Prevención del dengue: colocarán trampas de huevos de mosquito en barrios de la ciudad

La Municipalidad y la Facultad de Agronomía de la UNT firmaron un convenio para hacer vigilancia entomológica. Septiembre, el mes clave.

13 Ago 2020 Por Julio Marengo
2

OVITRAMPA. Recipientes oscuros, agua y hojas; una técnica simple que puede prevenir miles de contagios.

Es como fabricar un criadero de mosquitos Aedes aegypti, pero con un fin preventivo. En realidad, antes de que los huevos pasen a ser larvas y las larvas, mosquitos, los especialistas retiran los huevos, los contabilizan y pueden determinar la presencia de hembras y trazar un mapa de hasta dónde podrían estar llegando.

La técnica anterior es lo que se conoce como vigilancia entomológica con ovitrampas (trampas de huevos). Y en las próximas semanas la Municipalidad, en conjunto con expertos de la Facultad de Agronomía, las colocarán en distintas zonas de la ciudad para establecer las áreas de mayor peligro de contagio de dengue.

Las dos instituciones firmaron un convenio, que fue anunciado por Carlos Arnedo, secretario de Servicios Públicos de la Municipalidad. La capital se encargará de colocar las ovitrampas en las zonas determinadas, y la Facultad analizará las muestras.

El objetivo es llegar antes que los contagios y evitar el brote que se vivió este año en Tucumán, que llegó a casi 7.900 casos desde la temporada estival. Julio Vallejo, ingeniero agrónomo y docente de Saneamiento Ambiental y Terapéutica Vegetal, fue el encargado de capacitar al personal municipal para la colocación y recolección de las trampas. En una charla con LA GACETA explicó cómo funciona esta técnica

Cómo funciona

“Las trampas son recipientes oscuros, con agua y con material orgánico adentro, como hojas, y ramas. Además, colocamos una paleta rugosa (un bajalenguas) donde se apoyan los huevos, si es que hay. Ese sería el ambiente ideal para que las hembras los dejen”, describió Vallejo. “Es una técnica simple y conocida, pero no se había utilizado antes a escala de la ciudad. Sí en cementerios, en campos y en plantas industriales con riesgo de contagio”, explicó.

Recipiente oscuro porque los mosquitos son fotosensibles y buscan lugares con poca luz. Material orgánico porque es el alimento de las larvas. Agua porque es el medio donde se mantienen los huevos. “Y la paleta sirve de apoyo porque el Aedes aegypti tiene la particularidad de que sus huevos se mantienen justo en la superficie, no dentro del agua como pasa con otros mosquitos”, detalló el docente.

Función preventiva

Las trampas se dejan durante una semana. Ni más ni menos. Porque después de ese tiempo se comenzarían a desarrollar las larvas y ya no serían trampas, sino verdaderos criaderos del mosquito vector del dengue. Las paletas con los huevos son recolectadas, colocadas en bolsas numeradas, y trasladadas al laboratorio para el análisis y el conteo de huevos.

ANÁLISIS. Huevos de Aedes aegypti observados en el laboratorio.

“Si hay presencia de huevos, significa que hay hembras de Aedes en la zona. Recordemos que sólo la hembra transmite la enfermedad, pica humanos porque necesita las proteínas de la sangre para formar los huevos. Es el primer indicador y la primera alerta”, apuntó Vallejo.

En función de las cantidades de huevos y de otros indicadores, con trabajo estadístico se podrá demarcar un mapa de calor donde la Municipalidad podrá actuar con precisión, y focalizar los recursos donde sea más necesario, precisó el docente, que sostuvo que este es el momento de hacerlo como mecanismo preventivo.

“Septiembre comienza a ser la época del mosquito, por la temperatura. Es el momento de actuar porque después durante la epidemia ya no se puede, el mosquito ya está en todos lados. Este mecanismo permite, por un lado, optimizar los recursos al momento de aplicar químicos, larvicidas y proceder al descacharrado; y por otro, no contaminar tanto con esos productos en lugares donde no es necesario”, finalizó.

Temas

Dengue
Comentarios