
En internet, en el sitio VIS Á VIS, que difunde información y contenidos relacionados con el mundo judío, la conocida escritora y periodista catalana Pilar Rahola, publicó un artículo (Diciembre de 2017). Su título, propio del estilo de la Rahola, es de una ironía intensa; “¿Cómo se atreven estos judíos locos a considerar que la capital de Israel es la capital de Israel?”.
Pues bien, habiendo alcanzando 41 comentarios, puede decirse que la mayoría de complacencia; yo, que ya conocía de antes a la autora, que casi todas mis columnas en El Nuevo Herald (de Miami) las reproducía en su blog, analicé su artículo y escribí: “Hola Pilar. Primero conviene que no se entremezclen los planos. En este siglo de las luces y las bombas es riesgoso el cóctel que propones. Te remontas a 3.000 años y eso no está en el centro del debate entre los estados de Israel y el más que proto-estado de Palestina, ANP (Autoridad Nacional Palestina) engendrado en los acuerdos de Oslo”. Mi análisis de su artículo lo denominé “Los tres jerusalén de Pilar Rahola”.
Aporté referencias y datos de conocimiento público de Naciones Unidas y de su Consejo de Seguridad. y de los distintos acuerdos en trámite. Hubo dos comentaristas que se refirieron a mis escritos de manera inadecuada, como sigue:
“Daniel Feldman (Dic. 17 2017 at 11:37). Carlos Duguech es un tucumano. Como yo. Que sorprendentemente sabe y publica todo lo que sea relacionado con antisemitismo antijudaismo y antiestado de Israel. En lo personal lo califico como nazi”.
A continuación, Dic. 18 at 02.08 escribo: “Creo que no me conoces, Daniel. Tu comentario incurre en inexactitudes. Eso de que ‘además en lo personal lo califico como nazi’ me suena, además de aventurado, ofensivo. Te invito a conversar, ya que eres de Tucumán. Mi correo carlosduguech@yahoo.com.ar. Espero tu comunicación”.
Dos años después
Habiendo transcurrido algo más de dos años comencé a desarrollar tarea de búsqueda de quien dice llamarse “Daniel Feldman”. Encontré ese nombre en Facebook, pero jamás pòdría reclamar nada a nadie si efectivamente no es la persona que escribió públicamente que “Duguech es nazi”. Entré en el sitio por messenger (el 15/08/2020) preguntando con riesgo a que me respondan que utilizaron su nombre: “¿Ud. es la persona que se identifica como Daniel Feldman en una nota publicada por Pilar Rahola en 2017 y me califica de nazi a mí?”.
Reiteré el pedido el 28/08/2020: “Es muy importante para mí saber lo, que le pregunté. Por favor respóndame Daniel Feldman”. A la vez reiteraba horas más tarde el primer mensaje. Finalmente, dos días después, el 30/08/2030 a las 2.30 PM recibo, complacido el siguiente mensaje:
“Sr. Carlos. Fui yo hace dos años. Fue una opinión apresurada y equivocada. Le ofrezco mis disculpas sinceras. Espero las acepte. Saludos. Inmediatamente respondí: Gracias por decirlo. Me gustaría hablar con Ud. Dígame cuándo. Mi cel.... Saludos. Respondió: “Muy bien. Yo le aviso. Sí me gustaría hablar con Ud. Le aviso cuándo Saludos”.
Llamé hace unos días y recibí, tras su buena disposición este mensaje: “Carlos, escribí en Facebook pero no me permitió publicar el artículo original. Espero haber podido reparar en parte aunque sea el daño que sin medir ocasioné”. Debo decir que acepto agradecido sus disculpas, Y que lo felicito por hacerlo. (Este comentario lo hago en acuerdo con Daniel Feldman)







