
Dos razones permiten a los especialistas ser optimistas y presagiar que en este verano no se repetirá un brote epidémico de dengue en la provincia. Una, vinculada con lo científico; y otra, con lo social.
El primer argumento guarda relación con las características de la enfermedad. El dengue, según detalla la doctora en Biología Gabriela Quintana, se comporta de manera cíclica. Y repasa la secuencia de los últimos brotes: en 2009, en 2016 y el de principios de este año. "Difícilmente tengamos un nuevo brote en este verano porque es una enfermedad cíclica, el último (brote) antes de 2020 fue en 2016 y antes en 2009. Tiene una frecuencia espaciada en el tiempo, que si bien se fue acortando no presenta brotes todos los años", expuso la especialista, que conduce un equipo de trabajo que estudia el comportamiento del .Aedes Aegypti.
Quintana, referente del Instituto Superior de Entomología de la Facultad de Ciencias Naturales e Instituto Miguel Lillo, también contextualiza la situación actual de la enfermedad. "Además, los brotes siempre estuvieron ligados a lo que sucede en toda Sudamérica. Cuando los brotes comienzan en el norte y empiezan a bajar son avisos que se nos presentan, como nos pasó este año que antes de diciembre Brasil y Paraguay ya tenían brotes y a nosotros nos llegó más tarde", ejemplificó.
Tucumán tuvo este año un pico histórico en el número de contagios de dengue, superando los 7.800 casos, 1.000 personas internadas en estado grave y cuatro muertes.
La segunda razón para ser optimistas, aunque no relajados, es la coyuntura que impuso en 2020 la pandemia de coronavirus. Curiosamente, el cierre de fronteras puede ayudar a mitigar el avance del dengue. "Los brotes de dengue en Argentina siempre estuvieron ligados a casos importados; es decir, se iniciaron con personas que viajaron a lugares con circulación del virus dengue y que lo trajeron a nuestra zona, donde la población del Aedes ya es cosmopolita y está en casi todas las provincias", mencionó la investigadora del Conicet. Y amplió: "pacientes con circulación viral en su organismo son los que desencadenan los brotes en el país, y al estar dentro de esta pandemia con las fronteras cerradas no se podrá viajar a países que traen el virus".
Sequía y calor
La falta de lluvias puede retrasar la reactivación de la población del mosquito transmisor del dengue, aunque no la evitará. En rigor, Quintana afirmó que hace más de una semana detectaron algunos ejemplares adultos.
"Como está tan seco, si quedaron huevos latentes y uno los activa con agua mientras riega el jardín se activan; y por eso salieron algunos Aedes. Lo cierto es que todavía no está activa la población porque no ha llovido", afirmó.
En el mismo equipo trabaja la doctora Giselle Rodríguez, quien afirmó que aunque no se deba esperar un brote epidémico, sí se registrarán casos de dengue. "Si bien no esperamos brotes epidémicos, es probable que puedan darse casos aislados en caso de que las personas comiencen a movilizarse. Es lo común, todos los años desde que reemergió la enfermedad se dan casos aislados. La limitación del movimiento de las personas por el mundo hará que el virus probablemente no ingrese a la región", reforzó.
La especialista afirmó que aún en Argentina no hay circulación activa de dengue. "Pero cuidado, porque luego de las próximas lluvias, las poblaciones adultas de Aedes Aegypti (que vuelan y pican) se reestablecerán y nos acompañarán hasta fines de mayo o principios de junio. Esto pasa todos los años desde su reaparición en el país, en 1997", precisó.
Por eso, la entomóloga instó a la prevención y a la conciencia social. "Estamos en momentos de prevenir para mitigar la proliferación, tratando de eliminar la mayor cantidad de huevos resistentes que quedaron en los recipientes que acumularon agua, que serán los que darán lugar al reestablecimiento de los otros estados (adultos, larvas y pupas)", señaló. "El Aedes Aegypti es un mosquito netamente doméstico, super adaptado a nuestras costumbres y actividades, tanto es así que su mayor actividad es durante e día, cuando estamos más activos nosotros. Por eso es muy importante tomar conciencia de la responsabilidad individual de cada uno, sabiendo que nuestra conducta trae consecuencias a nosotros, nuestras familias y al resto de la sociedad", completó.







