Schwartztman dio el golpe de su vida

“Jugué el mejor tenis de mi vida”, aseguró “Peque” tras eliminar a Nadal en el Masters de Roma.

20 Sep 2020
1

JAQUE MATE. Rafael Nadal, el rey del polvo de ladrillo, reconoce el triunfo de Diego Schwartzman. “Peque” va por todo en el certamen del Foro Itálico.

Vencer a Rafael Nadal ya vale como un título aparte, cualquiera sea la instancia y la superficie: hablamos del actual número 2 del mundo, top 3 desde hace más de una década y conquistador de 19 Grand Slams. Ahora bien, hacerlo en polvo de ladrillo ya es un hito en la carrera de cualquiera. Muy pocos pueden jactarse de haber vencido al español en la superficie donde es considerado en forma unánime como el mejor de la historia, certificado por sus 59 títulos en polvo de ladrillo, 12 de ellos en Roland Garros. A ese exclusivo club se unió Diego Schwartzman tras su épica victoria de ayer, en cuartos de final del Masters 1.000 de Roma. Con un tenis de nivel excepcional, “Peque” bajó al rey de esta superficie en sets corridos (6-2 y 7-5 en poco más de dos horas) y lo dejó sin la posibilidad de ir en busca de su décimo título en el torneo. Al mismo tiempo, se anotó su primer triunfo en el historial contra “Rafa”, que lo había vencido las nueve veces que se habían visto.

“Jugué el mejor tenis de mi vida”, aseguró Schwartzman. Y sí, es que sólo un rendimiento superlativo podía doblegar al campeón defensor, que no perdía en Roma desde 2017.

Es probable que la falta de ritmo tras el parate le haya pasado factura a Nadal. Después de seis meses y medio sin competir (no jugó el US Open), no mostró la contundencia habitual cada vez que estuvo al saque. Contundencia que, no obstante, sí había tenido en los choques previos, frente a Pablo Carreño Busta y Dusan Lajovic. Schwartzman fue agresivo y logró quebrarlo dos veces para llevarse el primer parcial.

Pero eso jamás es concluyente contra un guerrero incansable como “Rafa”. Así lo entendió el bonaerense, que salió con la misma intensidad a la segunda manga. Con movilidad, disparos profundos y buen criterio para subir a la red, logró el quiebre que necesitaba en el séptimo game y edificó el 7-5. Una victoria inolvidable, que por desgracia -debido a la pandemia- contó con apenas unas pocas personas como público.

Su rival en semifinales (instancia en la que fue derrotado el año pasado por Novak Djokovic) será Denis Shapovalov, al que enfrentará hoy no antes de las 14. Lo curioso del caso es que el canadiense se preparaba para entrar al Top 10 a partir del martes, desplazando a Roberto Bautista Agut. Lo único que podía impedirlo era algo “imposible”: que Nadal pierda con Schwartzman. Pero el tenis tiene estas cosas.

Comentarios