
Tucumán es la provincia con mayor cantidad de homicidios, en relación a su población, sólo después de Santa Fe. A lo largo de 19 años la tasa de homicidios de la provincia se ha triplicado. Estas son las conclusiones del estudio de la usina de políticas públicas Iniciativa de Pensamiento Colectivo (IPEC), que dirige Pablo Pero, a propósito de las cifras de la violencia criminal en nuestro medio.
“Esta triste realidad de la provincia es consecuencia de un proceso de empeoramiento en los resultados que empezó en 2010, y se profundizó más tarde”, explica el estudio, que destaca que en 2001, de acuerdo a los datos del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC), Tucumán era la segunda provincia con menor tasa de homicidios (se ubicaba 23 entre 24 provincias); que en 2017 ya era la tercera peor provincia, y en 2018 se ubica como la segunda provincia con mayor cantidad de homicidios en relación a su población, sólo superada por Santa Fe que, de acuerdo a información especializada, es consecuencia de los homicidios producidos por la mafia del narcotráfico de Rosario.
En 2001, de acuerdo al SNIC, Tucumán mostraba una tasa de 2,8 homicidios cada 100.000 personas. Para 2018 este resultado es de 8,2 homicidios cada 100.000 personas. En conclusión, la tasa de homicidios se ha triplicado en el período bajo estudio.
El gráfico (arriba, izquierda) indica que Tucumán comenzó el período bajo estudio con una de las tasas más bajas del país; luego muestra una tendencia creciente desde 2010. En 2014 alcanza el valor promedio país, y para 2017 y 2018 se ubica muy por encima del promedio.
Se observa, además, que luego la serie de promedio país tiene su pico más alto en 2002, luego hay una consolidación de la tasa de homicidios alrededor de 6 homicidios cada 100.000 personas. Para volver a alcanzar un máximo relativo en 2014. Luego se observa que:
Al realizar la comparación en el NOA, se reafirma la idea (arriba, derecha): Tucumán pasa de tener la tasa más baja de la región, a la más alta. Los niveles más parecidos a los nuestros son los de la provincia de Salta. La diferencia radica en que mientras Salta pudo mantener estable su tasa a lo largo del período, Tucumán casi la triplicó (pasa de 2,8 a 8,2).
El SNIC no ha publicado aún datos para 2019. Esto es lamentable -se advierte en el estudio- y es una muestra más de la discontinuidad en las buenas prácticas al cambiar de una gestión a otra. En los años anteriores se usaba publicar en febrero de un año los resultados del año anterior. Sin embargo, aún no se publicaron los datos de 2019.
Una forma de estimar el resultado de ese año es utilizar los datos de LA GACETA, que lleva el recuento de los homicidios día a día. Sus datos para 2018 siguen de cerca a los datos reportados por el SNIC, por lo tanto -con esa salvedad- se pueden utilizar para estimar 2019. La tasa de crecimiento poblacional estimada por el Indec para Tucumán en 2019 es de 1,2%. Y de acuerdo a LA GACETA hubo, en 2019, 142 homicidios en Tucumán. Con esos datos y usando la tasa de 2018 del SNIC podemos estimar el resultado 2019. Así, la tasa de homicidios de 2019 sería de 8,4 homicidios por cada 100.000 habitantes, mayor al 8,2 registrado en 2018. Tucumán se mantendría como la segunda provincia con mayor cantidad de homicidios, en relación a su población, en todo el país.
Cumplido el primer semestre de 2020 la tasa parece proyectarse en niveles muy similares, ya que el recuento de LA GACETA muestra casi el mismo total de homicidios en 2019 a 2020. Pero la recaída de la economía, y la aceleración vista en julio, no son alentadores.







