EN PROCESO. Los esfuerzos están puestos en los tratamientos “a medida”.

No hay un cáncer igual a otro. Y precisamente es ese uno de los más grandes desafíos de los tratamientos dirigidos eficaces, debido a la heterogeneidad de las propias células cancerosas. Esta variación dificulta que el sistema inmunológico reconozca, responda y luche activamente contra los tumores.
Los nuevos avances en nanotecnología están haciendo posible ofrecer “vacunas” personalizadas y dirigidas para tratar el cáncer, lo que podría significar un salto importante en la lucha contra esta enfermedad que se cobra millones de vidas al año.
Un nuevo estudio, publicado en Science Advances, demuestra el uso de estructuras metal-orgánicas cargadas a nanoescala para generar radicales libres utilizando rayos X dentro del tejido tumoral para matar las células cancerosas directamente.
Además, se pueden usar los mismos marcos para administrar moléculas de señalización inmunológica conocidas como PAMP para activar la respuesta inmunitaria contra las células tumorales. Al combinar estos dos enfoques en una “vacuna” de fácil administración, esta nueva tecnología puede proporcionar la clave para un mejor tratamiento local y sistémico de cánceres difíciles de tratar.
Este trabajo aprovechó los marcos metal-orgánicos a nanoescala, o nMOFs, para irradiar con rayos X y generar altas concentraciones de radicales libres de oxígeno, matando las células cancerosas directamente y produciendo antígenos y moléculas inflamatorias que ayudan al sistema inmunológico a reconocer y limpiar las células cancerosas, como una vacuna.
Su estructura enrejada también hace que los nMOF sean transportadores ideales para administrar medicamentos contra el cáncer directamente a los tumores. Sin embargo, hasta ahora ha sido difícil activar las respuestas inmunitarias innatas y adaptativas necesarias para eliminar los tumores cancerosos.
Golpe “uno-dos”
En este nuevo estudio, cuando los nMOF se aplicaron a tumores cancerosos, la irradiación del tejido tuvo un doble efecto: desencadenó que los nMOF mataran las células cancerosas locales para producir antígenos contra el tumor y liberó los PAMP, que luego desencadenaron una activación mucho más fuerte de la respuesta inmunológica a los antígenos del tumor. Este golpe uno-dos fue capaz de matar tanto las células cancerosas del colon como las del páncreas con gran eficacia, incluso en modelos tumorales muy resistentes a otros tipos de inmunoterapia.
En experimentos adicionales con ratones, los investigadores vieron que podían extender los efectos de los nMOF incluso a tumores distantes con la aplicación de inhibidores de puntos de control, lo que brinda una nueva esperanza para el tratamiento del cáncer tanto local como sistémicamente con este enfoque.
“Al incluir la administración de PAMP con los nMOF, esta es la primera vez que pudimos mejorar realmente la respuesta inmune a los antígenos”, explica el autor principal Wenbin Lin, profesor de química James Franck e investigador principal de inmunología tumoral en el Centro de Cáncer Ludwig en UChicago.
“Esto es completamente diferente de todos nuestros estudios anteriores porque hemos demostrado que los nMOF más los PAMP pueden afectar todos los aspectos necesarios para activar el sistema inmunológico --continúa--. Podemos usar esta nanoformulación para permitir vacunas personalizadas contra el cáncer que funcionarán en cualquier paciente , porque esta estrategia no estará sujeta a la heterogeneidad que vemos entre los diferentes pacientes”, celebró.







