En Yerba Buena, por primera vez los chicos volvieron a las aulas - LA GACETA Tucumán

En Yerba Buena, por primera vez los chicos volvieron a las aulas

Una experiencia inédita de presencialidad se realiza para rendir exámenes de inglés internacionales.

03 Dic 2020 Por Magena Valentié

Por primera vez en más de ocho meses, alumnos de la escuela municipal de Yerba Buena “Petrona de Adami” volvieron a las aulas. No fueron todos, sino solamente los que rinden el Trinity College London, un examen de inglés con certificación internacional que ofrece la municipalidad yerbabuenense para los alumnos de las escuelas estatales y privadas de ese municipio. Fueron 66 chicos de distintas escuelas y colegios que participan en esta inédita experiencia, cuando todavía las clases presenciales no están autorizadas en Tucumán. Los niños despidieron a sus padres en la puerta e ingresaron con sus barbijos, bajo las medidas de seguridad que aprobó el Comité Operativo de Emergencia (COE) para esta ocasión en particular.

A la entrada del edificio de la escuela, a los chicos que deben rendir se les toma la temperatura, se sanitizan las suelas de los zapatos y las manos y pasan a una sala de espera. A Lourdes, que es alumna de esa escuela municipal, le costó un poco reconocer a sus señoritas detrás de sus barbijos. No podía acercarse a ellas, y aunque no lo dijo en ese momento, pensó que se veía rara la escena de ir a la escuela, que antes había sido tan cotidiana. Ahora todo era extraordinario, y con un protocolo que todos deben seguir.

TOMA DE TEMPERATURA. Los alumnos entran al establecimiento escolar con barbijo, bajo medidas de bioseguridad. Los padres no pueden ingresar.

Alumnos de cinco escuelas públicas se presentaron a rendir. Cada uno tenía un turno, que se renovaba cada media, aproximadamente. La jornada del examen se extendía desde las 8 hasta las 17 y hoy habrá otra más, de 8 a 12, hasta que uno por uno todos terminen de rendir. Los alumnos tienen entre siete años y 19 años y pertenecen a las escuelas municipal, Reconquista, secundaria N° 243, “Provincia de Misiones” y “Divina Misericordia”.

PLANILLA. Todos los datos de los alumnos son colocados en una planilla para tener registro de quiénes estuvieron presentes ese día.

“Todos los años viene el examinador de Reino Unido pero esta vez decidimos hacerlo virtual por la pandemia”, explica la directora de Educación de Yerba Buena, Victoria Desjardins. “Tenemos todo armado según el protocolo, con una pantalla gigante en la sala de informática donde cada chico se comunica con el examinador desde el Reino Unido por viollamada. El examen es oral y dura entre 15 y 20 minutos según el nivel”, detalla.

La sala de examen se ventila y se limpia después que sale un alumno y antes de que ingrese el otro. En la sala de espera, que es una galería bien ventilada, los chicos se sientan a aguardar su turno con dos metros de distancia unos de otros. Dentro de la sala de examen hay un kit de higiene

SANITIZACIÓN DE LOS OBJETO. Todos los elementos que tocan alumnos y profesores son rociados con alcohol al 70% y el ambiente desinfectado.

Ahora son mucho menos los que se presentan a rendir, el año pasado fueron más de 200, cuenta Desjardins. “Desde hace cinco años la municipalidad de Yerba Buena absorbe el costo total de este examen que se paga en dólares. Para nosotros es una satisfacción poder brindarles esto a los chicos que sirve para igualar oportunidades y que además les queda en el currículum para cuando sean grandes”, señala.

Claudia Fuentes, la mamá de Lourdes, cuenta que su hija se pudo muy contenta al entrar de nuevo en su escuela y ver, aunque sea de lejos, a algunos de sus compañeros. El examen duró apenas 15 minutos. En el aula solamente estaba Lourdes y el profesor en la pantalla que únicamente le hablaba en inglés.

Pero la emoción comenzó mucho antes de ir a la escuela, cuando Lourdes se volvió a poner el delantal. “Las mangas le quedan un poco cortas. Es en estos momentos cuando los padres nos damos cuenta de cuánto han crecido nuestros hijos”, ríe con ganas.

Miriam Peralta, la mamá de Cynthia, está agradecida con la seño Mirta Guzmán, que la preparó en inglés en medio de la pandemia, por videollamada. Para ellas la virtualidad no ha sido fácil. Cynthia no tiene internet en su casa, y debe ir a la casa de su abuela para poder estudiar. Como las distancias son largas debía quedarse semana de por medio en lo de su abuela para evitar tanto traslado.

La experiencia, si bien no tiene la magnitud de un regreso presencial a clases, sirvió a chicos, padres y docentes para que comiencen a familiarizarse con las medidas de bioseguridad que componen la nueva normalidad.

Comentarios