¿El calor disminuye las ganas de tener sexo? - LA GACETA Tucumán

¿El calor disminuye las ganas de tener sexo?

Las altas temperaturas afectan la producción de hormonas y pueden incitar el goce erótico. Estímulos y finales felices.

25 Oct 2020 Por Guadalupe Norte
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CLIMA EXTREMO. Es uno de los factores que influye (de manera directa o indirecta) en la performance sexual.

“En llamas”. A esta altura del año (arañando noviembre) la expresión sale de nuestra boca con una doble connotación: podemos estar álgidos de pasión, o derritiéndonos por los pronósticos de 45° C.

Entre la achilata en vasito de telgopor, las fantasías de vivir en una playa remota y el horror al ver la boleta de electricidad, ¿qué lugar ocupa el sexo?

“El calor puede ayudar a disfrutar más de las relaciones sexuales, en especial porque estimula la producción de endorfinas, oxitocina y serotonina (hormonas que provocan un aumento en el deseo). Además, las temperaturas cálidas causan la vasodilatación de las fibras musculares, lo que desencadena en un mayor flujo sanguíneo hacia los genitales”, explica la sexóloga Agustina Soria Gómez.

Los días soleados también ayudan a liberar más testosterona y estrógenos, por lo que la libido y la excitación mejoran. Eso sí, para que el cocktail endocrino funcione el calor tampoco debe ser extremo o -por el contrario- sentiremos cansancio y malhumor. Dando por resultado que lo único que busquemos sea acostarnos… con el aire acondicionado.

Otro tema sensible es la sudoración. Para algunos amantes la primavera/verano suele ir acompañada de incomodidad al tocar espaldas mojadas, sofocos o cierta inhibición por las propias secreciones.

“Cuando transpiramos, liberamos feromonas: unas famosas sustancias químicas que funcionan como un potente afrodisíaco durante el encuentro y aumentan la atracción sexual. Sin embargo, el olor excesivo a transpiración en la pareja puede provocar rechazo”, agrega la licenciada en Psicología. Cada quien con sus gustos.

Una vez superado el primer desafío de roces viene la advertencia. Hay que tener cuidado con la ventilación directa y excesiva sobre el cuerpo ya que esta dificulta la lubricación femenina.

De igual forma, los preservativos deben almacenarse en lugares frescos para evitar posibles daños en el látex.

¿Te animás...?

Lo irónico es que, para ponernos hot en esta época, sientan bien los juegos o productos eróticos refrescantes. Sea con el uso de lubricantes “efecto ice”, comidas (con sabor mentolado, por ejemplo) o la típica secuencia de los cubitos de hielo deslizándose por nuestro cuerpo.

“El sexo acuático es una buena opción, aunque en general no suele ser el favorito de las mujeres por la incomodidad que produce el agua en la zona vaginal. A la vez, hay muchas fantasías relacionadas a la pileta, la ducha o el jacuzzi”, detalla Soria Gómez.

Queramos ser los protagonistas de “Baywatch” o solo sobrevivir a la sensación térmica nivel infierno, el último recaudo alude al esperma y el mito de que su calidad disminuye en esta época.

“El calor por sí solo no es un anticonceptivo masculino -alerta la especialista-. Para el caso, lo que recomendamos es cuidar el uso desmesurado de ropa ajustada o térmica, de los saunas y de las frecuencias intensas de entrenamiento en deportes que generen fricción en los genitales (como el ciclismo)”. Para las mujeres es preferible llevar lencería de algodón o textiles que absorban el sudor. En síntesis, hay que cuidarnos de los golpes de calor, las relaciones sin preservativos y ponernos creativos para ejercitar el órgano sexual más importante: dígase, el cerebro.

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