Nombramientos discrecionales: abogados formalizan un planteo anti-nepotismo

03 Ago 2020
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DIRIGENTES PROFESIONALES. Carlos Casal y Marcelo Billone, respectivos vice y presidente del Colegio de Abogados de la Capital. LA GACETA / ANTONIO FERRONI

En Tucumán no hay una ley de ética pública y ciertamente el proyecto que presentó el Colegio de Abogados de la Capital para cubrir ese vacío no logró una acogida favorable en la Legislatura, pero las autoridades de aquella entidad intermedia consideran que no existen obstáculos para que las instituciones del sistema judicial den el ejemplo e incorporen las normas éticas por la vía de la reglamentación. Con ese afán, el presidente Marcelo Billone y el vicepresidente Carlos Casal oficializaron la semana pasada una petición dirigida a la presidenta de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, Claudia Sbdar; al ministro público fiscal, Edmundo Jiménez, y al ministro público de la Defensa, Washington Navarro Dávila. La exhortación tiene un objetivo: poner freno al nepotismo, y lograr que todos los cargos sean otorgados mediante concursos públicos que garanticen criterios objetivos de selección y la igualdad de oportunidades.

El Colegio amplió el rango de su campaña contra las designaciones discrecionales a los ámbitos que dirigen Jiménez (foto superior) y Navarro Dávila (foto inferior). Esta iniciativa había sido activada por la noticia de que los hijos de tres de los cinco vocales (Sbdar, Antonio Daniel Estofán y Daniel Posse) trabajan en la Corte. Consultado al respecto, Estofán opinó ayer: “cada vocal es dueño de designar a quien quiera y el resto no puede oponerse, siempre y cuando los elegidos cumplan con el requisito de idoneidad. Esto ya era así cuando yo llegué (en 2007). El hijo del ex vocal decano (René) Goane (José Goane) trabajó como relator de su padre. Hoy no hay concurso para este puesto. La chica (Lucila Bercovich, hija de Sbdar) es preparada. Yo de frente he designado a mi hija (María Marta Estofán) porque es idónea: la ley no dice que deba ser la mejor” (se informa por separado).

Edmundo Jiménez.

“Por una resolución unánime de su Consejo Directivo del 29 de julio pasado, el Colegio de Abogados ha decidido hacer pública -una vez más- su preocupación al advertir que continúan en el ámbito del Poder Judicial de Tucumán los sistemas discrecionales de designaciones, promociones y traslados de empleados y funcionarios”, dicen las notas rubricadas por Billone y Casal. Y añaden que históricamente el Colegio defendió la necesidad de que los nombramientos sean transparentes, y aseguren el mérito y la idoneidad: “por ello hemos impulsado un proyecto de ley de ética pública que prohíbe el nepotismo incluso entre distintas reparticiones estatales, y establece la nulidad absoluta de las designaciones y ascensos que infrinjan tal disposición”.

Billone y Casal pidieron a las cabezas de los Tribunales que den la nota republicana en Tucumán, y abandonen la práctica de otorgar los cargos por amiguismo o parentesco. “Los exhortamos a dictar de manera inmediata la reglamentación que resulte necesaria a los fines de garantizar la transparencia absoluta y la igualdad de oportunidades en las designaciones, ascensos y traslados de empleados en sus respectivas órbitas de competencia mediante la implementación de concursos públicos de antecedentes y de oposición para todos los ingresos, todas las posiciones y en todos los supuestos”, manifestaron los dirigentes profesionales.

Washington Navarro Dávila.

Si bien y en especial en la esfera de la Corte aumentaron las convocatorias abiertas, en general las instituciones judiciales sólo concursan el cargo inicial, la ayudantía. Aunque la Ley Orgánica de los Tribunales incluye cláusulas relativas a la selección de personal por criterios objetivos, las autoridades mantienen la costumbre dedocrática. Ese mecanismo en especial rige para los relatores de la Corte y de los jefes de los ministerios, que están entre los puestos de mayor jerarquía con retribuciones similares a las de un camarista.

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