
“En Argentina hay dos formas de medir la pobreza. Una es usada por el Indec, y otra por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA). Mientras el primero mide la pobreza de acuerdo al ingreso de las personas, el segundo toma en cuenta no solo los ingresos sino también otras variables sociales”, explica el director del Observatorio de la Pobreza, máster en Políticas Públicas Julio Picabea.
El Observatorio fue creado por la Fundación León en línea con el Objetivo de Desarrollo Sostenible N° 1 de la ONU “Fin de la pobreza”. Su misión es aportar con conocimientos, herramientas y datos para el abordaje de la pobreza en Tucumán.
Picabea explica que el Indec establece parámetros en dos líneas: una de pobreza, determinada por la canasta básica de alimentos y servicios. Las personas que no pueden acceder a esta canasta básica total, son pobres. La otra línea, de indigencia, tiene en cuenta una canasta básica de alimentos. Las personas que no puedan acceder a esa canasta básica de alimentos, que no involucra servicios, es considerada indigente”, explica.
Medir la clase media es más complejo que medir la pobreza. “Según la Cepal para pertenecer a la clase media una persona debe ganar entre dos y 10 veces más de lo que vale la canasta básica total. En Argentina esa canasta está en el orden de los $ 44.000 y en Tucumán, en $ 38.000. Sin embargo, hay quienes plantean que pertenecer a la clase media implica también tener acceso a la cultura”, dice. Para acceder a los informes del Observatorio de la Pobreza se debe entrar a fundacionleon.org.ar.







