Todo es historia: contra el "Rojo", lo más parecido a un clásico moderno

Los variados partidos de Atlético con Independiente en 2017 generaron todo tipo de sensaciones.

23 Ago 2020 Por Nicolás Iriarte
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POSTALES. Arriba, el duelo de ida de los octavos de final de la Sudamericana en el Monumental. Abajo, el partido de Atlético ante Independiente por la Copa Argentina, en el “Malvinas Argentinas” de Mendoza.

La repetición hace al hábito y si hablamos de partidos de fútbol, podríamos decir que hace al clásico. Podríamos decirlo (es bastante tentador) pero habrá que tener cuidado pues la historia no se reduce a una sola década. Es decir, que dos equipos se enfrenten muchas veces no necesariamente convierte a ese duelo en un clásico y pone un condimento especial cada vez que se juega. Sin embargo, el caso de Atlético e Independiente es digno de analizar detenidamente y -si no queremos llamarle clásico- podríamos otorgarle un nombre especial que lo saque de un partido común y corriente. Porque ya está claro que no es un partido más.

En total, el “Decano” y el “Rojo” jugaron 10 veces a lo largo de la década del 2010. La operación matemática en este caso es muy fácil: un promedio de uno por año y para colmo, en todos los torneos habidos y por haber. Incluso hasta en los pasillos de Conmebol, donde los dirigentes de ambas instituciones lucharon por esa sexta plaza de la Copa Libertadores 2017. En cuanto a torneos, los partidos fueron desde la B Nacional hasta el segundo mayor torneo en importancia del continente americano. De este último hablaremos primero.

No fue un simple partido ese que se jugó hace exactamente tres años en el Monumental (22 de agosto de 2017) por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana. Claro, era el primer partido en un torneo internacional entre ambos. Pero además fue el primero de una serie de tres que ambos jugaron en menos de un mes y que cambiaron el rumbo de su historia reciente.

Atlético llegó a esa copa luego de quedar eliminado en la Libertadores de ese mismo año pero al terminar tercero en su grupo, se ganó el derecho a seguir siendo internacional. En 16vos. se deshizo fácilmente de Oriente Petrolero (6-2 en el global) y llegó el turno de Independiente.

El partido del 22 de agosto se definió con un gol de Luis Rodríguez en el primer tiempo y la diferencia pudo ser más amplia si Rodrigo Aliendro afinaba su puntería. Al aplicarse en ese torneo la regla del gol de visitante -de todas maneras- le significaba un gran resultado. El partido de vuelta fue totalmente diferente: Independiente se puso rápidamente en ventaja e igualó la serie. En el segundo tiempo, ambos equipos desperdiciaron un penal cada uno. El “Decano” lo sintió más (“Pulguita” convirtió pero Alejandro Melo cometió invasión de área y ordenaron repetirlo) porque podría haber liquidado la serie.

El “Rojo” siguió intentando y logró el 2-1 global, cerca del final. De los 10 partidos que jugaron en la década del 2010, fue apenas el segundo triunfo de Independiente contra ocho de Atlético pero vaya que dolió: el club hubiera embolsado U$S 450.000 de avanzar a los cuartos de final.

Sin embargo, una semana después, se completaría el trébol de partidos entre ambos en el final de ese invierno y el “Decano” tendría su revancha. “Este es otro campeonato, lo de la Sudamericana ya es irreversible. Ahora queremos ganar porque siempre querés ganar. Además este torneo te da la chance de jugar la Libertadores”, había dicho Cristian Lucchetti en su momento. Se refería a la Copa Argentina donde también habían quedado emparejados.

Esta vez, el que arrancaría perdiendo en la serie sería el equipo de Ricardo Zielinski, que parecía acusar el golpe de la eliminación y encajaba un 0-1 tempranero. Aún así, en la última parte del partido lo dio vuelta gracias a Gonzalo Freitas (tras una gran jugada colectiva) y a Aliendro, que finalmente calibró la mirilla. 2-1 y el pase a octavos de final estaba asegurado.

Recordemos las palabras de Lucchetti: “este torneo te da la chance de jugar la Libertadores”. Atlético venía de jugarla pero quería repetir. Y mientras Independiente siguió su camino en la Sudamericana hasta salir campeón en el Maracaná ante Flamengo, el “Decano” hizo algo muy parecido en esa Copa Argentina: llegó hasta la final y como enfrentaba a River, que ya estaba clasificado a la Libertadores 2018, terminó entrando aún perdiendo el partido de la definición. Así, entró a la Copa que lo vería cuartofinalista en 2018, perdiendo nada menos que ante un campeón mundial: Gremio.

Toda una historia que tuvo final feliz pero que tuvo su comienzo en un partido contra Independiente. Uno de los tantos que ya se jugaron en los últimos años y que nos obligan a no tomarlo como uno más del fixture.

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