REVUELO. Hace un mes un vecino mató a otro en un accidente.
“Escuchamos unos gritos, un disparo y después un silencio tremendo. Cuando salimos, encontramos a la víctima con la tez blanca, muerto de miedo. Jamás nos imaginamos un final así”, explicó Lucio Castro, vecino de Las Talitas. El hombre había visto un robo, pero no sabía que uno de los autores del hecho había recibido un disparo en la cabeza y, mucho menos, que su cómplice lo habría baleado de manera accidental.
El episodio se desencadenó cerca del mediodía en la calle 15, entre 53 y 55, en Las Talitas. Un cobrador de 33 años fue interceptado por dos jóvenes armados. Luego de amenazarlo, le quitaron la Honda Wave en la que se movilizaba. Al parecer, antes de que los asaltantes huyeran, se produjo un forcejeo y se escuchó un disparo de arma de fuego.
Al llegar la policía al lugar del hecho, el damnificado, cuyo nombre no fue proporcionado, sostuvo que el arma que se había disparado era una de las que llevaban los asaltantes. Y que creía que uno de ellos había resultado herido.
Minutos después, las autoridades recibieron un llamado desde el Policlínico de Villa Mariano Moreno que informaba que había ingresado un joven con una herida de bala en la cabeza con orificio de entrada y de salida. Por la gravedad del hecho, fue derivado de urgencia al hospital Padilla.
Abandonado en la casa
En el centro asistencial, un familiar del herido lo identificó ante los agentes como E.J.J. de 24 años, y sólo dijo que un amigo, al que no pudo identificar, lo dejó abandonado en la puerta de su casa y que de allí lo llevaron en un auto particular para que fuera atendido. No pudo explicar cómo había recibido el disparo en la cabeza.
Zona insegura
“Ya no me sorprende nada lo que ocurre en esta lugar de Las Talitas. Puede pasar cualquier cosa porque es tierra de nadie. Seguro que muchos se alegrarán por este resultado, pero es lamentable lo que pasa en nuestra ciudad. Lo más grave es que hay gente que no sabe cuáles son los sectores más peligrosos y se meten en cualquier parte. Estos son los resultados”, dijo Marcos Pérez, empleado de un comercio de la zona.
Su amigo, Fernando Heredia, agregó: “lamentablemente esto es tierra de nadie. La situación por la inseguridad se agrava día a día. Pero esto sucede en toda la provincia y no sólo en Las Talitas”. El caso, por el momento, quedó en manos del fiscal Pedro Gallo, ya que se trataría de un hecho accidental. No hay ningún indicio de que el herido haya sido víctima de un delito doloso.
Otro accidente
Esta es la segunda muerte accidental que se registra en menos de un mes en Las Talitas. El sábado cinco de septiembre, Héctor Coronel, de 51 años, perdió la vida al recibir un disparo accidental. El proyectil que lo mató salió de un arma que llevaba su vecino Bartolomé Gil (55) que se accionó cuando se cayó. Ambos habían decidido salir en auxilio de una mujer al sospechar que un ladrón había ingresado a su casa a robar
Coronel y Gil, junto a sus hijos, fueron algunos de los que habían salido a buscar al sospechoso. De pronto, una mujer comenzó a gritar que un joven estaba en el interior de su domicilio. Un grupo entró a la casa y encontró al supuesto ladrón.
Según las primeras averiguaciones, Gil ingresó corriendo y se cayó pesadamente, por lo que el arma que llevaba en su mano se disparó. Esa versión fue confirmada por los médicos que encontraron en su cuerpo lesiones características como las de una caída. El herido fue trasladado al Centro de Salud, donde falleció mientras era operado.








