Versátiles pájaros oscuros

Colección de cuentos de la ganadora del Premio Clarín de novela.

13 Sep 2020
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VERSÁTIL. En los relatos de Bazterrica anida la ductilidad para mudar de enfoques, ópticas y tonos narrativos.

CUENTOS

DIECINUEVE GARRAS Y UN PÁJARO OSCURO

AGUSTINA BAZTERRICA 

(ALFAGUARA - BUENOS AIRES)

Agustina Bazterrica (Buenos Aires, 1974) es Licenciada en Artes por la UBA y gestora del ciclo Siga al Conejo Blanco. A su primera novela, Matar a la niña, le siguieron los cuentos de Antes del encuentro feroz, pero su nombre tomó notoriedad al ganar el Premio Clarín 2017 por Cadáver exquisito, distopía futurista que imagina un mundo donde se ha legitimado el canibalismo a causa de un virus que afecta al reino animal y resulta mortal para los humanos (simetrías con la covid-19 corren por cuenta del lector).

Ahora, Alfaguara publica Diecinueve garras y un pájaro oscuro, edición revisada y ampliada de aquel Antes del encuentro feroz, una veintena de cuentos donde anida la ductilidad para mudar de enfoques, ópticas y tonos narrativos, textos dueños de un andar lánguido o vertiginoso, atravesados por el humor negro, la desazón, la parodia o ese difuso territorio que ha dado en llamarse incorrección. Ambientados en el ecosistema porteño, en general, pero también Manhattan o un par de pueblos ignotos del interior, y con una variedad temática que los vuelve eficaces en su conjunto: el amor y el desamor como recurrencia; la muerte (en su instantaneidad, sugerida a través de la ancianidad o una jaula sofocante, o certificada en velorios y cementerios); la violencia hacia la mujer en “Un agujero esconde una casa”, que remite de inmediato al “Patrón” de Abelardo Castillo; la pedofilia en “Roberto”, donde el conejo de Cortázar ya no se vomita, sino que está...; “Rosa Bombón”, bizarro instructivo para suicidas despechadas en cinco pasos (“¿Cuál es el propósito del amor? Deprímase por no saber la respuesta”); los avatares de un hombre abandonado y su gato llamado Nietzsche en medio de un River-Boca; “Las cajas de Unamuno”, que no refieren al escritor español (aunque se lo cite fugazmente) sino a los ¿delirios? de una pasajera de taxi; la realidad doméstica alterada por un cuerpo que cae al vacío en “Un sonido liviano, rápido y monstruoso”.

En fin, cuentos con los que el lector puede permitirse creer en el poder de la ficción, siempre y cuando las historias se mantengan en ese plano.

© LA GACETA

Hernán Carbonel

Diecinueve garras y un pájaro oscuro *

Por Agustina Bazterrica

Me subo al taxi en Alem al novecientos. Tiro en el asiento la cartera, la bolsa con ropa, la carpeta con los apuntes y el sobre con recibos. Digo, buscando mis guantes, A Flores, Bilbao y Membrillar. Nombre estúpido Membrillar, poco serio. Me imagino a un prócer adicto a los dulces en latas de conserva. ¿Agarramos Rivadavia o Independencia? No encuentro los guantes, y tardo en contestar. Me da igual, agarre por donde quiera. Por Independencia hacemos más rápido, señora. ¿Señora? ¿Me dijo señora? Encuentro los guantes, me calmo, no contesto. Señora, agarro Independencia, entonces. Sigo sin contestar.
Miro el taxi. Cenicero vacío, limpio; cartel de “Pague con cambio” sin el por favor, ni el gracias; chupete rosa colgando del espejo delantero; perro sin dignidad que mueve la cabeza diciendo que sí a todo, a todos. El halo de limpieza detenida, de orden calculado, me exaspera. Me saco los guantes. Busco las llaves, las guardo en el bolsillo del tapado. La vejez disimulada me irrita. Miro por la ventana. Tengo sueño.
¿Le molesta si pongo música, linda? Lo miro con desconcierto. ¿En qué momento pasé del señora al linda? ¿Fue la magnitud de la avenida 9 de Julio la que hizo que su cerebro hiciera las conexiones incorrectas? ¿Fue mi pseudointerés por su hábitat natural lo que hizo que dejara de lado las formalidades? Me da igual, contesto. Pone cumbia, y no me da igual. Miro los datos del taxista para saber con exactitud el nombre que tengo que maldecir internamente. Pablo Unamuno. Me sorprende la ironía del caso. Nunca hubiese imaginado que el portador de un apellido tan ilustre fuese adepto a la cumbia. Me río de mi elitismo imbécil.

* Fragmento.

Perfil

Agustina Bazterrica nació en Buenos Aires en 1974. Es licenciada en Artes. Publicó las novelas Matar a la niña (2103) y Cadáver exquisito (Premio Clarín Novela 2017), que fue publicado en Francia, Finlandia, Alemania e Inglaterra y próximamente lo será en Estados Unidos, Taiwán, Arabia Saudita y Holanda, entre otros países. Diecinueve garras y un pájaro oscuro es la edición revisada y ampliada del volumen de cuentos publicado en 2016 con el título Antes del encuentro feroz. Varios de los textos aquí incluidos fueron premiados (Primer Premio Municipal de Buenos Aires «Cuento Inédito 2004/2005» y Primer Premio del Concurso Latinoamericano de Cuento «Edmundo Valadés», México, 2009).

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