- Carnet de manejo (I)
El vencimiento del carnet de manejo hoy en día -cuando lo importante en la gente es cuidar su salud, evitar el contagio- se ha transformado, en especial para la gente mayor, en un problema que pareciera nadie lo tiene en cuenta. A punto de vencerse su vigencia, las personas concurren a solicitar turno para la renovación. Además de extenderles el turno, las proveen de los requisitos a cumplimentar al efecto. Y el trámite es complicado y requiere mucho tiempo contar con todo lo solicitado. Aparte de la presentación del carnet a vencer y de una copia del DNI, se debe concurrir al Tribunal de Faltas Municipal a solicitar un certificado de Libre Deuda; a veces ahí uno se entera de que cometió alguna infracción y la debe abonar; para ello basta un informe del agente de tránsito, y se la debe abonar a pesar de que no es una suma ínfima, y además hay que salir a abonar el costo del certificado y volver al día siguiente hasta que firme el juez. También se nos solicita certificado de Buena Conducta, para lo que hay que concurrir a la Central de Policía en el ex cuartel de calle Italia al 2.600 y pedir turno; y también se debe concurrir al Registro Civil a solicitar un certificado de Nacimiento y otro de Casamiento, con los cuales concurrir a hacer cola y tramitar el de Buena Conducta. También se debe concurrir a un médico cardiólogo para que nos realice un electrocardiograma y un informe de que no se está impedido para manejar vehículos. Con toda esa documentación se concurre a la oficina de Tránsito Municipal en la fecha del turno ya otorgado. Allí, otro profesional médico procede a revisarnos y, si no tenemos problemas, se nos saca una fotografía y uno recibe el turno para realizar el examen teórico y para el día siguiente otro turno para el examen práctico. Si todo es cumplimentado normalmente, nos derivan a Rentas Municipales a abonar el canon y se produce la entrega del nuevo carnet por el término de un año. Realmente, pienso que alguien debe ocuparse de hacer una modificación de este sistema, toda vez que nos obliga a transitar entre mucha gente, hacer mucho tiempo colas, sobre todo a los mayores que estamos más expuestos a todo. Yo me pregunto: ¿ esta altura de mi vida debo presentar certificado de buena conducta? ¿Tanto trámite para un solo año, yo que manejo desde hace más de 60 años? ¿No sería posible que todo esto le pidieran al que solicita carnet por primera vez y lo habilitan por cinco años? Sugeriría que para nosotros los mayores se reduzca la renovación solo en la Dirección de Tránsito, mediante la presentación del médico cardiólogo y el trámite interno de esa oficina. ¿Podría ser?
Enrique Julio Ortega
- Carnet de manejo (II)
Concurrí a la Dirección de tránsito de Yerba Buena para renovar el carnet de manejo. Me sorprendió encontrar una repartición limpia y ordenada que, mediante un trámite simple y eficiente con turno web previo, entrega la licencia en 20 minutos. Pude ver un equipo de trabajo amable, que cumpliendo todos los protocolos sanitarios, atendía con excelente predisposición y rapidez. Felicitaciones a la Municipalidad de Yerba Buena por poner al servicio del ciudadano, una repartición ejemplar.
Pablo Cotella
- Fanáticos
No puedo más que coincidir con la lectora Estela Del Carmen Presti (carta 21/08). Armar el rompecabezas de la comunicación puede ser complicado. Alguna veces los demás malinterpretan nuestras palabras e intenciones. Los malentendidos forman parte de la experiencia comunicativa y aunque nos esforcemos por ser más claros y precisos, siempre hay un resquicio para la resignificación; por eso, es importante comprender que somos responsables de lo que escribimos, pero no de lo que demás entiendan. Hay personas que son auténticas especialistas en encontrar intenciones ocultas en las palabras ajenas. Creo que la lectora Presti en su carta expresa claramente su opinión critica hacia aquellos que se desenvuelven abrazados a cierto fanatismo; la lectora manifiesta claramente “que el fanático tiene un apasionamiento desmedido e irracional que adopta una persona con el fin de defender una idea, una causa o a un personaje, y que gracias a la generosidad de LA GACETA, puede expresar en sus páginas”. Interpreto que se refiere a ciertos lectores que escriben en este espacio que nos brinda nuestro diario, y no a la marcha del 17A. Como manifiesta, a mi parecer el lector Oscar Beltrán (carta 23/08). Por supuesto todo es cuestión de interpretación. De cualquier manera, la lectora dejó librado a “que tome el palo a quien le sirva para su gallinero”. Alguien dijo: “Las personas son veloces para juzgar a los demás, pero lentas para corregirse a sí mismas”.
Pablo José Giunta
- Tobías, el lechero
Quisiera referirme a la carta del lector Daniel E. Chávez (“Si yo fuera un hombre rico”, 22/08), a propósito de la película “El violinista en el tejado”, basada en la obra “Tevie der miljiker”, título en ydish, que traducido es “Tobías el lechero”, del popular autor judío Sholem Aleijem. Él escribió sus obras en ydish, el dialecto que los judíos hablaban en la diáspora y que perdura hasta el día de hoy en muchos descendientes de judíos de la Europa Central, entre los cuales tengo el honor de pertenecer. Los tucumanos tuvimos el privilegio de disfrutar la bella puesta en escena en octubre de 1999 en el Teatro San Martín, de la comedia musical conocida y representada mundialmente como “El violinista en el tejado”, a cargo de todos los elencos estables de la Provincia, dirigidos por un hombre excepcional del teatro argentino, que fue el maestro Bernardo Roitman. La versión original de la obra, escrita en ydish, fue traducida a muchos idiomas; al inglés en que fue filmada la película; al español y actualmente al hebreo; ha sido representada en el teatro Cameri de Tel Aviv, Israel, en todos los casos con resonante éxito mundial. Para los que tenemos la suerte de haber visto la versión en su idioma original, no deja de ser un privilegio, por más buenas que sean sus traducciones, porque tiene el sabor de la poesía judía, al igual de lo que ocurre con las obras escritas en sus idiomas originales, como las de Shakespeare -entre otras “Hamlet”-, Miguel de Cervantes -“Don Quijote de la Mancha”-, José Hernández -el “Martín Fierro”-; obras clásicas de la literatura universal.
Federico Yurcovich
- Fútbol y arte
El deporte tiene protocolo en el mundo; en Europa se habla y se juega, inclusive se habla de millonarias transferencias. Pero lo que no se toca es el arte, ya que no produce, salvo excepciones como el cine. Empresas privadas pueden negociar con las películas vistas desde los hogares y los medios articulan para beneficiarlos. En cambio los que se alimentan directamente del público son desechados y el sistema se despreocupa. Triste final de un artista en esta pandemia.
Carlos Rubén Ávila
- El Cadillal
Queremos felicitar al presidente del Ente de Turismo de Tucumán, Sebastián Giobellina, por los trabajos de revalorización de una parte de la villa turística. Decimos una parte, porque lamentablemente el resto de los lugares de esta villa no cuenta con el apoyo de la comuna, con lo que se opaca cualquier mejora que se pueda hacer, ya que falta alumbrado en casi toda la villa; hay suciedad por doquier; falta de desmalezamiento y de comodidades para los visitantes locales y de otras provincias que quieran venir a conocer este hermoso lugar. Queremos que de una vez por todas despegue El Cadillal y sea una excelente opción al momento de elegir pasar unas minivacaciones.
Roberto Breslaurer, Rodolfo di Pinto y tres firmas más
- Incongruencia
Hace tres días, por la tarde, fuimos asaltados al ingresar a nuestro automóvil por dos delincuentes que a punta de pistola intentaron robar nuestras pertenencias, lo que consiguieron parcialmente, felizmente sin heridas físicas. Como sucede habitualmente, no había ningún policía a la redonda a quien acudir. Esto es algo habitual, en el sentido de la ausencia de uniformados que puedan cuidarnos de estos ataques. Una de las causas de la falta de efectivos en las calles es por disponer de muchos de ellos para impedir y controlar en los distintos templos y en ocasiones filmar a los fieles que concurren a ellos por violar la salud de la población en esta época de pandemia; desconocen ellos y las autoridades de quienes dependen acerca de las medidas de seguridad que se han implementado en los distintos templos católicos, comenzando con la limpieza, la separación de los asientos, el uso obligatorio de barbijos, el impedimento de saludos que impliquen contacto físico y la limitación de ingreso de una feligresía numerosa. Mientras se aplican estas medidas se sigue permitiendo el funcionamiento de bares, shoppings, congestión de gente en las cercanías de bancos, aglomeraciones de ciudadanos en el centro, hartos de medidas restrictivas y se toman acciones incongruentes contra aquellos que se dirigen con todas las precauciones a realizar prácticas religiosas, que tienen como único fin preservar la espiritualidad y rezar al Todopoderoso para que, por medio de la oración nos libre de los males que nos aquejan.
Francisco Hugo Palazzo
E. Echeverría 55 - San Miguel de Tucumán








