGRIMENSORES
Los colegas Navarro y Aún, en sus cartas del 04/12 y del 12/12, respectivamente, exponen que las instituciones que presiden son muestras de calidad y gestión, situaciones que están muy lejos de la realidad actual. Por ejemplo en la Dirección General de Catastro no existe una cartografía oficial que sea una verdadera y actualizada muestra del estado parcelario de la Provincia. La registración y publicidad de planos es un parto. La cantidad de departamentos, funcionarios y empleados atentan contra la efectividad y eficacia de una institución con tantos reconocimientos, tal como expresa su director, y teniendo en consideración que el concepto de “mensura’’ es el mismo de hace 30 años. El Colegio de Agrimensores de Tucumán es una institución donde, hace muchos años, mueren las reivindicaciones de los agrimensores tucumanos. Generalmente responden ante la queja de un colegiado: diríjase a los tribunales de Justicia. Se olvidan que la agrimensura es una profesión liberal y que la operación técnica de “mensura”, hoy en día, no tiene nada de liberal y hacen muy poco o nada para modificar esta situación y que convierte a los agrimensores en cadetes de la administración pública, con serias consecuencias en para mantener una vida digna de un profesional.
Roberto R. Padrós
rrpv@yahoo.com
CICLO LECTIVO 2020
Sentí una rara sensación cuando leí que el ministro de Educación permitía el acto de colación de los alumnos que finalizan sus estudios, siguiendo los mismos en forma virtual y con la opción de la forma presencial a decisión de los directivos de cada establecimiento, sin portar las banderas ceremoniales de sus escuelas. Una de esas sensaciones fue tristeza porque mi nieto, que fuera honrado para portar la bandera de Macha, sólo la tuvo en sus manos cuando se la entregaron y al comienzo del año lectivo en curso, y luego, por la pandemia, nunca más. Me pareció un despropósito que al final de este año no pudiera tenerla y entregarla en el acto de cierre, tanto él como todos los niños y jóvenes que por sus méritos fueron abanderados y escoltas. Tuve curiosidad por saber qué pensaron el señor ministro y los directores por no permitir tan hermosa acción. ¿Pensaron, quizás, que nuestra enseña nacional, provincial y papal son portadoras del virus y esos niños contagiarían al resto de los alumnos? Creo que en esos actos, cumpliendo los protocolos y sin las aglomeraciones que se ven a diario, como los velorios de figuras importantes, las marchas de los reclamos, la cola en los bancos, etc. No eran motivo para prohibir ese noble acontecimiento. ¡Señores, se equivocaron!
Mario Julio Ossán
mariojo481@gmail.com
CARTAS DE LECTORES
El lector Carlos Jorge Dumit plantea -y me adhiero- que las cartas de lectores no llegan a oídos de las autoridades. Sin embargo, muchas cosas han sido corregidas gracias a este medio. La relevancia de la palabra escrita es superior. De ahí su innegable valor. Ayuda al buen conductor a cumplir con eficiencia su labor. A interpretar el deseo y las necesidades de sus representados y así cumplir con su juramento. Es el recurso que permite destacar lo bueno, y rechazar o corregir lo malo. Una buena pluma puede cambiar el destino de una nación, tal como lo logró Domingo F. Sarmiento. Todo buen funcionario debe estar al tanto de las necesidades emergentes y presto a solucionarlas. Las cartas pretenden ayudar a mejor vivir. Sin angustias, sin dolores, sin rencores. Puede enviarlas el pobre, el rico, el que sufre, el que llora. Dumit tiene razón. Nuestras autoridades, llámense gobernador, intendente, legislador, ministro, etc. pocas veces dan muestra de haber interpretado cabalmente las sanas sugerencias de las humildes cartas de los lectores.
Darío Albornoz
lisdaralbornoz1@gmail.com
IMPUESTO A LA POBREZA DE IDEAS
Con el ánimo de recordar la Natividad de aquel que planteara hace más de 2.000 años que somos todos iguales a los ojos de Dios, con ingenuidad quizás, pero con voluntad de combatir esa pobreza que desde el cierre de los ingenios en 1966 no abandona Tucumán, planteo debatir un impuesto a la clase política que no considera que debe legislar para erradicarla. Un impuesto a los que debaten sobre bueyes perdidos o sobre el sexo de los ángeles, en vez de plantearse cómo empezar mitigando, en un principio los niveles de pobreza, para avanzar hasta llegar a un punto de que no exista más en Tucumán. Sin creación de empleos, ni fomento a las PYMEs, con el cambio climático que empieza a mostrar su crudeza, cabe preguntarse: ¿cuánta pobreza es capaz de tolerar un legislador para que su conciencia se vea afectada? Pobreza es el estado de aquellos tucumanos que tienen un nivel de bienestar inferior al mínimo necesario para supervivencia. Según estadísticas oficiales, el 56,3% de los argentinos de 0 a 14 años son pobres. En Tucumán un manto piadoso cubre la estadística, mientras los inoperantes de hoy se pelean por las candidaturas del 2021, y como fondo resuenan las palabras del tango de Cátulo Castillo “La última curda”: “tu lágrima de ron me lleva/ hasta el hondo bajo fondo/ donde el barro se subleva”. Poéticamente, “el barro” es el hombre hecho por Dios de agua y de Tierra.
René Carlos Roncedo
reneroncedo@gmail.com
LOS PESEBRES DE MONTEROS
Hasta hace algunas décadas, eran numerosas las expresiones de fe religiosa que la feligresía de esta población, tenía presente en diferentes momentos del año. Una de ellas, propias de esta época, es decir al comienzo del mes de diciembre, ponían en movimiento a muchos hogares para armar el “Pesebre”, la representación alegórica del nacimiento del Salvador. Recuerdo que en esta actividad teníamos los niños una participación importante como fabricar polvo de ladrillo y carbón, la búsqueda de musgo y “barba del monte”, para con ellos decorar el paisaje montañoso de un imaginario Belén. Los pesebres eran de forma y tamaño diferentes; los había grandes y pequeños, lujosos y modestos, pero siempre en ellos ese halo de misterio que a nosotros los niños nos llenaba de zozobra. La representación del Nacimiento reconocidas en el pueblo eran las que se encontraban en la casa del doctor Alberto Pérez, por su tamaño, por sus particularidades, como una cascada artificial que al pie formaba un lago de aguas donde verdaderamente nadaban en círculos patos y cisnes de plásticos; al igual que el de la familia Godo; el de la casa de la “abuela” Mónica Monzón, también con características propias; el que se armaba en la casa del doctor Remigio Norry o el de las “niñas” Macedo, dos hermanas ya entradas en años, pero conocidas por ese apelativo. Aquí nos detendremos porque al hablar de esta familia originaria de la vecina provincia de Catamarca, cuya madre de nombre Salomé Guzmán Quevedo (1871-1947) llegó a Monteros a fines del siglo XIX, siendo ya una eximia tallista de las que se llaman “imagineras” por esculpir imágenes religiosas. Hay en Monteros y su zona de influencia un sinnúmero de estos trabajos, especialmente del Niño Dios, de la Sagrada Familia y de los tres Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltasar que en la Navidad nos convocan, entre un numeroso acervo de otras imágenes religiosas realizadas por la madre y sus hijas que desaparecieron a mediados y fines del siglo pasado. Algunos pesebres respetaban el contexto histórico-religioso de la gesta, en otros había una parafernalia de objetos, toda clase de juguetes y animales que nada tenían que ver con la Judea de hace más de dos mil años, pero de todos modos gustaban a chicos y grandes. En los últimos años el pesebre representativo en nuestra ciudad es el de la familia Risso Patrón.
Arturo D. Zelaya
Congreso 122
Monteros
DÍA DEL TANGO: TREPADOR
Sos tan gris como tu traje/ trepador indefinido/ vos con todos los partidos/ te acomodás por igual/ sos de izquierda y de derecha/ sos del centro y de la orilla/y tenés tu ventanilla/ siempre dispuesta a mangar./Para vos no hay un hermano, un colega, ni un amigo/ solo nombres y apellidos/ que en tu ascenso utilizás/ paladín de la ignorancia,/ prototipo del rastrero/ si en la vida vas primero/ es porque hundiste a los de atrás./ Si hasta ayer que gambeteabas/ tu destino en un fichero/ con un engrupe fulero/ de nivel profesional/ pisoteando a los capaces/ destruyendo a los decentes/ te pasaste bien al frente/ dejando atrás un tendal./ No te importa si otros comen/ No te importa si otros viven/ es tu meta de obsecuente/ ser ministro nacional/ paladín de la ignorancia/ prototipo del rastrero/ en la vida irás primero/ y a tu madre humillarás.
Domingo Omar Almirón
Pasaje Santa Cruz 264
Yerba Buena
AGUA SIN TRATAR EN LOS PIZARRO
Los Pizarro es una comunidad rural ubicada aproximadamente 6 Km al Oeste de la ciudad de La Cocha. Asombra y preocupa que el agua que consume la población y que la comuna distribuye por la red, no sea potable (sale turbia). Las instalaciones carecen de una planta de tratamiento y potabilización adecuada y eficiente y por ello el agua que beben las personas y que provienen del río San Ignacio tiene los contaminantes propios de las aguas superficiales: sales disueltas, sedimentos sólidos, turbidez, bacterias, virus, mal sabor, elementos tóxicos, etc. El agua para que sea apta para el consumo humano debe cumplir con requisitos físicos, químicos y bacteriológicos harto conocidos y deben ser controlados periódicamente por personal habilitado y competente. Estos requisitos están indicados en el Artículo 982 del Código Alimentario Argentino y en la Ley 6.419 de Protección Sanitaria del Agua que se consume en Tucumán (Artículos: 1 y 3). Además, se debe tener en cuenta la gravedad de las enfermedades de origen hídrico por la falta o mala potabilización del agua: hepatitis, fiebre tifoidea, etc. El 19/11/15, mediante Resolución 8476-955 –D P / 15, la Defensoría del Pueblo recomendó a la comuna rural de Los Pizarro adoptar las medidas necesarias para que el servicio de agua potable que brinda a la población cumpla con todos los requisitos técnicos, normativos y legales vigentes. Idéntica recomendación le hizo al Servicio Provincial de Agua Potable y Saneamiento (Sepapys). Pasaron cinco años y a la fecha todo sigue igual o peor. Aprovecho este espacio para solicitarles públicamente a la delegada de la comuna, señora Liliana Antonelli, y al Sepapys que regularicen esta situación. La salud y la vida de los pizarreños y sus visitantes están en riesgo.
Juan Francisco Segura
segurajuanf@hotmail.com







