SEMILLA. La placa en honor a Amenábar en el Sendero de Héroes. la gaceta / foto de Analía Jaramillo

El 12 de septiembre, hace casi tres meses, Jesús Amenábar falleció por coronavirus en su lugar de trabajo, el Centro de Salud Zenón Santillán. Era un médico reconocido no solo por ser el jefe del Servicio de Cirugía de ese hospital y uno de los profesores más destacados de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Tucumán, sino también por su continua defensa de las condiciones laborales de los profesionales de la salud. Por eso su muerte impactó tanto en la comunidad médica tucumana, que no tardó en recordarlo: salas del Colegio Médico y el Centro de Salud ya llevan su nombre.
Este último reconocimiento, que cinco días después de su deceso había encabezado la ministra Rossana Chahla, no bastó para calmar el dolor y la bronca de Delfina, la hija del cirujano. En un post publicado en Facebook, se quejó por el modo en que fueron tratados los médicos en su día, el jueves 3. “Ayer fue el Día del Médico. Me sentí muy incómoda, pero primero no me daba cuenta por qué. Escuché y leí cosas como ‘a los que ofrecieron su vida’, ‘a los guerreros de esta pandemia’. Escuché y leí palabras como héroes o ángeles de la guarda y muchos elogios más. Pero de ninguna manera creo que el personal de salud que murió a causa del covid-19 haya ofrecido su vida. Antes de ser héroes, eran madres, padres, esposos, hermanas e hijos”, protestó.
Desidia y abandono
Delfina desempolvó los reclamos de su papá y consideró que la pandemia de coronavirus sacó a la luz el desamparo estatal contra el que él luchó durante años. “Basta de romantizar la desidia estatal -exigió-. Los profesionales de la salud fueron abandonos hace mucho tiempo por una seguidilla de Gobiernos que les soltaron la mano. Mi papá, antes de ser médico, era mi papá. Y está muerto. De ninguna manera ‘ofreció su vida’: lo abandonaron. A él y a todos los que murieron. Y siguen ignorando a los que están vivos y yendo a trabajar. Se aprovechan de sus vocaciones porque saben que jamás abandonarían a sus pacientes”.
Además, la hija de Amenábar consideró que el gobernador, el médico Juan Manzur, no actuó de acuerdo con su formación: “él es médico y fue ministro de Salud de la Nación, pero parece que se olvidó de lo que eso implica. Los médicos que combaten el coronavirus trabajaron todo el año con un camisolín de friselina y máscaras y barbijos que en muchos tuvieron que pagar de sus bolsillos. Están remando en el barro con cucharas de plásticos. Yo no quería que mi papá fuera un héroe, ni que sea recordado por su ‘entrega’. Yo quería que siga siendo mi papá”.
Duro comunicado del Colegio Médico
El jueves, durante el Día del Médico, el Colegio Médico de Tucumán inauguró el Sendero de Héroes de la Salud, un paseo que correrá bajo la sombra de 82 árboles, uno por cada médico, enfermero o agente sanitario fallecido por coronavirus. Pero a pesar de este sentido homenaje, la institución que nuclea a los médicos tucumanos no dejó de expresar su descontento por lo que considera una falta de consideración hacia su trabajo.
Héctor Sale, titular de la entidad, y el resto de la Comisión Directiva firmaron un comunicado en que acusan al gobernador, Juan Manzur, de ignorar las solicitudes de los médicos: “el Gobierno provincial no efectivizó una actualización digna de los valores de las consultas y prácticas del Subsidio de Salud. Tampoco hizo un reconocimiento de los equipos de protección personal, a pesar del enorme esfuerzo realizado por toda la comunidad médica durante esta pandemia”.
Además, los colegiados protestaron porque nunca fueron convocados a una instancia de diálogo con el Poder Ejecutivo y transmitieron: “estamos sufriendo pérdidas de profesionales para poder contener a la comunidad y aun así continúan desatendiendo nuestros pedidos”.







