Superman: “Tranquila Señorita. Yo la tengo”
Luisa Lane: “Vos, ¿vos me tenés a mi?
¿Y a vos quién te sostiene?”
Brasil, decime qué se siente
En una semana atravesada por las elecciones estadounidenses, los mercados apostaron. Si bien los resultados “oficiales” no se conocerán hasta el próximo mes, todo indicaría un triunfo de los demócratas. El control del Senado por parte de la oposición y el reñido resultado de la elección, dan tranquilidad a los inversores. No habrá un predominio de poder, sino más bien un equilibrio de fuerzas. Ello explica el buen comportamiento exhibido en empresas de tecnología y el mal desempeño de industrias tradicionales, como los bancos.
Apenas se conoció la tendencia, comenzaron las recomendaciones: apostar por economías emergentes, siendo Brasil la niña mimada. El ETF Brasilero, conocido como EWZ, subió 11,7% esta semana. Los “ETFs” (Exchange Traded Funds) son fondos de inversión que replican el comportamiento de algún índice. El EWZ, fondo administrado por la gestora Blackrock, brinda exposición a empresas grandes y medianas del país carioca. La baja acumulada del 35% en lo que va del año indica una gran oportunidad de compra.
Indiferencia entre Trump y Biden
“Va a llevar mucho tiempo que el sector privado vuelva a invertir en Argentina. Nosotros invertimos fondos de retiro: necesitamos estar seguros de que nuestro dinero no va a sufrir. Ahora mismo, no tenemos esa confianza”, señaló esta semana Larry Fink, CEO de Blackrock.
El empujón de la ola demócrata hacia economías emergentes no beneficia a nuestro país. Simplemente porque Argentina dejó de ser emergente y es nuevamente país frontera. Los problemas locales son 100% idiosincráticos. La política exterior nortamericana, en función de quién esté sentado en la Casa Blanca, no será un determinante fundamental a la hora de solucionar problemas domésticos. El súper ministro Martín Guzmán lo sabe. Después de todo, se formó en la Universidad de Columbia y trabajó los últimos 10 años en la Gran Manzana, a media hora en subte de Wall Street.
Si bien aún queda mucho por hacer, el giro pragmático que dio esta semana fue celebrado por el sistema financiero local.
La necesidad tiene cara de hereje
Suba de tasa de pases pasivos. Menor asistencia del BCRA al Tesoro. Emisión de deuda dólar linked. Emisión de bonos en dólares para inversores internacionales atrapados en pesos. Todas medidas asociadas a la visión “ortodoxa” o tradicional de la economía.
La política de a poco acompañó gestionando los desalojos de las tierras tomadas. “Están yendo contra la propiedad privada. Es algo sagrado en la Argentina”, reflexionaba preocupado un empresario y terrateniente tucumano. Es que la política se vio acorralada. En su discurso de “salud vs economía”, las estadísticas en torno al coronavirus muestran que Argentina superó en muertes por millón a EEUU. La diferencia es que el país del Norte tiene una marcada recuperación en V. Su economía crece al 33% en términos interanuales. La economía argentina, en cambio, aún está en picada.
Estos datos llevaron a la Presidencia a evitar mostrar “filminas” en sus presentaciones y, de ese modo, evadir comparaciones.
Las elecciones nortamericanas dejaron un gran aprendizaje. Con pérdida del salario real es imposible ganar una elección. La gente vota con el bolsillo.
Esta semana, el monitor de humor político y social Dalessio-Berenzstein reveló que el 75% de los encuestados cree que está peor que el año pasado y el 55% piensa que 2021 será peor. El Gobierno actual sólo cuenta con el 43% de aprobación de la gestión, y la disconformidad sobrepasa por primera vez a esa aprobación. Con imagen en baja, el giro de la política estaba cantado.
El costo de bajar el dólar
Los argentinos siempre miran su “metro cuadrado”. Dentro de los temas que más preocupan a la población están inflación e inseguridad. La pérdida del poder adquisitivo de la moneda aflige al 76% de la gente, según la encuesta Dalessio-Berensztein. Ello explica por qué en el último mes, el valor del dólar libre haya tocado $200 para el “blue” y $180 para el contado con liquidación o dólar “bolsa”. Que hoy esté $30 y $40 más barato no implica que esa tendencia haya cambiado.
La razón de la baja se explica por prácticas tradicionales en el kirchenrismo. Al mejor estilo Guillermo Moreno, se prohibe a las AlyCs (ex sociedades de Bolsa) a realizar operaciones de contado con liquidación para cartera propia. Asimismo se les exige la información en tiempo real de los clientes que estén realizando este tipo de operaciones.
Por otra parte, sistemáticamente BCRA y ANSES salen a intervenir los precios de bonos usados para la operatoria de contado con liquidación. Vender un bono contra pesos implica bajar ese precio. También implica estar financiándose a tasas por arriba del 15% en dólares. Comprarlo contra dólares implica la pérdida de reservas. Por eso, el dólar no bajó. Lo bajaron artificialmente.
La tasa de interés no bajó. Subió para contener la demanda de dólar. Los intereses no se utilizaron para pagar a los jubilados, como se había prometido en campaña. La deuda en dólares, que se reconoció como mala para la economía argentina, vuelve a emitirse el lunes para darle salida a los fondos extranjeros. “Los mercados tienen que entender que a la política la maneja el Gobierno” sentenció el diputado Máximo Kirchner. Pero los mercados entienden que la necesidad tiene cara de hereje. Dato mata relato, señor diputado.








