Con un ojo detrás de cámara y el otro en el compromiso político - LA GACETA Tucumán

Con un ojo detrás de cámara y el otro en el compromiso político

Fernando "Pino" Solanas deja un coherente legado con sus premiadas películas y su vehemencia política.

08 Nov 2020
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El 21 de octubre sorprendió en las redes sociales su imagen, desde una cama de terapia intensiva, internado en un hospital de París. Fernando Pino Solanas declaró entonces, una vez más, que “seguía resistiendo”. Hasta ayer a la madrugada, cuando lo derrotó el coronavirus, a los 84 años.

París, sede de la Unesco, lo acogió como embajador argentino este año. Fue la última labor que encaró desde su resistencia militante a través del arte, el compromiso político y la ética en pos de un país mejor.

Cineasta, exdiputado nacional, exsenador y principal referente de la agrupación Proyecto Sur, Solanas deja un legado de una vida de militancia, a través de su incansable acción política y de su obra artística marcada por el contenido social.

Pino fue un actor clave en la creación de varios espacios de centro-izquierda que lo llevaron a ocupar varios cargos electivos y ahora representar al país ante la Unesco en el París donde estuvo exiliado y vive su hijo. Formado intelectual y políticamente bajo el influjo de Raúl Scalabrini Ortiz, Arturo Jauretche y Juan José Hernández Arregui, comenzó a plasmar sus ideas políticas detrás de la cámara.

Desde los años 60

En 1962 su primer cortometraje de ficción es “Seguir andando” y en 1968 llega el primer largometraje, “La hora de los hornos”, una trilogía donde aborda algunos de los temas que lo apasionaron, el neocolonialismo y la violencia en el país y en América Latina. En 1969 funda el grupo Cine Liberación, una corriente de realizadores  de resistencia a la dictadura.

A instancias de Juan Domingo Perón filma “La revolución justicialista” y “Actualización doctrinaria”. En 1975 vuelve a la ficción, con “Los hijos de Fierro”, y ante las amenazas de muerte y de un intento de secuestro se radica en Francia, donde realiza el documental “La mirada de los otros”. Desde el exterior acciona en defensa de los derechos humanos y denuncia a la dictadura militar.

En 1983 regresa al país y filma “Tango, el exilio de Gardel”, y en 1988, “Sur,” ambas premiadas en los festivales más prestigiosos del mundo.

En los 90

Los comienzos de los 90 marcan su irrupción de lleno en el mundo de la política, y su voz se alza para criticar al gobierno de Carlos Menem. Promueve la modificación de la Ley de Radiodifusión y critica las privatizaciones y la ley de reforma del Estado.

En 1992, con Luis Brunati gestan el Frente del Sur, y es candidato a senador nacional por Buenos Aires. En 1993 cofunda el Frente Grande con el sector que lideraba Carlos Chacho Alvarez, y es electo diputado nacional. Desde allí juega un rol importante en la elección a convencionales constituyentes para la reforma constitucional de 1994. Desencantado con esa experiencia, Solanas termina su mandato en 1997.

En 1998 su película “La Nube” recibe premios en Venecia y La Habana. Luego filma “Memoria del saqueo” y “La dignidad de los nadies”, mientras que en 2007 estrena el documental “Argentina latente”. En ese año es candidato a Presidente de la Nación por Proyecto Sur; luego es electo diputado nacional por el período 2009-2013 y después, senador nacional.  

Siempre lo obsesionaron la defensa del medio ambiente y la deuda externa argentina.

La actualidad

En 2019 respalda la fórmula presidencial encabezada por Alberto Fernández y es electo diputado nacional, pero a pedido del Presidente parte a París como embajador argentino ante la Unesco.

Solanas fundamentaba que Proyecto Sur había nacido para  “profundizar una propuesta política, económica, social y cultural para el país”. “Ubicamos el respeto a la condición humana sobre cualquier otra consideración, proclamando como principios básicos la defensa del ambiente y la propiedad pública de nuestros recursos naturales, como condición para alcanzar una auténtica justicia social y garantizar la soberanía nacional. Se trata de cambiar esta Argentina saqueada y esta seudo-democracia para reemplazarla por una Argentina justa y latinoamericanista con pleno protagonismo popular”, detalló en su ideario.

Mención

Asociación Argentina de Actores

“Despedimos a Fernando ‘Pino’ Solanas, prestigioso director cinematográfico, exdiputado y senador nacional y embajador argentino ante la Unesco. En 2007, la Asociación Argentina de Actores le entregó una mención especial por su trayectoria y su compromiso en el marco de los Premios Podestá. Nuestras condolencias a su compañera, la actriz Ângela Correa, a su hija Victoria Solanas, a su hijo, el director y guionista Juan Solanas, familiares y seres queridos, acompañándolos en este duro momento”, comunicó la Asociación Argentina de Actores.

Memorable

El discurso a favor del aborto legal

“Nadie podrá parar a la oleada de la nueva generación. Será ley, habrá ley, contra viento y marea”, dijo en 2018, como parte de su memorable discurso en el Senado en apoyo al proyecto de ley de despenalización del aborto. Se dirigía a los miles de jóvenes que se encontraban fuera del Congreso en una vigilia. Solanas reivindicó en su exposición la lucha de la mujeres en pos de una ampliación de derechos: “hoy no es una derrota, es un triunfo monumental”. En las redes sociales la mayoría de los usuarios eligieron recordar al cineasta y político por su destacada intervención en este tema.

Cine político

Cofundador del grupo cine liberación

La muerte de Pino Solanas cierra el último testimonio del Grupo Cine Liberación, la experiencia de cine político fundada en el revisionismo peronista de la que formó parte junto a Octavio Getino y al tucumano Gerardo Vallejo, como parte del denominado Tercer Cine. Ese movimiento de 1969 incidió en el surgimiento de otros movimientos revolucionarios o de protesta en el campo del séptimo arte.

Palabras propias

El recuerdo de Gerardo Vallejo

“Yo recuerdo a Gerardo como compañero y militante de aquellos años de resistencia, de nuestros años jóvenes en el cine; lo recuerdo como amigo hermano, y lo recuerdo como el gran realizador que fue” -escribió Solanas acerca de Gerardo Vallejo, en una entrevista-. Produjimos ‘La hora de los hornos’ y después ‘El camino hacia la muerte del viejo Reales’, que fue el primer documental de Gerardo. Es un largometraje basado en una familia de trabajadores del azúcar en Acheral. Notable, y para mí una de las grandes películas argentinas de los años 70. Fue reconocido con dos grandes premios internacionales: el de Pésaro (Italia) y el de Mannheim (Alemania). Esta película es uno de los grandes antecedentes del cine testimonial social, donde el documental y la ficción se entrecruzan. Vallejo le ha aportado al cine argentino una mirada de una gran sensibilidad social, pero sobre todo una mirada crítica desde el interior del país. En Gerardo se mezcla la fina mirada de un gran documentalista junto a una fuerte imaginación poética”.

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