Natación en aguas abiertas: braceo máximo para completar 500.000 metros - LA GACETA Tucumán

Natación en aguas abiertas: braceo máximo para completar 500.000 metros

Como la vuelta a la competencia parece que no se producirá, la escuela de natación en aguas abiertas “Las Focas Tucumán” armó un ambicioso desafío interno.

10 Dic 2020 Por Mariana Apud

La idea surgió porque la pandemia impuso reglas en todos los ámbitos y el deportivo no fue la excepción. De a poco se van flexibilizando actividades, es cierto, pero la competencia en la mayoría de los deportes de alto rendimiento, está lejos de volver. Para “Las Focas Tucumán” la situación fue aceptada y también superada, al estilo que propone la pandemia, pero superada. No es que la escuela de natación de aguas abiertas vaya a armar una prueba competitiva como las de antes. Ganas no faltan, desde luego, pero en lo inmediato la alternativa de sentir algo similar a lo que generaba una carrera, intentarán producirlo con un desafío por demás ambicioso: completar 500.000 metros cruzando tres espejos de agua de diques, en cuatro ocasiones.

“En esta situación de crisis, la manera de buscar superarnos, o de madurar mejor dicho, es lo que nos permitió pensar en este desafío”, explicó Pablo Palacios, director de “Las Focas Tucumán”. La memoria del instructor es clara: para él es recordar el primer Cruce a El Cadillal que organizó, competencia que en 2020 iba a celebrar su undécima edición. “Éramos mis dos hijos varones y tres alumnos más. En esa época era también todo un desafío porque muy pocos nadaban en el dique”, recordó.

Ahora el “Gran Desafío NOA de Aguas Abiertas”, el nombre oficial de la prueba, tiene que ver con completar la distancia en cuatro jornadas: en diciembre, enero, febrero y marzo. Si bien no será competitivo y sólo podrán participar los alumnos de la escuela de aguas abiertas, la intención es mantener la dirección de los entrenamientos hacia un objetivo, tal como sucede cuando hay una competencia en la agenda del nadador. “Lo hacemos de modo interno porque a nivel competitivo no hay habilitación y no sabemos qué puede pasar en los próximos meses. Es un compromiso al que tomamos como de entrecasa y sabemos que lo podemos cumplir”, estableció Palacios.

El Cadillal "recargado"

Los espejos de agua elegidos para completar los cientos de miles de metros son El Cadillal, Cabra Corral, en Salta, y La Ciénaga, en Jujuy. Todos poseen características y niveles de exigencia diferentes (ver notas aparte). En cada cruce, participarán entre 20 y 23 nadadores que podrán optar por completar una cantidad determinada de metros. Estos se irán sumando hasta cumplir con el objetivo que se plantee en cada una de las jornadas.

Por ejemplo, en la primera fecha programada para el 19 de diciembre en El Cadillal, la propuesta es completar 74.500 metros entre todos los participantes. Quedarán unos largos 425.500 metros para completar la meta y es ahí donde la palabra “desafío” toma un significado exponencial. Que el objetivo esté lejos, obliga a esforzarse más en el siguiente cruce. Si los 74.500 se alcanzan, en la próxima etapa del desafío la meta será superar los 120.000 y así ir aumentando las distancias hasta llegar a los 500.000.

“Lo hacemos para nosotros, pero también para que sirva de ejemplo a otras escuelas y que tengan un objetivo, más allá de entrenar solamente. Y que además sirva para alentar la práctica de la natación en aguas abiertas”, deseó Palacios.

El espejo de agua del dique “Celestino Gelsi” tendrá protagonismo doble en el Desafío. La primera y la última fecha se desarrollarán en El Cadillal.

Para el sábado 19 ya todo está casi listo. El Instituto Privado de Educación Física (Ipef) aportará 10 guardavidas, la escuela organizadora pondrá todos sus kayaks en el agua, la Policía Lacustre hará el seguimiento y el Ente de Turismo apoyará la travesía.

La largada será desde la cola del lago, en Ticucho. Los metros a completar por cada nadador no serán los mismos para todos.

Por ejemplo, una nadadora que está en proceso de rehabilitación tras un grave accidente, aportará 500 metros de nado. En su caso, largará muy cerca de la costa del Anfiteatro, porque la llegada será masiva, con todos los participantes. Lo mismo pasará con los dos más jóvenes: Lautaro Ale, de nueve años, y Emiliano Vega Pawilenas, de 12.

Emiliano fue el que contó de qué manera encarará el nado en El Cadillal. La descripción de su estrategia va acorde a su juventud. “No tengo ningún plan. Sólo quiero cumplir con el objetivo”, explicó el alumno del Colegio Sagrado Corazón. Su meta es sumar 4.000 metros. “Decidí participar del desafío por que me gusta nadar. Empecé natación por salud (tiene escoliosis) y me gustó el desafío de hacerlo en aguas abiertas”, dijo con entusiasmo.

Los nadadores volverán a El Cadillal el 20 de marzo, en el cierre del desafío. Si ese sábado de 2021 se completan los 500.000 metros, el éxito se habrá producido. Para esa fecha el lago del dique, por las lluvias y el deshielo en altas montañas, habrá cambiado: en marzo estará con más agua que en diciembre y de los casi siete kilómetros que tiene actualmente, pasará a tener casi 11.

La Ciénaga: aguas tranquilas y frías

En la localidad jujeña de El Carmen, el “Gran Desafío NOA de Aguas Abiertas” hará su segunda escala. El espejo de agua del dique La Ciénaga, distante unos 35 kilómetros de San Salvador de Jujuy, fue el elegido para cruzarlo el sábado 16 de enero. Norma Santillán, una de las integrantes de “Las Focas Tucumán” que aseguró su presencia en las cuatro jornadas, optó por hacer una comparación para describir el escenario de la provincia vecina. “Es un dique geográficamente chico en comparación con el de El Cadillal. Está rodeado de montañas”, indicó. “No tiene corrientes internas como el nuestro y tampoco es un dique con mucho viento. La correntada del agua es muy tranquila, pero es más fría que El Cadillal. En general, es un lugar bello para disfrutar y la gente de la zona es muy cordial”, agregó la nadadora de 55 años. “En lo particular, largaré con tranquilidad y empezaré a aumentar la velocidad hasta llegar a un ritmo rápido, no acelerado pero que se pueda sostener, dejando para el final el ciento por ciento de velocidad”, anticipó Santillán.

En Cabra Corral, viento y corriente en contra

“Este sería el tramo más complicado”, analizó Pablo Peluffo. El comerciante de 37 años sostiene que el lago del dique Cabra Corral salteño tiene dos condiciones adversas. “La mayor complicación es que vamos todo el tiempo contra corriente y, como es un esquejo de agua que está como encajonado entre montañas, se puede dar la situación de que nos toque viento en contra también”, anunció Peluffo. El nadador que hace nueve años se dedica a las aguas abiertas, sabe con exactitud qué se debe privilegiar en Cabra Corral. “Hay que prestarle mayor atención a la resistencia que se debe tener. En la largada, hay que salir con ritmo sostenido al principio, no tanto con velocidad. Hay que mantener un ritmo porque no habrá tramos de descanso. Todo será corriente en contra y, si toca viento, se complicará más”, insistió Peluffo sobre la escala programada para el 20 de febrero.

Comentarios