
A los 81 años y tras sufrir 30 meses un progresivo deterioro cognitivo, murió ayer Raúl Portal, uno de los referentes de la televisión argentina de los 80 y 90 con programas como “Semanario insólito”, “Notidormi”, “Perdona nuestros pecados (PNP)” o “El portal de las mascotas”. Su estilo de conducir entremezclaba el humor blanco del payaso con la ironía más feroz y afilada contra sus detractores (lo acusaban de ser de la derecha más rancia y antiperonista), y una verborragia que plasmó en diversas muletillas que se transformaron en populares (de su creación nacieron “caracúlico”, “pendeviejo” y “manochanta”). Innovador de la pantalla, sus producciones se adelantaron en el tiempo y luego fueron imitadas por muchos, como el uso de archivos, la sátira política o la trasnoche con sello identitario y popular.







