No había dudas: el Gardel de Oro tenía que ser para el rey Lebón

La extensa y valiosa trayectoria de uno de los forjadores del rock nacional le valió ganar el premio mayor de la música argentina.

20 Sep 2020 Por Alicia Liliana Fernández
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VIGENCIA. “Acá estamos y acá está el rock argentino, a 50 años de haber empezado”, declaró Lebón.

La ceremonia se transmitió por streaming y por TNT. Todo era color violeta y sobrio, en la gráfica y en el estudio. Desde allí, en vivo, unos divertidos -pero contenidos- Ale Sergi y Natalie Pérez, vestidos para la ocasión, condujeron la entrega de los Premios Gardel el viernes a la noche. Detrás de los conductores había una pantalla gigante donde transcurría la acción on line, que se volvía multicolor, con gran diversidad de paisajes y hasta explosivo en los shows, que alcanzaron calidades de videoclips.

El ida y vuelta entre el estudio y los anuncios marcó una dinámica veloz, impuesta sin los avatares normales del vivo. Se destacó la creatividad de que algunos artistas anunciaran las candidaturas a las categorías más importantes simplemente cambiando de posición o de look para nombrar a cada obra y autor.

En esos anuncios no tuvieron la suerte de ser nombrados los seis nominados tucumanos: el diseñador Alejandro Ros, que aspiraba, como Juan Falú, a dos estatuillas; Topo Encinar, Manu Sija y Tyago Griffo. Entre todos ellos Maxi Espíndola, como integrante de MYA, fue el único artista que apareció en un video, interpretando un tema desde la terraza de un edificio.

El favorito

Tal como se preveía desde que se anunciaron las nominaciones, David Lebón fue ungido con el Gardel de Oro 2020, respaldado en su larga trayectoria como una de las estrellas del rock nacional.

Lebón agradeció y recordó especialmente cuando fue secuestrado y torturado por ser rockero. “Y no nos pudieron parar, acá estamos y acá está el rock argentino a 50 años de haber empezado”, destacó.

Antes del oro el artista ya había obtenido seis Gardel de los ocho a los que había sido nominado: Álbum del año, por “Lebón & Co.”, Grabación del año, Ingeniería de grabación, Mejor álbum artista de rock, Mejor canción dueto/colaboración por “Mundo Agradable” y Productor del año. Dedicó la distinción a sus hijos, a sus ocho nietos y a su esposa y mánager, Patricia Oviedo.

El músico anunció que tiene en carpeta la segunda parte del álbum premiado, el cual puso en valor su rico catálogo con versiones totalmente nuevas y con artistas de su generación y mucho más jóvenes.

A Lebón lo siguió en premios el rapero Wos por Mejor álbum/canción música urbana, Mejor artista nuevo, diseño de portada y Canción del año por “Canguro”.

El primer minishow fue el de Amelita Baltar, Ysy-A y Hernán Cucuza Castiello en un cruce de tango, rock y rap. Un homenaje a Ricardo Soulé, de Vox Dei, reunió a Ricardo Mollo, Gabriel Pedernera, Juanchi Baleirón y Guillermo Vadalá con Chizzo, Lebón, Elena Roger y Mery Granados.

Desde Córdoba, Sol Pereyra y los Caligaris, junto a Rubén Rada y Angela Torres hicieron un mix de música cuartetera.

El segundo homenaje fue para Juan Carlos Saravia, a cargo de Marcela Morelo, Ahyre, Los del Portezuelo y Juan Carlos Baglietto.

El tercer homenaje fue a “Canción Animal”, de Soda Stéreo, por los 30 años de la grabación, con imágenes inéditas. Luego vino “Creo”, de León Gieco, con él en armónica junto a los talentosos Eruca Sativa y Susy Shock.

Marilina Bertoldi y Cazzu sedujeron desde la potencia trapera de “Bounce”, que derivó hacia el rock con base electrónica en “O no” de Bertoldi.

Unos neutros Abel Pintos y Vicentico cantaron a dúo “Imágenes paganas”, el clásico de Virus, en imágenes en blanco y negro. Luego levantó vuelo Zoe Gotusso, que junto a Escalandrum revisitó “Té para tres”, de Soda Stereo.

Hubo un homenaje a clásicos de Sandro (Gardel de oro 1999) por parte de Natalie Pérez, de Benja Amadeo y una sorprendente “Rosa Rosa” en versión pop-rap de Louta .

Momento emotivo marcó “Ana no duerme”, de Almendra, por Lisandro Aristimuño, Lebón, Mateo Sujatovich, con Wos rapeando. Bien expresiva, Nicki Nicole aportó soul y R&B. Ya casi al final, desde la Boca, Trueno rapeó rodeado de una orquesta típica. Y otro rap, el del matancero Lit Killah, marcó el fin de la fiesta virtual.

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