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Aunque muchas mujeres controlan los síntomas de la menopausia con terapia hormonal, un número cada vez mayor está considerando opciones sin hormonas. La doctora Susan Reed, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, asegura que los avances en las terapias no hormonales ahora brindan a las mujeres alternativas para controlar los sofocos. Entre ellas, mencionó el complejo neuronal KNDy.
La profesional es vicepresidenta del Departamento de Obstetricia y Ginecología de esa casa de altos estudios, y destacó que las terapias no hormonales exitosas previas incluyen los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, los inhibidores de la recaptación de serotonina-norepinefrina, la gabapentina, la oxibutinina y la clonidina. Algunos de ellos se utilizan principalmente para el tratamiento de la depresión; y otros para los síndromes de dolor y las convulsiones, o para la vejiga hiperactiva, aprobados por las autoridades sanitarias de los Estados Unidos.
Nuevas investigaciones centradas en una mejor comprensión de la fisiología de los sofocos de la menopausia están llevando al desarrollo de nuevas farmacoterapias no hormonales. “En la menopausia, la disminución del estrógeno hace que las neuronas KNDy se vuelvan hiperimpulsadas, activando el centro termorregulador adyacente”, explica Reed.
“Hasta ahora, no hay productos aprobados por la autoridad norteamericana para la menopausia dirigidos al complejo neuronal KNDy -lamenta-, pero los medicamentos desarrollados por primera vez para el control del dolor y para los trastornos del estado de ánimo bajo investigación en Estados Unidos y Europa son una gran promesa”.
“Los sofocos son una de las quejas más comunes de las mujeres posmenopáusicas y afectan negativamente su calidad de vida en general -remarca la doctora Stephanie Faubion-. Aunque la terapia hormonal sigue siendo el método más probado, algunas mujeres no quieren o no pueden tomar hormonas. Es por eso que estas opciones de tratamiento son tan valiosas”.







