“Lo que pasó nos obliga a redoblar los esfuerzos”

Salas, coordinador del programa Citrus de la Eeaoc, sugiere que los tratamientos del limón se realicen en tiempo y forma.

CONSEJO. Según la Eeaoc, el esquema sanitario para la fruta a exportar deberá tener entre cinco y siete aplicaciones. CONSEJO. Según la Eeaoc, el esquema sanitario para la fruta a exportar deberá tener entre cinco y siete aplicaciones.
29 Agosto 2020

Bajo el lema “El campo no para, nosotros tampoco”, la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) organizó su sexto evento virtual para el sector agroindustrial. En esta ocasión fue dirigido al público de la actividad citrícola y el foco estuvo sobre las recomendaciones para el manejo sanitario del cultivo en la próxima temporada.

Sobre lo que se desarrolló durante el evento y sobre otras cuestiones, LA GACETA Rural conversó con el coordinador del programa Citrus y director Asistente de la Eeaoc, Hernán Salas.

- ¿Cómo evalúa el resultado de esta jornada?

- Teniendo en cuenta las dificultades que tenemos para organizar actividades presenciales, debido a la situación actual, la Eeaoc inició este ciclo de transferencias de modo virtual, como una forma de llegar a cada uno de los actores del sector productivo y de brindar nuestro apoyo. Es evidente que la actividad espera nuestro aporte, lo cual quedó visibilizado en la expectativa generada y en los más de 500 inscriptos que tuvimos. La idea es acompañar al productor, brindándole información permanente durante la campaña sobre diversos temas: sanitarios, fisiológicos, climáticos, económicos, biotecnológicos, industriales, químicos, etcétera.

- Desde el punto de vista técnico, ¿qué aspectos desearía recalcar?

- Los acontecimientos acaecidos durante la presente temporada nos obligan a redoblar los esfuerzos por realizar las prácticas con la mayor eficiencia posible. Los tratamientos sanitarios deben iniciarse en tiempo y forma. El momento indicado para iniciarlos es entre el 50% y el 75% de caída de pétalos. En cuanto a la forma, si bien no se debe desperdiciar caldo de aplicación -debido a los daños al ambiente y al bolsillo del productor-, resulta necesario mojar adecuadamente las plantas y sus órganos, para brindar la protección necesaria. Los productos de mayor uso en esta actividad -aceite mineral y fungicidas cúpricos- actúan por contacto. Por tanto, si no aseguramos la llegada al blanco estaremos haciendo una pésima inversión. Según el tamaño o la edad de las plantas y del blanco a combatir, el volumen de caldo por planta oscila entre los 10 y los 25 litros.

- ¿Cuál esquema de manejo sanitario sugiere?

- Primero se debe tener en cuenta que existe la posibilidad de hacer dos esquemas productivos: uno, para industria; otro, para exportación. El primero puede ser destinado a lotes con baja productividad, cuantitativa y cualitativa. Con una aplicación en primavera de abamectin y de cobre, y una segunda a inicios del verano con aceite como insecticida, abamectin y cobre estaremos cubiertos de los principales problemas sanitarios que puedan afectar el objetivo industrial. Para exportación, el esquema deberá tener entre cinco y siete aplicaciones, para lograr una mejor calidad de fruta. Para las plagas, en la primera aplicación incluir el abamectin para el control de ácaros; en octubre y en diciembre o en enero, usar el aceite como insecticida (al 1%) para las plagas en general.

- ¿Y con las enfermedades?

- En todas se deberá incluir una formulación cúprica (óxido cuproso, de ser posible). Para mancha negra, la combinación del cúprico con estrobilurina contribuye a mejorar el control. En la zona norte sería ideal realizar dos aplicaciones, entre noviembre y enero. Para la zona central -Famaillá, Chicligasta-, la primera combinada debiera hacerse en setiembre, para favorecer también el control de sarna y de melanosis; la segunda, en diciembre, apuntada a mancha negra. Además, insistimos en implementar otras medidas para ayudar al manejo de esta enfermedad, como la eliminación de tejido seco -interior y restos de poda-, y cosechar correctamente, sin dejar fruta en la planta. Para cancrosis, es fundamental el uso de cobre -a mayor cantidad, mayor control- y el control del minador de los cítricos, el cual produce heridas que actúan como puerta de entrada de la bacteria. Este se puede controlar con aplicaciones terrestres de abamectin o spinosad. No obstante, durante el verano las condiciones meteorológicas muchas veces impiden el tratamiento terrestre, y las aplicaciones aéreas resultan una excelente y eficaz alternativa.

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