Tucumán, una tierra en la que los ciclistas "miman" a las bicis - LA GACETA Tucumán

Tucumán, una tierra en la que los ciclistas "miman" a las bicis

Por las nuevas reglas que la pandemia impone, esta práctica, especialmente la de montaña, creció.

06 Dic 2020 Por Mariana Apud

Si hay que buscar por alguna latitud del país un lugar donde más se haya honrado al Día del Ciclista que se celebró ayer el punto estaría en Tucumán. En el amplio universo del ciclismo, la tierra tucumana es la Capital Nacional del Mountain Bike. Eso por ley, la número 26.848 sancionada en 2013, y por hecho, pero también otros estilos de ciclismo son muy populares en “El Jardín de la República”.

Más con la pandemia, la bicicleta se convirtió en uno de los recursos más adoptados. Ya no sólo desde el aspecto deportivo de la competencia, sino también en lo que respecta a la calidad de vida. En el mundo de la covid-19 hay reglas y la tendencia indica que el ciclismo, en el ámbito tucumano, es la actividad que más cumple esas pautas. Espacios amplios, aire libre, sin contacto físico y es una actividad individual. Hoy, con el contexto pandémico un poco más flexibilizado y siempre apelando a la conciencia individual, pedalear puede ser un ejercicio para hacer en grupos reducidos.

Si se ven más personas arriba de una mountain bike es porque la geografía tucumana brinda muchas facilidades al tener la montaña cerca. Por supuesto que nadie podría haber deseado una situación como la de la pandemia, pero la realidad indica que le dio un empujón más a la creciente aceptación de la bicicleta. “Estoy totalmente convencido que el encierro, hizo que la gente elija la actividad al aire libre y el contacto con la naturaleza”, afirmó Carlos Apud. En su escuela “Charly School”, el instructor armó -o más exacto, tuvo que armar- un grupo especial de bikers que, como él dice, sólo quieren pasarla bien y no tienen deseos, al menos en lo inmediato, de competir.

El relato del entrenador da cuenta que su trabajo también fue alcanzado por la llamada “reinvención”. Al no haber competencias, los bikers de alto rendimiento no tienen necesidad de pagar por los planes de entrenamiento. Sin embargo, los que optaron por subirse a la bicicleta por primera vez, lo hacen con seriedad y compromiso y por ello prefieren el acompañamiento de alguien capacitado.

COMO EN LAS CARRERAS. Las competencias locales están suspendidas. En las sendas se dan algunas persecuciones de los bikers que “juegan” a competir.

Algo parecido le pasa a Felipe Sundblad. Ganador en 2015 y 2017 del premio LA GACETA en mountain bike, el ciclista tiene una escuela desde hace un año que comenzó como un hobby, pero cada vez toma más protagonismo en su vida por la creciente demanda. “Como no hubo muchas actividades colectivas que se permitieron, eso dio lugar para que la gente se vuelque más a la bicicleta. Además de que esta explosión de la bici, viene desde hace años”, especificó Sundblad. El panorama es alentador para el ciclismo en todas sus versiones, deportiva, de recreación e incluso, de transporte social.

Cambio de deporte y una sensación atrapante

Después de practicar ciclismo durante cuatro años, Carolina Avellaneda, lo percibe y es palabra autorizada. “El deporte viene creciendo, pero con la pandemia vi que mucha gente nueva se sumó al mundo de la bici”, reconoció.

Avellaneda está atenta a las razones por las que cree tener tantos nuevos colegas deportivos. “Algunos llegaron porque hacían otros deportes, como rugby, y este año no se les permitió jugar. También el motivo puede ser que muchos tienen más tiempo libre. Así se fueron formando nuevos grupos y escuelitas”, esgrimió Avellaneda. “Veo que la gente está contenta y espero que se siga expandiendo la práctica. Una vez que la bici te atrapa, no te querés bajar más”, sentenció la ciclista.

Más ventas y una transición con buen futuro

Antes de la pandemia, dos reconocidos comercios optaron por abrir un espacio específico de ciclismo. Marathon y Yuhmak habilitaron sus segmentos “Bikes”. Tanto Nicolás Moisés, de Marathon Bikes, como Leila Liebano, de Yuhmak Bikes coincidieron en que las ventas aumentaron.

“Las primeras dos semanas de cuarentena vendimos todos los rodillos que teníamos”, contó Liebano. “Mucha gente se inclinó por el ciclismo. Los clientes buscan empezar con bicis de mountain bike, pero acorde a un precio de entrada para probar si es afecta o no al deporte”, explicó Moisés. Y advirtió: “para muchos, esto es como una transición hasta la reapertura de su club o deporte de base. Pero también hay signos para considerar que el ciclismo, muchos lo tomarán como deporte de base”. Liebano afirma que las ventas se triplicaron cuando se reabrieron los comercios. “Hay tres categorías de consumidores: los amateurs, pero que buscan productos profesionales y de buena calidad, los que necesitaban realizar una actividad física porque la suya estaba suspendida buscan productos para iniciar la actividad según el poder adquisitivo, pero nada sofisticado y los que necesitaban un medio de transporte”, detalló la gerente de Yuhmak Bikes.

COMPAÑÍA. Como es recomendado por las autoridades de salud, la actividad deportiva debe hacerse sin generar aglomeraciones y con distanciamiento social.

Volver a lo primero que se aprende en el barrio

“Lo primero que uno aprende en un barrio es a andar en bicicleta. En Aguilares, si no sabías andar en bici, te perdías de muchas salidas con amigos”, recordó Gustavo Navarro. Con la pandemia hurgó en la memoria física y se puso serio con las dos ruedas, tanto como con su deporte de cabecera que es el kayak y que tardó más tiempo que el ciclismo para ser habilitado. “Venía con muy poca actividad física. Y descubrí que el ciclismo, como actividad deportiva, es muy completa”, reconoció.

“Lo que yo quería era salir con un grupo a pasarla bien, sin demasiadas presiones y eso es lo que encontré. Espero continuar con este entusiasmo. Además con la bicicleta podemos recorrer lugares muy bonitos”, agradeció Navarro.

Puede compartir y reemplazar el gimnasio

Si bien el motivo de base para María Eugenia Giménez Sarmiento de tener más continuidad arriba de la bicicleta fue compartir una actividad con su hermana María Laura, la pandemia también tuvo efecto en el vínculo con la máquina. “Yo iba mucho al gimnasio y, como este año dejaron de funcionar, empecé a pedalear un poco más, sumado a que me mudé a Yerba Buena”, explicó la abogada de 33 años.

“La pandemia tiene mucho que ver con que siga ‘enganchada’ porque me cuestiono el hecho de volver al gimnasio por los focos de contagios que pueden haber en los lugares cerrados”, analizó la dama, que consideró clave también haber aceptado la sugerencia de su hermana de sumarse a un grupo de pedaleo.

EQUIPAMIENTO. Casco, guantes, anteojos, campera rompevientos y zapatillas adecuadas es el equipamiento básico para pedalear con comodidad y seguridad.

Un Puma en dos ruedas que hace planes

“La pandemia llevó a que mucha gente se enganche con la bici. Lo que me pone muy contento”, reconoció Juan Novillo. El ex Puma, luego de dejar de jugar al rugby, halló en el mountain bike lo que había sentido con el deporte de la ovalada. “Sufrí varias lesiones de rodilla. El que me conoce sabe que siempre me gustó la competencia y entrenar para algo”, se definió el ex apertura. “Además de la exigencia para entrenar, soy un apasionado de la naturaleza. A los lugares que voy en la bici, son impresionantes así que eso me gusta mucho también. Hoy no tengo como primer objetivo competir, pero de a poquito me voy sintiendo mejor así que, en una de esas en el 2021, aparezco en alguna carrera”, anheló Novillo.

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