Banco Central de la República Argentina.
1- EFECTO PANDEMIA. Una de cada cuatro compañías consultadas por el portal Bumeran admitió haber despedido empleados como consecuencia del impacto de la pandemia de coronavirus, mientras en otros países de Latinoamérica más del 48% de las compañías reconoció haber recortado personal. El sondeo fue realizado en empresas de la Argentina, Chile, Perú, Ecuador, Panamá y México, con el fin de establecer cómo afectó la pandemia en el mercado laboral. Entre los argentinos, el 54,8% aseguró que la pandemia no impactó en la gestión de personal, mientras que el 40,5% afirmó que modificaron el pago de los salarios (en cuotas, reducción de salario o congelaron los aumentos). Según el relevamiento, el 34,1% aseguró que el plantel de trabajadores se incrementó.
2- MENOS EXPORTACIONES...Y TAMBIÉN MENOS IMPORTACIONES. En julio, el resultado comercial volvió a ser favorable para la Argentina, encadenando dos años en terreno positivo. El superávit rozó U$S 1.500 millones, mostrando un avance interanual de 55% frente a igual mes de año pasado (U$S 950 millones), según Ecolatina. Al igual que en durante todo el primer semestre, la mejora obedeció al desplome de las importaciones (-30,1% interanual), en tanto las exportaciones retrocedieron 16,3% en la comparación interanual. Por lo tanto, "aunque la dinámica es favorable, en realidad es el síntoma de algo negativo: que la crisis es mayor en nuestro país que en el resto del mundo", subraya la consultora.
3- TIPO DE CAMBIO COMPETITIVO. Miguel Ángel Pesce, presidente del Banco Central, aseguró que el tipo de cambio actual es competitivo y que la estrategia del BCRA es evitar que se retrase. “Las estadísticas del tipo de cambio real multilateral demuestran que estamos con un dólar competitivo. Tenemos contacto con diversas áreas del sector productivo y no recibimos ninguna queja del tipo de cambio”, aclaró Pesce en su exposición en la 37ª edición del Congreso Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas que se realiza en forma virtual. Explicó que existe, por otro lado, una alta demanda para la formación de activos externos, pero que disminuirá cuando el país retome el crecimiento. “Esta situación es consecuencia de la incertidumbre producida por el proceso complejo de reestructuración de deuda que naturalmente iba a llevar varios meses. Pero estamos convencidos que el cierre del canje que se producirá en estos días será una señal positiva para el mercado y eso redundará en una reducción de la brecha”, dijo. Pesce también aseguró que el envío del Presupuesto al Congreso será otra señal, que permitirá dar certidumbre y tendrá como consecuencia la baja en la demanda del dólar financiero.








