RECOMPONER VÍNCULOS. El aislamiento en cuarentena hizo que parejas rotas reanudasen sus relaciones.

La crisis pandémica mantuvo encerrada a gran parte de la población tucumana durante un largo tiempo. Ese período sirvió para pasar más momentos con uno mismo y sus pensamientos, en ocasiones invadidos por la soledad y la incertidumbre. Así es que muchos, después de reflexionar unos momentos, decidieron mandarle un mensaje a su expareja. Saber cómo estaba, buscar alguna nueva aventura con esa persona o querer volver a entablar una relación estable son los posibles móviles de la decisión.
“La monotonía de los días durante la cuarentena me llevaban a estar mucho en redes sociales. Entonces un día le comenté a mi ex un par de historias (en Instagram) y ella me comentó un par también, y como nos tenemos en WhatsApp empezamos a hablar de nuevo”, le dijo a LA GACETA JC (no autorizó que se publique su nombre, como ninguno de los que dan testimonio en primera persona, a diferencia de los profesionales consultados) sobre cómo recompuso relaciones congeladas durante la cuarentena.
En su caso, el hecho de haber terminado en buenos términos la relación favoreció a este nuevo encuentro virtual, que luego pasó a concretarse fuera de las pantallas. “Primero le pregunté cómo andaba, cómo la estaba pasando con todo esto, nos pusimos un poco al día. Después, cuando se levantó lo de no poder salir de casa, nos juntamos a charlar un rato”, contó. Con el tiempo, la fluidez del contacto fue disminuyendo, en paralelo a que se levantaban las restricciones.
Según la psicóloga de pareja y sexóloga, Mileva Pavicih, esto es muy normal en tiempos de pandemia. “Al no estar en pareja se puede tener un sentimiento de soledad, sobre todo en un contexto como la cuarentena, y es posible que ese sentimiento motive a buscar tener contacto con alguien que tenga que ver con una historia, con un pasado”, explicó. Aunque aclaró que es importante tener en cuenta que si la otra persona está actualmente en una relación afectiva, el mensaje que uno mande puede generar una potencial tensión conflictiva en la nueva pareja.
La especialista encuentra diferentes causas a estos acercamientos, aunque todas vinculadas a asuntos inconclusos que la persona siente.
“Tenemos que pensar qué estamos buscando con eso. Muchas veces las motivaciones más frecuentes son situaciones pendientes con la otra persona que uno necesita expresar. Esto puede ser de carácter emocional, como los sentimientos, o de carácter sexual, como algo inconcluso que quedó por vivir con el otro o con el deseo de una nueva experiencia sexual”, señaló.
Encuentros positivos
Otra de las que decidió retomar el contacto con un amor del pasado fue EB: “Había cortado unas semanas antes de la pandemia, entonces tuve que hacer el duelo durante el encierro y fue bastante fuerte”.
Ese tiempo de reflexión aislada la llevó a querer hablar con él de nuevo, y así lo hizo. “Sentía la necesidad de saber cómo estaba, de querer compartir con él lo que estaba viviendo”, afirmó. Para su suerte ese nuevo contacto llevó a buen puerto y volvieron a verse una vez que comenzaron las flexibilizaciones.
“Al principio no tuve la respuesta que esperaba porque me contestaba un poco ‘cortante’. Pero con el tiempo decidimos vernos y cuando lo hicimos fue muy fuerte y muy bueno a la vez porque hablamos como siempre y nos contamos cosas sobre cómo vivimos ese tiempo”, dijo Eugenia, para quien terminó siendo una vuelta positiva.
Arturo Gómez López, psicólogo de pareja, aseguró que no solo le parece normal que esto suceda, sino que hasta podría ser positivo. “Es una oportunidad que tienen las personas de reestructurar muchas cosas y entre ellas están los vínculos interpersonales”, sostuvo.
“Me parece buenísimo -agregó- que cuando no podemos acceder a las cosas de afuera porque están vedadas, usemos el tiempo para generar un agregado de valor a nuestras relaciones”.







