HERIDO. Enzo Sebastián Carrizo contó por qué se fue del hospital.

La autopsia preliminar fue determinante para corroborar la causa de la muerte de Carlos Fernando Pérez, de 28 años, quien falleció en la mañana del jueves luego de que resultara gravemente herido en una pelea vecinal ocurrida horas antes en barrio San Cristóbal, al sur de la capital. El informe forense despejó las dudas de los investigadores. La causa de muerte fue un traumatismo encefalocraneano producido por una agresión con una piedra; por otro lado también reveló que algunas de las lesiones que presentaba el cuerpo habían sido generadas por armas blancas, tal y como los vecinos le aseguraron a LA GACETA en la noche del jueves, cuando hasta ese momento, la pesquisa aún no podía descartar otras hipótesis.
Según se expuso en la audiencia judicial, Jorge Leonardo Monasterio, Enzo Sebastián, Martín y Dante Carrizo, quienes fueron acusados de homicidio simple, protagonizaron una trifulca el 8 de octubre a las 3.30 en la vereda de Granaderos de San Martín al 2.400, donde se enfrentaron con la víctima y otros dos jóvenes que resultaron con lesiones leves: Antonio Leonel Noriega y Carlos “Cardetti” Argañaraz. En el pleito se atacaron con cascotes, botellas y con machetes, según relataron los protagonistas.
La magistrada Isolina Apas Pérez de Nucci ordenó la prisión preventiva por 45 días para los cuatro imputados. El auxiliar Juan Pablo Godoy, quien representaba a la Unidad Fiscal de Homicidios II, señaló a Dante Carrizo como autor del crimen, a su padrastro, Monasterio, como partícipe necesario, ya que habría sido quien proveyó de armas blancas a sus hijastros, y a Martín y Enzo de partícipes secundarios; el asesor de fiscal señaló además que en el lugar del crimen se apersonaron efectivos de la comisaría 13 y encontraron al último de los mencionados con una herida significativa, junto a otro joven inconsciente (Pérez); cuando la ambulancia del servicio 107 llegó al lugar, ambos jóvenes subieron al vehículo, pero según distingue el investigador, Enzo Carrizo se resistió a ir al hospital y exigió que lo dejaran descender.
El acusado negó esa versión. Godoy fue contundente, esgrimió los resultados de la autopsia preliminar (se espera por el informe definitivo de la misma, que contempla estudios complementarios), los informes médicos, las actuaciones policiales de la comisaría y de la división Homicidios de la Policía, las muestras de sangre recogidas por el Equipo Científico de Investigaciones Fiscales, los testimonios de los testigos y los machetes y armas blancas que se secuestraron en la casa de los imputados.
Con todo ello fundamentó su acusación. “Todos los acusados presentan lesiones, lo que hace suponer que participaron en el hecho, al igual que la víctima, que presentaba múltiples lesiones, y se determinó (en autopsia) que al menos siete de ellas fueron ocasionadas con armas blancas”, fundamentó.
“Nos defendimos”
La abogada Natalia Argañaraz resaltó que la víctima y sus compañeros habrían irrumpido violentamente en casa de los acusados y que eso habría detonado la muerte de Pérez. Con ese argumento, alegando defensa propia, pidió la libertad de sus defendidos, aunque luego no se opuso a la determinación judicial. Los imputados relataron que la víctima había iniciado la pelea.
“Yo fui a comprar droga. Ahí veo que mi hermano Martín había empezado a discutir con Pérez, yo lo saco a mi hermano y me lo llevo; pero él nos siguió junto con Noriega y ‘Cardetti’ hasta la esquina de mi casa. Ahí, el ahora fallecido fue el primero en arrojarnos una piedra; nosotros contestamos las pedradas también, hasta que se fueron”, explicó Dante Carrizo cuando la jueza le dio la palabra. Según detalló, horas más tarde su hermano Enzo llegó corriendo a casa perseguido por cinco personas (los tres mencionados y otros dos compañeros) que irrumpieron tras él en el domicilio. “Arrojaron piedras de nuevo y se metieron en la casa, ahí mi hermano se pone a pelear con ellos y terminan afuera, donde nos agarramos a machetazos, puntazos, pedradas y botellazos entre todos”, continuó. Su hermano Martín Carrizo aclaró un detalle de la historia: “tengo los nudillos lastimados porque a Fernando y a los otros los saqué a las piñas de mi casa; yo nunca agarré una punta, al contrario, a mí me lastimaron”.
Enzo Carrizo exhibió un corte profundo en la cabeza, cerca de los ojos que apenas podía abrir tras la gresca. “Yo le diré la verdad, me atacaron cuando salí a vender un coche, me pegaron una pedrada en la cabeza y ahí yo me le fui encima a Fernando con ‘la macheta’ (sic.). Tres cortes le habré hecho, no lo maté. Después uno de ellos me cortó con un cuchillo al lado del ojo ¡Mire cómo me dejó!”, protestó, señalando la herida aún sin cicatrizar. “Yo me desmayé tras ese impacto, yo no lo maté. Es mentira que no fui al hospital; me llevaron hasta ahí y no me quisieron atender porque decían que tenía que esperar, que Fernando estaba grave y yo no… ‘vos estás bien, esperá’ me decían, no me paraba el sangrado, antes que morirme ahí prefería morirme en mi casa, así que me fui”, argumentó.
Tras esuchar a todas las partes, la jueza decidió dar lugar a la solicitud fiscal y resolvió que los cuatro detenidos sean trasladados al penal de Villa Urquiza. (Producción periodística: Santiago Re)







