Cartas de lectores

17 Oct 2020 Por LA GACETA
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- El sin par cura Brochero

Esta expresión fue acuñada por el Perito Moreno; él había sido invitado por Brochero a inspeccionar el Oeste cordobés y verificar la riqueza de la zona por la que pasaría el ramal del ferrocarril, que fue su sueño y su trabajo obstinado  de toda la vida, en la esperanza de llevar el progreso material a su pueblo olvidado. Gran visionario del significado del progreso para los pueblos del interior, la historia le ha dado la razón ya que hemos visto la lamentable emergencia de un tendal de pueblos fantasmas, legado de la década del 90, con el doloroso cierre de los ferrocarriles y la consiguiente riqueza de los empresarios de otros medios de transporte. El 16 de octubre de 2016 Brochero es canonizado por el papa Francisco como el primer santo argentino. Al conmemorarse su canonización, es importante tenerlo en cuenta como el gran patriota que fue, en estos días de dolor y de flagelo para nuestra patria y para el mundo entero. Su valor y su coraje para modificar las condiciones materiales en la vida de sus pobladores, militando siempre en las “periferias existenciales”, por amor a Cristo, no deja de conmover y movilizar, sobre todo cuando advertimos las consecutivas traiciones a la patria de los sucesivos gobiernos. Vivió en medio de epidemias y de enfermedades contagiosas como la lepra, pero no les temió, ya que para él “la peor lepra es la lepra del alma”. Tres años después de la muerte de Brochero, Perito Moreno viaja a Villa Dolores con sus hijos y, totalmente conmovido por el recuerdo, escribe una carta a los alumnos de la Escuela Normal de Villa Dolores: “…recorrimos los lugares por los que mi viejo amigo, el sin par cura Brochero, nuestro guía, quería que se llevara el ferrocarril”. Para que los jóvenes sepan -y para que continúen sabiendo- que en nuestra patria sí existen modelos a seguir.

Graciela Jatib

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- Agradecimiento

Superados los 200 días de cuarentena  y cuando la pandemia ya no está en el centro de las preocupaciones de la población, para desesperación del personal sanitario situado en la primera línea de batalla, no queda ninguna duda del absoluto fracaso de las medidas adoptadas por las autoridades nacionales y provinciales. Sin exagerar nada, podemos decir que estamos en el peor de los mundos, comparados con el resto de los países: el eterno confinamiento, que nadie sabe cuándo terminará, no sólo destruyó la economía de todo un país, con todo lo que eso implica socialmente, sino que además no pudo detener la propagación del virus en la mayor parte del mismo. Sin ningún margen para retroceder de fase, los ruegos desesperados de los médicos patentizan el colapso sanitario tan temido, siendo ellos también parte del listado de víctimas del terrible mal. En este punto debemos resaltar nuestro infinito agradecimiento a su loable y arriesgada profesión, al ser el único sostén en esta batalla interminable. No podemos pedirles más de todo lo que dieron (sus propias vidas incluidas), cuando el mismo Estado no reconoce su desempeño, ni siquiera monetariamente. Y contrariando la afirmación gubernamental, debemos decir que el sistema sanitario ya colapsó: hace 200 días que 50.000 monterizos no tenemos servicio público de salud pues se atienden sólo emergencias; en estos momentos, si necesitamos hacernos una cirugía programada, debemos tener la módica suma de 100.000 pesos en la mano… o encomendarnos a Dios. Ni hablar de todas las demás necesidades que se nos puedan presentar. Incluso, la misma atención por síntomas de covid no se realiza por falta de personal médico en nuestro hospital... y eso, considerando que no somos, a Dios gracias, una de las ciudades más afectadas. Nos dijeron al principio de esta historia que la cuarentena permitiría preparar el sistema para afrontar el desastre que se avecinaba y ahora vemos, sin todavía llegar al pico, que no podemos solucionar ni lo poco ni lo mucho. Todavía escuchamos las palabras del ex gobernador Alperovich cuando dijo que ningún hospital público envidiaría la atención del mejor sanatorio privado… eso ahora, realmente, suena a burla descarada. Evidentemente, en lo que va del siglo, la salud pública no fue ninguna prioridad para el Estado… y nosotros, los afectados, damos absoluta fe de ello. ¡Ah!... no nos olvidemos de un pequeño detalle: ¡nuestro gobernador es de profesión médico!

Ricardo A. Rearte

Pasaje Díaz Vélez 66 - Monteros


- Cambiar de gobierno

En una carta publicada el 14/10 en esta sección, quien la escribe le demanda a la oposición que se ponga al frente de una nueva propuesta para cambiar al gobierno actual en las próximas elecciones. Lamento tener que “pincharle el globo” a este señor pero le recuerdo que los que hoy son oposición son los mismos que hasta hace apenas un año fueron gobierno y nada bueno hicieron en 4 años; más bien todo lo contrario, ya que hundieron al país de la peor manera y fue por eso que no lograron la reelección a pesar de tener todo a favor (miles de millones de dólares del FMI, el apoyo incondicional de los grandes medios de comunicación, el acompañamiento de los grupos empresarios y financieros y hasta el del presidente de la mayor potencia mundial) e igual perdieron, porque el desastre que hicieron fue inconmensurable. El lector afirma taxativamente que el gobierno de Fernández ya fracasó; aprovecho entonces para preguntarle ¿qué es lo que  tendría que haber hecho para que eso no suceda? Como seguramente este lector dirá que él no es político y que no tiene por qué responderme esto, le solicito entonces que al menos me transcriba cuáles son las propuestas o medidas que hubiesen tomado los políticos opositores con los que él comulga o tal vez la de los analistas que se pasean por los canales de TV y de los que seguramente este lector se nutre. No tengo dudas de que tampoco tendrá respuestas porque lo único que hacen  esos analistas y los periodistas que los consultan es criticar, criticar y criticar pero “no se les cae una idea” ni de casualidad. Lo demostraron mientras fueron gobierno. Este señor, así como otros, sobredimensiona la importancia de las marchas opositoras, ya que estas son solo una expresión minoritaria de la sociedad, y considerando las consignas que expresan, podemos concluir en que solo manifiestan odios y rechazos pero ninguna propuesta. Quédese tranquilo el lector ante su demanda, que será el kirchnerismo quien cumplirá con su anhelo de que se generen 5 millones de puestos de trabajo (algo que ya hizo entre 2003 y 2015); será también el kirchnerismo el que acercará la educación y la cultura a las nuevas generaciones (en el anterior gobierno K se crearon 19 universidades nacionales y se construyeron miles de escuelas); será el kirchnerismo el que llevará techo a quienes no lo tienen (de hecho ya comenzó a hacerlo ya que en estos pocos meses se entregaron gran cantidad de viviendas que Macri dejó abandonadas y sin terminar en su gestión). Además con el plan Procrear, que ya está en marcha, son miles los argentinos que  están comenzando a construir o modificar sus casas propias. En nueve meses de gestión, y a pesar de la feroz pandemia, ya se reestructuró parte importante de la salvaje deuda que dejó Macri, se reactivó la entrega de medicamentos gratis a jubilados, se distribuyó miles de computadoras a los niños de menores recursos, se recuperó el degradado Ministerio de Salud y se terminaron hospitales que había abandonado el macrismo, entre otras tantas cosas. Esto recién comienza; falta muchísimo por hacer para reconstruir el país, qué duda cabe, pero no serán los fracasados de la oposición quienes lo hagan.

Oscar Alberto Beltrán

Avenida Belgrano 3.350 - San Miguel de Tucumán


- El escándalo Pedicone-Leiva (I)

Arrebatadora, patética descripción en el panorama tucumano del lunes 5, relacionada con el escándalo suscitado en el Poder Judicial por la denuncia del juez Pedicone contra el vocal de la Corte Leiva, acusado de violación a sus deberes de funcionario público, tráfico de influencias y presiones. Se trata de graves irregularidades de diversa índole que es deber de todo funciona al ciudadano formular en pos de su esclarecimiento, No por la denuncia en sí sino por el llamativo silencio del miembro del alto tribunal que ante tal formulación de cargos y el impacto que genera, se muestra imperturbable, sin brindar cuanto menos una explicación razonable y adecuada que atempere los ánimos de la sociedad que azorada transita entre la decepción y el enojo. Al respecto, las frases “blindaje de funcionarios públicos”...”degradación moral”... “agotamiento social”... “Justicia sospechada”... “código fabricante de impunidad”... “fuga de fondos públicos por la claraboya” y “la cabeza en la pica de Avellaneda” -aludiendo al mártir de Metán- “para salvar a Leiva y que sirva de escarmiento”, en un ámbito (de jolgorio, lo digo yo) y diversión, tal cual lo grafica la columnista Irene Benito, son términos que repugnan y revelan la impudicia de funcionarios que, debiendo sostener el valor Justicia en su plena excelsitud, actúan de modo difuso y carente de imparcialidad en un marco de vergonzosa declinación. Desde mi modesta apreciación ciudadana e imbuido del necesario sentido común, en aras de la transparencia y la objetividad que deben guiar la ejecución de los actos públicos, y sin otro interés que el de la verdad como cimiento de la paz social, sugiero respetuosamente al señor vocal de la Corte extremar los recaudos para un correcto accionar del poder público que integra, desentrañando este intríngulis, para que tranquilice a la sociedad.

Enrique Imperio

Blas Parera 274 - San Miguel de Tucumán


- El escándalo Pedicone-Leiva (II)

Tucumán se estremeció como si hubiera sufrido un terremoto, sacudiéndose las entrañas mismas de la tierra, cuando días pasados se conoció a través de los medios el audio con la denuncia del Dr Enrique Pedicone. juez de Impugnación, en contra de un vocal de la Corte Daniel Leiva. De inmediato el defensor de este último atacó sin piedad al denunciante, aduciendo que el audio no existió y que, en todo, esto fue armado denostando así al doctor Pedicone para desprestigiarlo públicamente. Mientras este último pidió licencia para evitar alguna consecuencia y dedicarse a la denuncia con su defensor, Leiva continuó como si nada hubiera pasado ante los hechos gravísimos, que por cierto tomaron una magnitud extrema y nunca vista tanto a nivel provincial como nacional. De los otros poderes salieron a mostrar las uñas, defendiendo a cara descubierta a este vocal que no está a la altura que debe tener un juez de la Corte, a la vez que llovían los pedidos de juicio político tanto para el denunciante como para el acusado. Pero lentamente comenzó a apagarse el fuego del lado del denunciante, al que tampoco se le permitió asumir el rol de querellante y los legisladores, sin ponerse colorados, empezaron a inclinar la balanza, archivando todos los pedidos en contra de Leiva, mientras al doctor Pedicone le corrieron traslado para que se defienda. Todos sabemos cómo va a terminar esta película; si esto llegara a ocurrir, no tengo dudas de que se terminará la Justicia en Tucumán. Con todo esto queda claro que se impone la “ley del más fuerte”,.

Julio Fernando Sández

Benjamín Villafañe 1.863 - San Miguel de Tucumán

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