Perdió todo por un incendio: "mañana es el Día del Niño y ni siquiera tengo camas donde hacer dormir a mis hijos"

"No he recibido ayuda todavía, sólo algunas cosas de los vecinos. Comemos todos los días, desde hace mucho, en el Comedor Comunitario del barrio".

15 Ago 2020 Por Martín Dzienczarski
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La tragedia de la miseria le repitió el golpe a la familia Medina. Hace dos años, Lourdes perdió todo lo que tenía en su casa por un incendio. El motivo fue una chispa por la conexión precaria de electricidad. El jueves les volvió a pasar en la familia: a Pamela Medina, hermana de Lourdes, se le quemó su casa también a causa de un cortocircuito por la conexión precaria. Mostrando las paredes cubiertas del tizne que dejan las llamas, Pamela lamenta la tragedia porque mañana es el Día del Niño y ni siquiera tiene camas para sus hijos.

"El jueves a la mañana me fui a la casa de mi mamá. A eso de las 11 me vienen a buscar los vecinos a decirme que estaba prendida fuego por completo. Llamamos a los Bomberos pero lo terminaron apagando los vecinos con baldes de agua y tachos. A gatas pudieron, será cerca de las 11.30. A las 13 llegaron los Bomberos", cuenta ella mostrando el acta de "Constancia de Incendios".

La casa de Pamela es una habitación en donde ella vive junto a su marido, sus hijas de 8 y 10 años, y su hijo mayor, de 18. No tiene baño. Cocinan con leña. "He perdido camas, he perdido un ropero, ropa, un televisor, lavarropas... todas las cosas. Mi marido es changarín, quizás hace $ 200 ó $ 300 si consigue algo para trabajar. Cobro el salario familiar por mis dos nenas que tienen retraso madurativo. No he recibido ayuda todavía, sólo algunas cosas de los vecinos. Comemos todos los días, desde hace mucho, en el Comedor Comunitario del barrio", sigue el relato Pamela, tomándose la muñeca izquierda con su mano. Perdió los DNI de la familia y los certificados de discapacidad de sus hijas. También se le quemaron los cuadernillos de tareas de la escuela de las nenas, que no pueden tener clases virtuales porque no tienen celular o computadora. También se le quemaron los útiles escolares. Ella vive en Los Vázquez desde hace tres años, se trasladó para vivir junto a su otra hermana, María Soledad, que vive en la habitación de al lado junto a sus cinco hijos.

Desde el jueves, Pamela duerme en un colchón con sus dos hijas prestado de María Soledad, quien ha mandado a sus niñas a dormir a la casa de la abuela de las chicas. Su marido y su hijo, también en colchones cedidos. "No sé cuándo podré volver a recuperar mis cosas", dijo Pamela. Su hermana Lourdes -que padeció el mismo problema hace un par de años- asiente: "Desde que me pasó lo que me pasó vivo en la casa de mi mamá, que me prestó una pieza".

"Me da miedo el coronavirus, pero ahora padezco por esto, sufro. Me mantengo fuerte para no contagiarles la tristeza a mis hijas, estoy fuerte por ellas. De noche nos acostamos las tres, las abrazo. Hay que seguir. Les digo cosas lindas. Por dentro lloro. Mañana es el Día del Niño y ni siquiera es por los juguetes, que los perdieron. No tengo camas donde hacerlas dormir, ropa para vestirlas ni calzado", cierra Pamela con el esfuerzo de no dejar caer lágrimas.

* Para ayudar a Pamela, dejó el contacto de una vecina 381-3274793

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